OPINIÓN

Recuperar las instituciones prioridad de un conciliador Roger Torrent

El nuevo pre­si­dent del Parlament ca­talán tiende puentes pero es ata­cado por Ciutadans y la CUP

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Roger Torrent.

“Voy a res­petar el de­recho de ex­pre­sión de los que están aquí y de los que no”, dijo Roger Torrent (ERC) en su primer dis­curso tras ser ele­gido pre­si­dent del Parlament de Catalunya, en clara re­fe­rencia a los dipu­tados en­car­ce­lados – que vo­taron por de­le­ga­ción – y los au­sentes en Bruselas, en­ca­be­zado por Carles Puigdemont, que se abs­tu­vieron de ha­cerlo para evitar una im­pug­na­ción por parte del go­bierno de Mariano Rajoy, ante el Tribunal Constitucional. Así arrancó la nueva le­gis­la­tura en Cataluña.

Roger Torrent, de 38 años y el presidente del Parlament más joven de la historia, dejó claro en su discurso que la prioridad “es recuperar las instituciones”. Es decir, nombrar próximamente president de la Generalitat, antes del 31 de este mes, para que pueda formar gobierno y dejar atrás la intervención del Estado, a través de la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

El tono conciliador de Torrent, que contó con los votos de Junts per Catalunya, ERC y la CUP y la abstención de Catalunya en Comú-Podem, fue bien valorado desde las filas de la oposición, tanto del PSC como del PP. Sin embargo fue rechazado por Ciutadans que valoró el inició de esa legislatura igual que como terminó la anterior.

Es decir, controlado con los partidos independentistas con mayoría en la mesa del Parlament, dos miembros de PDECat, dos de ERC, dos de Ciudadanos y uno del PSC. “Ninguna esperanza de que ejerza el cargo con imparcialidad”, dijo Inés Arrimadas (Ct), que fue el partido más votado y es líder de la oposición.

Por otra parte, la tibieza en soflamas pro independentistas de Roger Torrent fue duramente criticado por el líder de la CUP, Carles Riera, que le acusó de “traicionar” el proyecto hacia una República y eludir el mandato popular de la consulta del 1 de octubre.

Superado el trámite de poner en marcha la nueva legislatura, el primer gran reto de Roger Torrent será proponer un candidato a la presidencia de la Generalitat, una vez realizadas las consultas con los líderes de todos los partidos. Un puesto en el que tanto el PDECat como ERC (la ex coalición de Junts pel Sí) coinciden en restablecer en el cargo al president Carles Puigdemont, a pesar de su improbable retorno de Bruselas –si lo hace será detenido– y de las dificultadas de un discurso de aceptación vía Skype o por delegación del cargo. Sin olvidar que el gobierno deja claro que, de realizarse cualquiera de estas dos fórmulas, impugnaría inmediatamente el cargo ante el Constitucional.

¿Quién será el próximo president de la Generalitat? Aunque se insiste en que Puigdemont, o Puigdemont, lo cierto es que en los próximos días volverá la lucha soterrada entre PDECat y ERC para encontrar un plan “B”.

Con Puigdemont en Bruselas y Oriol Junqueras en la cárcel de Estremera, lo más probable –a riesgo de tener que ir de nuevo a elecciones y, además, continuidad del 155 durante unos meses más– se barajan ya varios nombres, entre los que destaca Elsa Artadi, mano derecha de Puigdemont en la pasada campaña electoral que, bajo las siglas de Junts per Catalunya y el presidencialismo de Puigdemont, lograron salvar al PDECat y, encima, superar en un escaño a ERC, el partido que desde hacía mucho tiempo todos daban como caballo ganador.

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