La ge­ne­ra­ción de caja se man­tiene como uno de sus prin­ci­pales ob­je­tivos

Pan para hoy y hambre para mañana: la estrategia de OHL no resuelve su futuro

La venta de su ne­gocio de Concesiones agrava en lugar de re­solver su sos­te­ni­bi­lidad

Juan Miguel Villar Mir, OHL
Juan Miguel Villar Mir, OHL

La junta ex­tra­or­di­naria de OHL apun­taba al­gunos e in­ciertos pasos en su es­tra­tegia a nin­guna parte. La ba­tería de me­didas po­lé­micas ha ge­ne­rado más crí­ticas que elo­gios. Sobre todo porque si se ob­serva su ba­lance la con­clu­sión es la misma: la ren­ta­bi­lidad de su ne­gocio es inexis­tente. Tapar agu­jeros ga­ran­tiza un rumbo claro en el corto plazo, pero no ter­mina de sol­ventar una clara so­lu­ción para los pró­ximos años. Y todo ello en medio del es­cán­dalo de co­mi­siones y pre­mios a sus di­rec­ti­vos. Algunos ro­zando los juz­ga­dos.

OHL se mantiene avanzando hacia un camino de arenas movedizas. Las últimas decisiones a las que la junta extraordinaria daba el visto bueno han generado un mar de dudas en la mayoría de los expertos. Y no porque en el corto plazo no suponga un espaldarazo, como ya se observó con la fuerte escalada de sus acciones en escasas horas, sino porque no genera especial confianza de cara al largo plazo.

Lo primero de todo porque la aprobación del bonus extraordinario de 18 millones de euros brutos al consejero delegado del grupo, Juan Osuna, entronca con la idea de una compañía que está saliendo de la peor crisis de su historia. Se trata de una resolución que ha generado muchas críticas entre los accionistas minoritarios y que abre la posibilidad a que se repitan errores del pasado si se redunda en problemas de liquidez.

Todo ello, debido a la venta de su negocio de Concesiones por valor de 2.235 millones de euros con una plusvalía neta de 50 millones de euros. Una operación con la que el consejo ha decidido premiar a su jefe de operaciones, como respuesta a un alivio económico de su pasivo que se traduce en 1.500 millones de euros. La deuda bruta, uno de sus principales quebraderos de cabeza, se verá reducida, aunque esto no quiere decir que sus obstáculos no persistan.

Villar Mir explicaba que esta venta y la compensación al consejero delegado se realizaba por la creación “desde cero” de la compañía. Asimismo, añadía que si la operación la hubiera intermediado un banco de inversión les “habría costado el doble o el triple”. Solo, argumentaba, ha mirado “por el interés de los accionistas”.

Y es que confirmaba también la intención de retribuir a sus inversores con esta operación. “Aspiro a que una vez cerrada esta operación y se tenga el dinero, en la siguiente junta de accionistas podamos traer nuevas indicaciones sobre el futuro de la compañía y el posible pago de un dividendo extraordinario”, apuntaba Villar-Mir.

Problemas para el largo plazo

Sin embargo, podría ser un interés muy limitado en el tiempo. Fuentes del mercado consultadas sostienen que estas decisiones “podrían terminar pesando en el futuro”. Principalmente porque el problema de OHL, además de la vital reducción de su volumen de apalancamiento, sigue siendo el hacer “un negocio absolutamente rentable y generador de caja” algo que ahora mismo genera bastantes dudas.

El ánimo inversor generada esta operación de la venta de su negocio de Concesiones podría responder a elementos de más “corto y medio plazo” que de un verdadero interés en encontrar un rumbo sólido en “un marco temporal más amplio”, sostienen estas mismas fuentes. Por eso, la compañía aún tiene mucho camino sinuoso al que enfrentarse. Más aún con medidas que tiempo más tarde se le pueden volver en su contra.

Deuda y más obstáculos

Las piedras que tiene en el camino OHL siguen siendo, en gran medida, las mismas. Descontando la reducción de su deuda neta los 1.500 millones de euros, aún tendría comprometidos hasta unos 1.100 millones de euros. Una reducción significativa, efectivamente, pero no garantiza la rentabilidad en el tiempo de una forma fiable.

Y no lo hace porque con el enorme plan de desinversiones que ha puesto en marcha en los últimos aún no ha logrado dar con la tecla de rentabilizar su negocio. La venta de su área de Concesiones lima una capacidad de facturar unos 300 millones de euros anuales. Restando los extraordinarios aún debe demostrar que es capaz de generar caja trimestre tras trimestre. El tiempo únicamente demostrará a lo que se puede enfrentar.

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