DESDE EL PARQUET

Sacyr, accionista importante de Repsol, recupera el interés inversor

El re­surgir de las in­ver­siones en in­fra­es­truc­tu­ras, ani­madas por el cre­ci­miento eco­nó­mico mun­dial, y la re­duc­ción de los riesgos vin­cu­lados a Repsol están lle­vando a los ope­ra­dores a in­cluir a Sacyr en su lista de fa­vo­ritas para este año.

El grupo de construcción lleva unos meses recogiendo en sus cuentas los frutos de la gradual recuperación del negocio típico de construcción y servicios, apoyada en la mejora del ciclo económico global que le está permitiendo ganar contratos a buen ritmo.

Así lo demuestran los últimos tres grandes proyectos urbanos adjudicados en Bogotá por 30 millones de euros a principios de año. En estos días, además, un consorcio liderado por Sacyr ha sido seleccionado como oferente preferente para el diseño, financiación, construcción y operación de una planta de tratamiento de residuos en EEUU.

El grupo da así un nuevo paso en la consecución del objetivo de entrar y consolidarse en el mercado estadounidense, según el plan estratégico fijado para el período 2015-2020.

Aunque el principal aliciente para la mejora de perspectiva por parte de los grandes fondos de inversión está siendo la menor presión sobre sus cuentas de su participación en Repsol tras la reacción alcista de la petrolera.

Otro de los factores a tener en cuenta es la mejora de la gestión de la compañía a la hora de hacer sus deberes para ir reduciendo su excesivo apalancamiento. En este sentido, los analistas de Bankinter destacan la positiva evolución del área de Concesiones que otorga mayor visibilidad y facilitará la venta de Itínere, un paso adicional en su búsqueda por reducir deuda.

En su último informe de septiembre, los analistas de la firma recomendaban comprar con un precio objetivo de 2,7 euros por acción. Un nivel que la compañía se encuentra a punto de alcanzar tras revalorizarse cerca de un 10%, consolidando la espectacular tendencia alcista marcada desde el pasado mes de noviembre en la que acumula un alza superior al 35%.

A partir de ahora se abren dos grandes escenarios para el grupo constructor. Bien que no pueda con techo en 2,7 euros e inicie un ajuste hasta las inmediaciones de los 2,3 euros o bien que lo supere en el cortísimo plazo, lo que despejaría su camino al alza al menos hasta los 3 euros.

Los expertos se inclinan por esta segunda opción, aunque en el ambiente preocupa también la fuerte presión especulativa que viene sufriendo el valor tanto desde fuera como desde dentro, por parte de algunos de sus propios consejeros, lo que sin duda afectará a la cotización y podría interrumpir incluso su excelente tendencia actual.

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