DESDE EL PARQUET

Viscofán, velocidad de crucero

Las piezas de la ma­qui­naria de Viscofán están per­fec­ta­mente en­gra­sadas y fun­cio­nando a pleno ren­di­miento. Eso ha per­mi­tido al grupo man­tener en los úl­timos meses una ve­lo­cidad de cru­cero cons­tante para si­tuarse en sus má­ximos his­tó­ri­cos.

Después del duro golpe que supuso el “profit warning” lanzado por el grupo en el verano de 2016, el equipo gestor ha tomado el toro por los cuernos y ha ido adoptando medidas que sin ser exageradas han logrado no solo calmar al mercado sino devolverle la confianza perdida.

Las compras corporativas destinadas a reforzar su actividad de negocio y el aumento del dividendo han sido algunas de las decisiones más relevantes adoptadas a lo largo del año pasado a la hora de revertir la situación. Un esfuerzo que el tiempo ha demostrado ser todo un acierto.

Pocas semanas después de la alerta, las acciones de Viscofán se hundían hasta cerca de los 41 euros por acción y apenas un año y medio después su cotización se sitúa en su nivel más alto nunca visto.

Y es que ahora, una vez se han ido encajando de nuevo las piezas, todas las noticias parecen jugar a favor de la compañía. Al respecto, en estos días se ha conocido una sentencia favorable a los intereses del grupo de envolturas para alimentos. En concreto, Viscofán ha sido indemnizado con 8,4 millones de euros de Crown Food España como consecuencia de la sentencia del Tribunal Supremo por infracción de patente.

Este importe supone aproximadamente el 6% de las estimaciones del beneficio neto de 2017 y resulta relevante teniendo en cuenta que podría permitir al grupo cubrir más de la mitad de su deuda que se ha elevado hasta los 17 millones de euros en los últimos meses por los esfuerzos de inversión.

Dicha cantidad se corresponde con el 15% del beneficio obtenido por la explotación de la patente de forma incorrecta desde el 16 de julio de 2006 hasta el 8 de enero de 2013. La compañía destaca además que el procedimiento de ejecución sigue su curso respecto al resto de cantidades sobre las que existen controversias.

Un factor más para acentuar la racha favorable de recomendaciones que viene recibiendo la compañía. El pasado mes de diciembre, la firma de inversión Berenberg fijaba su estimación de precio objetivo en 59,5 euros por acción. Bankinter, por su parte, se mostraba más cauto con una estimación objetiva de 57 euros. Aunque los analistas del banco destacan su saludable evolución orgánica, la debilidad del dólar eleva el riesgo de ingresos para 2018.

Pese a este posible riesgo, las acciones de Viscofán se han situado ya en puertas del precio objetivo de Bankinter. Y en su perfil técnico no se observan grandes obstáculos para que pueda superar pronto dicho nivel, salvo que se produzca una recogida de beneficios. Lo cual sería incluso interpretado favorablemente. Parte del mercado considera que sería bueno para asentar posiciones y continuar la marcha alcista en un futuro.

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