Una re­forma fiscal más laxa am­pa­rada por Bolsonaro be­ne­fi­ciaría a las es­pañolas

Las grandes del Ibex esperan un impulso reformista en Brasil para mejorar márgenes

Santander, Mapfre, Iberdrola o Telefónica man­tienen valor en bolsa ante las nuevas ex­pec­ta­tivas

Telefonica
Telefónica en Brasil.

La pri­mera vuelta en las elec­ciones bra­si­leñas ha al­zado a Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal, como ven­cedor con un con­tun­dente re­sul­tado del 46% de los vo­tos. Independientemente de quién se haga con el triunfo final en la se­gunda ronda, la agenda de re­formas in­no­va­doras pro­me­tidas alientan un nuevo im­puslo eco­nó­mico. Las grandes em­presas es­pañolas con fuertes in­tereses en la re­gión -desde Telefónica a Banco Santander pa­sando por Mapfre o Iberdrola- man­tu­vieron el tipo en el Ibex al sen­tirse res­pal­dadas de cara al largo plazo.

Con independencia del candidato que llegue a la presidencia brasileña la realidad es que tendrá que poner remedio de forma urgente al déficit fiscal de Brasil. Pese a que el déficit primario ha mejorado en los últimos dos años, pasando de representar el 2,7% del PIB al 1,4% actual, el déficit general sigue siendo muy alto (7,3%) y la deuda bruta sobre PIB se ha disparado, pasando del 62% del PIB en 2014 hasta el 84% que marcó a finales del año pasado.

Uno de los principales motivos por los que la suerte de Brasil cambió en 2016 fue el anuncio y la posterior aprobación de medidas legislativas, incluida una modificación de la Constitución, para limitar el gasto público y evitar que el gasto gubernamental (excluido el coste de los intereses) aumentase en términos reales a lo largo de la siguiente década.

Para poder hacer efectiva esta medida, es necesario acometer una profunda reforma del costoso sistema de pensiones actual. La administración Temer presentó una propuesta de reforma en febrero que fue bloqueada por el Congreso, probablemente porque la cuestión goza de muy poca popularidad entre las bases de muchos partidos y estamos en año electoral.

En consecuencia, es probable que el desempeño de los activos brasileños dependa de la forma en que el próximo gobierno aplique políticas adecuadas. Si el gobierno no llevara a cabo políticas económicas lo suficientemente convencionales, es probable que la reacción de los mercados de bonos y de divisas presionen al gobierno para que considere un marco político más ortodoxo.

Así, hay una gran convicción por parte de muchos expertos de que la sostenibilidad presupuestaria se abordará a medio plazo, pero es probable que tanto el camino para hacerlo como el plazo dependan de quién gane las elecciones y podrían tener implicaciones importantes para la volatilidad del mercado a corto plazo y el plano macroeconómico, afectando a las empresas españolas con intereses en Brasil.

Las grandes españolas, expectantes

Con todo y con ello, la agenda reformista sí que generará rendimientos de caja a largo plazo a muchas empresas con gran exposición en el país latinoamericano. Únicamente se necesita recuperar la senda del crecimiento sostenible y que el consumo de largo plazo acabe tirando hacia adelante.

También, los expertos señalan que las reformas fiscales que se puedan emplear, más liberalizadoras en el caso de que Bolsonaro termine siendo el presidente del país, puedan provocar un mayor volumen de facturación al conjunto de las empresas. Eso produciría mayor cantidad de ventas.

En este sentido, los analistas de Alphavalue consideran que una victoria definitiva de “será positiva para los valores europeos y españoles con exposición a Brasil”. Entre ellos destacan a Telefónica, que consideran que es un valor con potencial de cara al largo plazo y con un objetivo superior a los 8 euros por acción.

Igualmente, Banco Santander está a la expectativa de lo que suceda al otro lado del charco, ya que el 29% de los ingresos proceden de la región. Con todo, los expertos de Alphavalue consideran que es opción de compra y que la situación de Brasil le beneficiará de cara al largo plazo.

Asimismo, Mapfre o DIA, cuya facturación en Brasil supone más de un 20% del total de su negocio, cuentan con el beneplácito de los analistas. El consenso apuesta por comprar sus títulos y más con el descuento al que cotizan con las últimas caídas. Y es que una agenda reformista en el país supondría un alivio a la hora de pensar en el futuro.

Por último, otras empresas a las que los expertos señalan en el radar y que pueden sacar ventaja de una recuperación de Brasil post elecciones serían Iberdrola, a la que Alphavalue también ve con buenos ojos o Inditex, que con el incremento del consumo en un horizonte temporal de largo plazo sufriría un impacto positivo

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