El factor di­visa des­es­ta­bi­liza los in­tereses en el medio y largo plazo

Trump decepciona a las constructoras en España y enfría sus injustificadas esperanzas

El pro­grama de in­fra­es­truc­turas de la nueva Administración de EEUU sigue sin con­cre­tarse

Constructoras en bolsa
Constructoras en bolsa

El sector del la­drillo es­pañol había puesto múl­ti­ples es­pe­ranzas en el mer­cado de EEUU, pero lo di­fícil que le está re­sul­tando a Donal Trump sacar ade­lante sus pro­mesas elec­to­rales está re­tra­sando el im­pacto po­si­tivo inical. Sobre todo, porque este ca­mino de obs­táculos va de la mano de otros fac­tores ad­versos como la po­lí­tica mo­ne­ta­ria, que juega una mala pa­sada como ya se ve con la re­va­lo­ri­za­ción del euro frente al dó­lar. Eso re­duce sus­tan­cial­mente las as­pi­ra­ciones en cuanto a su po­ten­cial fac­tu­ra­ción de caja.

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca supuso un aire de esperanzas para la industria de la construcción. En su discurso inaugural, hace poco más de un año se comprometía a la construcción de “nuevas carreteras, aeropuertos, túneles y ferrocarriles”. El mandatario de la primera potencia mundial añadió además que harán que los ciudadanos estadounidenses “vuelvan a trabajar para construir nuestro país”.

El compromiso estaba claro: desarrollar un plan de infraestructuras de hasta 550.000 millones de dólares durante los próximos cuatro años. Sin embargo, de todo esto aún no ha llegado la gran parte. El retraso se ha hecho notar en muchas de sus políticas y solo hay que ver el trabajo que ha llevado detrás la implementación de la reforma fiscal. Por eso, el aplauso inicial se ha visto frenado ligeramente, lo cual tiene una afectación directa a las constructoras españolas con intereses en Norteamérica.

Impacto por las divisas

Asimismo, esta ligera demora en cuanto a lo que se podía esperar no es el único obstáculo que pueden tener las empresas del sector. Otro de ellos es la política monetaria y la repercusión directa en el mercado de las divisas. En este sentido, el paulatino cambio de política monetaria por parte del Banco Central Europeo, con la retirada progresiva de los estímulos, está causando la revalorización del euro con respecto a la divisa norteamericana.

Este hecho es algo que se traduce directamente en una menor “captación de ingresos en Estados Unidos” por la penalización que causa facturar en territorio extranjero “ante una moneda más devaluada”, sostienen fuentes del mercado. Además, esta tendencia se espera que “se acentúe a lo largo del 2018, por lo que quizá lo captada por el nivel de ventas no ascienda a números tan altos como podría haberse estimado”, añaden.

Con los ojos en Estados Unidos

Así, la primera de todas, la que sigue más de cerca lo que ocurre en Estados Unidos, es ACS. La constructora que preside Florentino Pérez ingresó 12.200 millones en Estados Unidos, que hasta la fecha es su primer mercado. Estos números suponen el 38,8% de su facturación global. Y es que su división de construcción es la más productiva al otro lado del Atlántico, por delante de la de servicios y servicios industriales. Actividadque sumó el pasado ejercicio un 8,5% ayudado por el inicio de los proyectos adjudicados en los últimos meses.

El 35% de la cartera de proyectos de ACS está en Estados Unidos, con lo que ello conlleva tanto en el plano positivo como en el terreno negativo. La evolución, hasta el momento positiva, de sus casi nueve filiales en el país norteamericano se ha hecho notar. Pero la dependencia puede ser mala o buena, según sean las expectativas.

Otra que también observa de cerca lo que sucede en Estados Unidos es OHL. La constructora se encuentra en estos momentos negociando con los bancos un programa de avales para financiar los proyectos de construcción que tiene en cartera y que se irá adjudicando. Estas necesidades excederían los 1.000 millones de euros, con aspiraciones principalmente en territorio estadounidense. El enfriamiento puede recortar la calidad de los ingresos.

Por su parte, FCC arrancaba el ejercicio con potencia con el contrato firmado con el Ayuntamiento de Houston (Texas, Estados Unidos). Un contrato que con el que desarrollará la construcción y explotación de una planta de gestión de residuos, que procesará toda la basura reciclable de la ciudad, y que aportará a la compañía española una cartera de ingresos de 250 millones de dólares (unos 210 millones de euros al cambio actual). Por eso, estará atenta a todos los catalizadores adversos.

Por último, en cuanto a Ferrovial, a través de su filial Cintra Infraestructuras, tiene la concesión de la autopista I-66 en Virginia, con una inversión total prevista de 3.000 millones de euros. La duración de dicho proyecto será de 50 años. Su visión es más de largo plazo, pero le puede pesar lo mismo que a sus homólogas.

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