ANÁLISIS

Guerra de cartas entre PP y PSOE por el descontrol del déficit presupuestario

Sánchez res­ponde al PP que las ad­ver­ten­cias de Bruselas fueron mucho más graves en años pa­sados

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. amigos para siempre.
Pedro Sanchez y Pablo Iglesias

La con­fron­ta­ción Gobierno-oposición, verbal y úl­ti­ma­mente por carta, está su­biendo de tono. El di­seño de los fu­turos Presupuestos Generales del Estado es el prin­cipal campo de ba­ta­lla.

La confirmación por parte de Bruselas de que hará llegar al Gobierno en las próximas horas una carta en la que le pedirá más detalles sobre el Borrador de Plan Presupuestario (BPP) para el 2018 está llevando a una situación límite el enfrentamiento que mantienen el Partido Popular y el Ejecutivo de Pedro Sánchez por las cuentas del Estado para el año que viene.

Pese a que no es la primera vez que Bruselas envía una carta al Gobierno español pidiéndole más información, en esta ocasión ha cobrado un carácter especial que ha enfadado a la oposición y desencajado al presidente del Gobierno.

El Partido Popular, interpreta como una broma que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciara a los medios de comunicación, solo pocos minutos después de llegar a Bruselas el miércoles por la tarde, que el presidente de la Comisión, Jean Claude Juncker tenía una “impresión muy positiva” del proyecto de Presupuestos.

Como era posible que, en un primer contacto protocolario, que no superó los 5 minutos — es el habitual encuentro protocolario previo a la celebración del Consejo— se pudiera conseguir el visto bueno a un proyecto tan debatido en España no solo por las fuerzas políticas sino también por sindicatos y patronales.

Lo populares que han llevado a Bruselas también su oposición a las cuentas, pidiendo al ejecutivo comunitario que trate a Sánchez como trató a Rajoy, o lo que es lo mismo que no sea más comprensivo con estas cuentas que necesitan bastante buena voluntad para aceptarlas, que las exigencias que planteó a los cuadros enviados en los ejercicios anteriores por el Partido Popular.

Pese a que la confesión que han hecho las fuentes comunitarias, de manera confidencial por supuesto, han desencajado a Pedro Sánchez que ha retado a los medios de comunicación a que comparen la carta que va a recibir mañana el ejecutivo en relación con las dos anteriores enviadas por Bruselas en octubre de 2016 y 2017.

Según las fuentes consultadas por capitalmadrid.com, la carta que enviará mañana el Ejecutivo comunitario y que vendrá firmada por el vicepresidente de la Comisión, Valdis Dombrovskis y por el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, se producirá en términos muy similares a las de los dos anteriores.

La carta de Bruselas pedirá sencillamente que se concreten los cálculos sobre las previsiones de ingresos para el año que viene. Escrita en términos muy genéricos, en un primer párrafo tras agradecer el envío del Borrador de Plan Presupuestario, pide información adicional.

Le recuerda en un segundo párrafo que mientras las proyecciones para el déficit para este año y el próximo eran inferiores, no se especifica cómo se podrán cumplir los nuevos objetivos.

Admite que con el retraso de la presentación del Proyecto de Presupuestos es difícil poder contar con todos los datos que se han de enviar a Bruselas, pero recuerda que es obligatorio hacerlo de acuerdo con el Código de Conducta del Pacto de Estabilidad y Crecimiento por lo que invita a España a que lo haga.

Consultadas las cartas de los dos años precedentes, a la última de ellas la enviada el pasado 27 de octubre de 2017, puede accederse desde este vínculo, (https://ec.europa.eu/info/sites/info/files/economy-finance/es_minister_luis_de_guindos.pdf) no parecen advertirse grandes diferencias con la que verá la luz este medio día.

Será a partir del análisis que realice Bruselas del conjunto de nuevos datos que envíe Madrid en los próximos días, cuando la Comisión emita su informe definitivo sobre nuestras cuentas.

Lo fundamental será conocer si Bruselas se cree o no las primeras cuentas elaboradas por el Gobierno y sobre las que no solo la oposición, sino también los expertos tienen más de una duda.

Artículos relacionados