LA SEMANA BURSÁTIL

La Fed y el empleo en EEUU

Los mer­cados si­guen ga­nando al­tura gra­cias a la cre­ciente con­fianza eco­nó­mica, apo­yada en unas po­si­tivas ci­fras de ac­ti­vi­dad.

Los indicadores norteamericanos continúan en todo lo alto, sin dar un paso atrás, mientras que el Dax alemán ha marcado nuevos máximos históricos.

El índice Ibex 35, por su parte, acumula cuatro semanas consecutivas al alza y ya ronda los 10.600, muy cerca de nuevo de la parte alta de la franja lateral desarrollada en los últimos siete meses.

Con todas las condiciones a favor, los expertos creen que, de varios intentos infructuosos, este sí puede ser el momento de la bolsa española para romper barreras y tomar rumbo hacia los 11.200 puntos. Solo la incertidumbre catalana, con el proceso de investidura de por medio, podría dar al traste con este propósito de comienzo de año.

Actualmente no se observan desequilibrios graves en la economía que puedan implicar un cambio inminente en la tendencia alcista de los mercados. De haber algún riesgo, este sería de difícil detección. Según los expertos de M&G Valores la principal amenaza estaría en que en realidad el escenario de “estancamiento secular”, que se ha dado por superado en los últimos meses, estuviese en realidad aún vigente.

De ser así, la actual aceleración de la economía duraría poco y daría paso a una recaída del crecimiento y la inflación. Este escenario, sin ser malo del todo, sí provocaría una corrección importante en los mercados de valores ante la vuelta del dinero hacia los bonos como activo refugio.

Esto, al ser un factor difícil de observar, obligará a los operadores a reforzar su vigilancia en los indicadores macro, junto a la evolución de las divisas y del precio del crudo.

De momento, la tendencia alcista del euro frente al dólar se explica fundamentalmente por las expectativas de una futura normalización monetaria en la zona euro de la mano de la recuperación económica, por lo que no estaría siendo un problema. La situación se agrava, sin embargo, con la insistencia proteccionista de Trump, que hace temer un repunte inflacionistas y una guerra de divisas que nadie quiere.

Entre tanto, los indicadores que miden el optimismo del mercado se mueven en niveles solo alcanzados en 1986, justo antes de un importante crash. Un alerta más a tener en cuenta, aunque tampoco hay indicios de que los mercados estén abocados a este drástico final en los próximos meses.

Calendario semanal de Bolsa

Tras la reunión del Banco Central Europeo y los datos de confianza, esta semana le llega el turno a la Reserva Federal a la hora de tomar el pulso a los mercados financieros. Los inversores deberán estar atentos también a un importante batería de indicadores de confianza y, sobre todo, al dato de paro norteamericano.

Hoy lunes de momento, los inversores no contarán con grandes referencias. Los indicadores más relevantes se darán a conocer en EEUU, el deflactor de precios y los ingresos y gastos personales, que permitirán conocer las presiones inflacionistas.

En la madrugada del martes se publicará la tasa de paro de Japón y ya a media mañana habrá una batería de datos de confianza en la zona euro –el clima empresarial, el sentimiento económico y la confianza consumidora–, así como los datos de inflación en Alemania y el PIB del cuarto trimestre de 2017 en la zona euro. A primera hora de la tarde se espera la confianza consumidora de EEUU del mes de enero, que cerró el año pasado en los 122,1 puntos.

Más cargada aún vendrá la agenda financiera internacional en la sesión del miércoles, última del mes. Este día, los operadores deberán estar atentos a los datos de producción industrial de Japón y de actividad económica en China, mientras que en el Reino Unidos se darán a conocer cifras de confianza consumidora.

Los datos más relevantes en la zona euro serán la tasa de paro y el IPC armonizado, en ambos casos del mes de enero. En EEUU se esperan el Chicago PMI, la encuesta privada de empleo ADP y las preventas de viviendas nuevas.

Con todo, casi toda la atención del miércoles se concentrará en el resultado de la reunión de dos días del comité abierto de la Reserva Federal. La primera del año de la entidad y la última bajo la presidencia de Janett Yellen que a partir de febrero será sustituida en el cargo por Jerome Powell. En esta reunión no se prevén cambios en la actual política monetaria de tipos entre el 1,25% y el 1,5%, pero a lo largo del año se podrían producir tres nuevas subidas a medida que avanzan las presiones inflacionistas.

La jornada del jueves, primera sesión de febrero, vendrá condicionada por los datos de actividad manufacturera en la zona euro, así como por las cifras de productividad, costes laborales, PMI manufacturero y gastos de construcción que se darán a conocer en EEUU.

En última sesión de la semana, todas las miradas estarán puestas en el informe de empleo de EEUU, aunque desde el otro lado del Atlántico también llegarán los pedidos de bienes duraderos y la confianza consumidora de la Universidad de Michigan.

En casa, el lunes se esperan las ventas minoristas del mes de diciembre, el martes se publicará el PIB correspondiente al cuarto trimestre, el miércoles, los datos de inflación y la balanza por cuenta corriente, y el jueves el PMI manufacturero. El martes, el Tesoro público prevé subastar letras a tres y nueve meses, que seguramente seguirá colocando entre inversores institucionales a intereses negativos.

Del lado empresarial, recordar que Amadeus descontará un dividendo de 0,48 euros por acción el próximo miércoles, y que el Santander y Euskaltel harán lo propio el jueves, 0,06 euros y 0,127 euros por título respectivamente.

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