El ór­gano su­per­visor sufre va­rias anu­la­ciones por de­fectos de forma al im­poner la multa

Marín Quemada debilita su posición en la CNMC tras los fallos de la Audiencia Nacional

Reclama desde hace tiempo más po­der, in­de­pen­dencia y cam­bios nor­ma­tivos

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Marín Quemada jura su cargo.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia que pre­side José María Marín no vive sus me­jores mo­men­tos. En las úl­timas fe­chas, ha su­frido más de un va­ra­palo por parte de la Audiencia Nacional que le ha anu­lado al­gunas de las san­ciones que había im­puesto a em­presas gran­des. Telefónica, Repsol, la pa­tronal eléc­trica Unesa y Aena han sido al­gunas de las que han sa­lido be­ne­fi­ciadas por la de­ci­sión del Tribunal.

En muchos de los casos, el órgano jurídico considera que no infringen la norma de competencia y en otros descubre defectos de forma a la hora de presentar la demanda. Unas circunstancias que han reactivado la cuestión en algunos departamentos del Ejecutivo sobre la efectividad que está logrando el organismo regulador a la hora de aplicar el reglamento a las empresas españolas.

Si antes que se produjeran estos fallos en contra de la CNMC las relaciones entre la alta dirección y algunos Ministerios como el de Economía y Energía no era demasiado fluida, ahora el ambiente se ha enrarecido más todavía. La situación política que vive el país y el propio Gobierno en sí no permiten entrar ahora en el análisis de la cuestión, pero los vientos que soplan desde algunos departamentos no son precisamente de calma.

Al margen de las discrepancias que hay, el organismo lleva desde hace tiempo pidiendo por su parte un mayor grado de independencia e incluso una mayor autonomía para actuar. Marín Quemada ha reclamado más competencias y no depender tanto del Ejecutivo y de los partidos políticos que tienen el control. PSOE y Ciudadanos llevan presionando al Ejecutivo desde hace tiempo para que modifique la estructura de poder lo que a la vista de Marín Quemada hace más vulnerable a la institución.

Demasiados fallos en su contra

Por esa razón, los últimos fallos en contra del alto organismo supervisor pueden perjudicarle en sus reivindicaciones de mayor independencia política. La última anulación que ha tomado la Audiencia Nacional ha sido favorable a Telefónica por una multa de 26 millones de euros que la CNMC la había impuesto en 2014 por imponer a clientes y pequeñas y medianas empresas pactos de permanencia en perjuicio de otros operadores. El Tribunal entiende que la compañía que preside José María Álvarez-Pallete no infringe la norma de competencia.

Respecto a la sanción que en su día impuso el organismo competencial, -en este caso también a Telefónica, Vodafone y Orange por 120 millones de euros-, acaba de ser igualmente desestimada por parte del órgano jurídico. En este caso, la multa se impuso en 2012 al considerar la CNMC que las tres grandes telecos ejercían posición de dominio al aplicar las tres precios excesivos a los servicios mayoristas de terminación y acceso de SMSs y MMSs.

La más castigada resultaba Telefónica ya que tenía que pagar un total de 46,49 euros; Vodafone 43,52 millones y Orange 22,95 millones. Cuando se impuso la sanción por parte de la CNC en 2012 -todavía no se había creado la CNMC- tuvo un gran impacto pues se trataba de la segunda mayor multa que el órgano de la Competencia aplicaba contra las tres mayores telecos del país.

A finales de julio pasado se produjo otro fallo por parte de la Audiencia Nacional a favor de Repsol por considerar que se había producido defecto de forma a la hora de gestionar la multa. Tal sanción la impuso en su momento la CNMC contra la matriz Repsol y, en cambio, no la aplicó a la filial Repsol Comercial de Productos Petrolíferos, quien en realidad había cometido la supuesta irregularidad denunciada. El fallo se basa precisamente en eso, en que la sanción debía ir contra la filial, lo que deja sin efecto la multa contra el grupo petrolero.

Las reivindicaciones de la CNMC

En la CNMC, no dejan de tener cierta preocupación por los fallos en su contra que está recibiendo. El organismo de control considera que debería existir una mayor claridad en el proceso sancionador y que, algunas situaciones como los defectos de forma, no se tuvieran tan en cuenta como para que la Audiencia Nacional pudiera desestimar una multa impuesta anteriormente por razones objetivas.

Por ejemplo, una multa que puso la CNMC de cinco millones contra el cártel de los palés fue posteriormente desestimada por un error de la institución. La Audiencia acusaba a la CNMC de cambiar la calificación de la infracción durante el proceso sancionador y, en cambio, no permitió que las empresas presentasen alegaciones.

Por eso, cuando está abierto el debate sobre si se debe modificar o no la actual estructura de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, Marín Quemada reclama por su parte mucho más poder para la institución que preside. “Demos a las empresas un organismo institucional fuerte. El núcleo de todo está en las competencias del supervisor”, dijo recientemente.

“Cuanto más competencias y mejor supervisados estén los mercados mejor les va a ir al ciudadano, a las empresas, a los Gobiernos y a España. Nosotros estamos en eso”, señaló Marín. El presidente de la CNMC considera que había que corregir algunas cosas del modelo actual, “los ajustes finos derivados de la experiencia”, pero en ningún momento se plantea modificar la actual estructura.

“La CNMC tiene más músculo que cualquiera de las instituciones que le precedieron, gracias a las sinergias afloradas a lo largo de estos cuatro años de vida de la institución. No creo que el poder de eficacia y el poder de una organización sean un problema o que asuste a nadie”, sostiene.

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