No des­carta que González acuda a la pró­xima junta y que al final sea pre­si­dente de honor

Torres (BBVA) se calla sobre los espionajes de Villarejo para Francisco González

Aplaza hasta fi­nales de año cual­quier de­ci­sión sobre el nuevo con­se­jero de­le­gado

Torres Vila, nuevo presidente de BBVA para liderar la ...
Torres Vila, CEO de BBVA.

Transparencia nula o el si­lencio del cor­dero por el que ha sido de­sig­nado a dedo como tam­bién lo fue él por el ex­pre­si­dente del Gobierno José María Aznar. El con­se­jero de­le­gado del BBVA, Carlos Torres, se ha mor­dido la lengua hasta casi brotar la sangre sobre los pagos por los es­pio­najes en­car­gados al po­lé­mico co­mi­sario José Manuel Villarejo por el BBVA de Francisco González.

Además, parece estar en Babia ante los planes de su aún presidente, ya que lo importante son los resultados por los que les apalean en Bolsa.

Quien calla otorga, se suele decir, y más si se comparece a la distancia y sin poder apreciar los gestos de su rostro. El consejero delegado del BBVA y designado nuevo presidente para finales de año del grupo, Carlos Torres, ha guardado el más escrupuloso silencio sobre los encargos de espionaje de su amo, Francisco González (FG), al polémico excomisario José Manuel Villarejo.

"No voy a hacer ningún comentario, porque estamos para hablar sobre los resultados del tercer trimestre", ha respondido el todavía número dos y futuro presidente del BBVA desde la distancia durante la presentación de dichas cuentas infladas por los más de 600 millones de plusvalías obtenidas con la venta de su participación mayoritaria en su filial en Chile.

Carlos Torres se ha mostrado como un gran desconocedor del que todavía es su presidente, al menos, hasta finales de año. Aunque afirma que la transición es "ejemplar" en la sucesión, desconoce si Francisco González será o no presidente del grupo, ya que su decisión es apartarse de cualquier decisión a futuro del banco.

Incluso, el todavía consejero delegado del BBVA desconoce si FG acudirá a o no a la próxima junta de accionistas, en las que se rendirán las cuentas anuales ante los inversores el último ejercicio en el que el de Chantada ha estado en la presidencia del banco. "No hay que ver fantasmas en eso", se ha limitado a comentar Torres.

Sobre las críticas al todavía presidente del BBVA por su gestión en las dos últimas décadas, el designado sucesor considera que en toda gestión hay aciertos y errores, pero considera que "ha sido un periodo muy positivo" en el que se ha forjado "el mejor proyecto de la banca a nivel global".

El mutismo de Torres también se ha extendido a quién será el nuevo consejero delegado cuando él asuma la presidencia del banco. Descarta problemas de idoneidad respecto a la opinión del Banco Central Europeo (BCE) y aplaza cualquier decisión para finales de año, cuando se produzca de manera efectiva la sucesión.

Dudas sobre Turquía

El todavía consejero delegado del BBVA ha restado dramatismo a su posición en su filial turca Garanti, pese a los problemas macroeconómicos y democráticos que se viven en ese país. Además de algunas preguntas de los medios de comunicación, los analistas han interrogado de manera insistente sobre esa exposición significativa a la economía turca. Tanto Torres como el director financiero, Jaime Sáenz de Tejada, han reconocido el incremento del riesgo en los próximos meses y durante 2019, con unos beneficios más reducidos en ese mercado.

Casi con la misma insistencia, los expertos han preguntado en varias ocasiones sobre el margen negativo del negocio del BBVA en España. Tanto Torres como Sáenz de Tejada se han escudado en los bajos tipos de interés y en la dificultad de que se pueda incrementar el saldo crediticio, salvo en la financiación al consumo.

Los resultados del BBVA en el tercer trimestre se han visto favorecidos por las plusvalías logradas (más de 600 millones) por la venta de su participación mayoritaria en Chile, pero en el mercado se han acogido con caídas de la acción al borde de los cinco euros por título. Y es que la totalidad de su márgenes muestran descensos en la comparativa interanual, salvo que se haga a tipos constantes.

Carlos Torres ha defendido el modelo de presentación de sus cuentas trimestrales, mientras que los principales competidores ofrecen sus resultados de manera presencial. Eso sí, reconoce que puede tener "sus ventajas e inconvenientes", pero casi ha pedido las gracias a los periodistas ya que de esta manera se evitan desplazamientos, sobre todo cuando hay solapamientos en las presentaciones de otras entidades.

Para gracias las que él tiene, que no son muchas, todo sea, dicho aunque no le paguen por ser gracioso. Ya se podrá comprobar si la transparencia se incrementa o va a menos bajo su próxima presidencia del BBVA.

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