El prés­tamo para las pen­siones no compu­tará ni como dé­ficit ni como deuda

El Gobierno forzado a un encaje de bolillos para cuadrar la financiación del déficit

Presta 15.000 mi­llones para los ju­bi­lados y re­duce la emi­sión de deuda en 5.000 mi­llones y el dé­ficit de la Seguridad Social

Fátima Báñez, ministra de Empleo y Seguridad Social
Fátima Báñez, ministra de Empleo y Seguridad Social

El Gobierno está for­zado a lo­grar la cua­dra­tura del círculo de la fi­nan­cia­ción. A lo largo de este ejer­cicio se dis­pone a ha­bi­litar un prés­tamo de 15.000 mi­llones para poder afrontar el pago de las dos pagas ex­tras a los pen­sio­nis­tas. Y lle­vará a cabo esta ini­cia­tiva en un año en el que está pre­visto que se re­duzcan las emi­siones de deuda a cargo del Tesoro por un im­porte de 5.000 mi­llo­nes. Mientras tanto, tiene pre­visto dis­mi­nuir el dé­ficit de la Seguridad Social en la misma cuan­tía. Un au­tén­tico en­caje de bo­li­llos.

La secretaria de Estado del Teroso, Emma Navarro, ha señalado que el préstamo del Estado a la Seguridad Social para pagar las pensiones y no tener que recurrir al fondo de las pensiones rondará los 15.000 millones de euros.

Este préstamo no afectará al déficit ni al nivel de deuda, según la máxima responsable del departamento. Se supone que los intereses por este empréstito irán a engrosar la partida de costes financieros del Estado en los presupuestos del próximo ejercicio.

"La contabilidad del déficit es una cuestión de matemática pura. Es el agregado del saldo final de las cuentas del Estado, las comunidades autónomas y ayuntamientos y la Seguridad Social. Al final, sobre alguna de estas partidas tendrá que repercutirse este préstamo", asegura Alexis Ortega, socio director de Finagentes Gestión.

Esta mayor apelación del Tesoro a los inversores coincide en un momento en que este departamento ha asegurado que las emisiones netas (lo que va a captar con letras y bonos menos las amortizaciones de títulos en el año) se va a reducir en 5.000 millones de euros, hasta los 40.000 millones de euros.

En un alarde de confianza, el Gobierno tiene previsto reducir también el déficit de la seguridad social desde el 1,5% de 2017, hasta el 1,1% en este año. El pasado ejercicio, estos números rojos finalizaron en la zona de los 18.000 millones de euros y esta previsión supondría disminuir hasta un nivel inferior a los 13.000 millones. Pero el objetivo del Gobierno ofrece poca credibilidad y el mercado considera que el descenso será de unos 2.000 millones como máximo, hasta los 16.000 millones de euros.

Estas expectativas se han formulado para un año en el que está previsto un vuelco en la orientación de la política monetaria en Europa. Se prevé que en el último trimestre del año se produzca la primera subida de tipos de interés en los últimos siete años. Está previsto que el BCE suba los tipos por tramos de 0,25 puntos en cada trimestre a partir del cuarto de este año.

El Tesoro tiene identificadas unas necesidades de emisión brutas de 220.000 millones de euros y la subida de tipos no va a encarecer el coste de la financiación de la deuda. A partir de 2019 habrá que tener en cuenta que un alza de tipos de un punto supone un sobrecoste de unos 2.000 millones de euros en el servicio de la deuda.

Estas previsiones optimistas del Ejecutivo se formulan en un momento de dudas sobre la deuda española. Los inversores extranjeros, que cuentan con el 42% de las letras, bonos y obligaciones emitidos por el Estado han mantenido su cartera prácticamente estable en los últimos dos años, un periodo en el que el endeudamiento público ha aumentado en 70.000 millones de euros. Según su participación en el mercado de deuda, deberían haber incrementado sus portfolios con al menos unos 30.000 millones en títulos del Estado. Zona de los archivos adjuntos

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