Al con­trario de las elec­ciones ca­ta­lanas de 2015, el sector evita un co­mu­ni­cado con­junto

CaixaBank y Sabadell sufren en sus carnes los delirios independentistas

Los dos bancos tienen di­men­sión na­cional desde hace años y ahora ya in­ter­na­cional

Josep Oliu
Josep Oliu

El po­lé­mico pleno en el Parlamento de Cataluña y las in­ten­ciones in­de­pen­den­tistas de una parte de esa cá­mara marcan el arranque de este sep­tiem­bre. CaixaBank y Banco Sabadell ya lo su­fren en sus pro­pias carnes o co­ti­za­cio­nes, con al­guna re­baja de ca­li­fi­ca­ción. Ambos han ca­re­cido en esta oca­sión del pa­ra­guas cor­po­ra­tivo que tu­vieron de las aso­cia­ciones ban­ca­rias ante las elec­ciones au­to­nó­micas de sep­tiembre de 2015, aunque ya por aquel en­tonces sus di­men­siones iban más allá de Cataluña.

CaixaBank y Banco Sabadell son dos entidades con sede en Cataluña, pero ambos grupos cuentan con una dimensión más allá de las fronteras regionales desde hace tiempo. De hecho, La Caixa, desde hace algunas décadas, fue pionera en expandir su negocio más allá de sus fronteras territoriales de origen hasta alcanzar una dimensión nacional con liderazgo en muchas variantes.

Banco Sabadell, la pequeña entidad casi local, ha protagonizado una de las mayores expansiones territoriales en los últimos tiempos, sobre todo durante la crisis de todo el sector bancario en el que ha aprovechado la integración de algunas antiguas cajas de ahorros en problemas (la CAM alicantina, por tamaño, es la principal).

Además, los dos bancos con sede en Cataluña han ampliado de manera significativa su presencia en otros mercados. CaixaBank, con la toma de control del portugués BPI, se convertía en los primeros meses del ejercicio en la entidad bancaria líder de la Península Ibérica hasta la adjudicación del Popular a Santander el pasado mes de junio.

Los límites del Sabadell

Banco Sabadell, por su parte, ya había puesto casi un 20% de su balance en territorio británico con la compra de TSB, la principal apuesta internacional del grupo presidido por José Oliu tras su expansión en buena parte del territorio doméstico con un buen número de adquisiciones.

Sin embargo, la espinosa situación política que se vive en Cataluña ha condenado a los dos bancos a un castigo significativo por parte de inversores o firmas de análisis. Goldman Sachs ha rebajado su calificación respecto al grupo presidido por Jordi Gual, que ha recibido el mayor castigo bursátil de los bancos justo en la jornada del pleno en el que se tenía que debatir el proceso de independencia.

Lo más curioso es que los dos bancos con sede social en Cataluña se han quedado, en esta ocasión, sin el paraguas que se brindó en septiembre de 2015 por el conjunto del sector. Por aquel entonces, las dos patronales bancarias, Asociación Española de Banca (AEB, por el Sabadell) y Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA, por un CaixaBank aún presidido por Isidro Fainé, aún al frente de esta patronal), advirtieron de los riesgos independentistas.

Ese comunicado conjunto de CECA y AEB no tenía precedentes, pero sí cosechó un buen número de reproches en algunos círculos políticos, sobre todo por aquellos partidarios de la independencia de Cataluña. Tal vez, por ese motivo, el silencio actual que se ha mantenido.

Abanderados

Los intereses nacionales e internacionales de CaixaBank y Banco Sabadell van más allá del propio negocio bancario y buscan un reconocimiento de marca más allá de los límites que los independentistas defienden bajo lo que su ideología les permite divisar en un mundo globalizado.

CaixaBank es el patrocinador oficial de la selección española de baloncesto que, con una buena competición hasta el momento, lucha por el Campeonato Europeo que disputa en estos días. Además, el grupo presidido por Jordi Gual ha ampliado su patrocinio a los equipos de la primera división de fútbol, desde el Real Madrid hasta los más recientes de los también madrileños Getafe y Leganés.

Por su parte, el Banco Sabadell cuenta con la figura de Rafael Nadal, para muchos el mejor deportista español de todos los tiempos, como el embajador de su marca. El tenista manacorí, mientras se debate la independencia de Cataluña en su parlamento regional, lucha por llegar a la final del US Open.

Tanto los responsables de CaixaBank como del Sabadell han intentado minimizar las intenciones independentistas en los últimos años. Por ello, descartan cualquier cambio de sede social, aunque cuentan con las infraestructuras suficientes en otras ciudades, como Madrid, para acometer el trasvase oficial de sus sede social si fuera necesario.

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