Pocas firmas creen que me­rezca la pena asumir el riesgo de cazar un re­bote

Muchos gestores dan por cerrado un año bursátil decepcionante en España

Las ci­fras de con­tra­ta­ción si­guen bajas y de­latan la falta de atrac­tivo del mer­cado

Bolsa de Madrid
Bolsa de Madrid

No hay más cera que la que arde en la Bolsa es­pañola. Italia, la bolsa es­ta­dou­ni­dense, Cataluña y la pre­caria si­tua­ción del Gobierno es­pañol han hecho un nuevo roto al Ibex 35, que no le­vanta ca­beza y ha to­cado mí­nimos de 2016 sin de­ma­siada re­sis­ten­cia. Mientras los ana­listas se pre­guntan hasta qué punto está jus­ti­fi­cada la caída y hasta qué punto son atrac­tivos los pre­cios, mu­chos grandes ges­tores están po­niendo punto y final a su aven­tura en España.

Es decir, que están dando el año bursátil por cerrado en España y, por extensión, en otros mercados europeos, después de un arranque del cuarto trimestre tan decepcionante como ha sido el conjunto del año. En el entorno de los 9.000 puntos del Ibex, algunos tomarán posiciones a la caza y captura de un rebote técnico. Pero la mayoría reconoce abiertamente que no están dispuestos a asumir los riesgos en un mercado que hoy por hoy no ofrece garantías.

“Claro que puede haber un rebote. De hecho, lo habrá, pero no merece la pena asumir el riesgo de estar en un mercado tan débil e inestable. Algunos llevamos acumulada una caída muy fuerte este año, de más del 10%, y ha llegado el momento de parar el carro. Es mejor asumir la pérdida y esperar tiempos mejores, porque los grandes valores españoles están sometidos a una fuerte presión a corto plazo”, señalan desde una gran gestora internacional muy activa en España.

Tras el desplome de la actividad en septiembre, las cifras de contratación del mes de octubre confirman que los grandes inversores siguen muy lejos del mercado español. En la primera semana del mes, los volúmenes fueron pírricos, por debajo de los 2.000 millones de euros. Y, en la segunda, en pleno retroceso del Ibex hasta los 9.000, han crecido hasta alrededor de los 2.500 millones. Unas cifras en cualquier caso muy discretas que demuestran que el flujo de dinero hacia España está en niveles muy precarios.

“Entran, pero de forma muy puntual y selectiva. Los inversores extranjeros tienen cerca del 50% de la propiedad del mercado, pero muchos dan ya el año por perdido. Les preocupa mucho la inestabilidad política y la situación de Cataluña. Hay demasiado ruido alrededor de España y han decidido tomarse un tiempo prudencial antes de tomar decisiones. Creo que ya no hay mucho que rascar en este 2018 salvo un cambio radical de escenario que nadie prevé ahora”, señalan en un gran’broker’ nacional.

La buena noticia es que tampoco se está produciendo una salida masiva de inversores del mercado, como bien reflejan las cifras de actividad. Más bien, lo que se está instalando en la bolsa es una parálisis general que tiene que ver con la falta de toma de decisiones. Y es que, al fin y al cabo, ya han sido muchas las ofensivas vendedoras que ha sufrido el mercado español y que se han llevado hasta el 10% de su valor. A estos precios los vendedores ya no se ceban.

Los grandes valores están ya muy castigados ya, desde los bancos pasando por otros pesos pesados como Inditex, Telefónica o Aena. Hay mucha decepción porque salvo Amadeus, Naturgy o Repsol, los gigantes del Ibex 35 han caído mucho en bolsa. Los precios son buenos en bastantes casos, pero el entorno nacional e internacional no puede ser más desfavorable. No hay catalizadores para una subida ni los grandes inversores están por la labor de esperar más.

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