La se­gu­ridad de los pagos se in­cre­menta por en­cima de los rea­li­zados por Internet

Los españoles, los europeos más adictos al móvil para sus operaciones bancarias

Esta ten­dencia y el pago en TPV's re­lega a la pre­his­toria la 'guerra de los ca­je­ros'

Banca Móvil
Banca Móvil

Los há­bitos de los usua­rios ban­ca­rios en España se mues­tran mucho más avan­zados que el resto de los eu­ro­peos, a pesar de que la apuesta por las nuevas tec­no­lo­gías por parte de la banca pa­recía llegar con re­traso hasta no hace mucho tiempo. Los es­pañoles su­peran la media de la Unión Europea en el uso de los ter­mi­nales mó­viles en su re­la­ción ban­caria y en los pagos rea­li­za­dos, con una cre­ciente con­fianza en esta mo­da­lidad por en­cima de la que se rea­liza por Internet. Incluso, a más dis­tancia de la re­ti­rada de efec­tivo en ca­jeros au­to­má­ti­cos.

La resolución del Popular el pasado mes de junio reabrió la incógnita de lo que podía ocurrir con los clientes de esta entidad y de aquellos bancos con los que había pactado un acuerdo para que sus clientes pudieran obtener efectivo en sus respectivos cajeros automáticos sin recargo. Es decir, la conocida como la guerra de los cajeros que se abrió con la estrategia de los tres grandes grupos de cobrar dos euros por estas operaciones.

Los datos oficiales del Banco de España han puesto de manifiesto en los últimos trimestres como los clientes bancarios españoles han optado, cada vez más, por el pago en las TPV's de los comercios que por las retiradas de efectivo en cajeros. Además, el número de estos dispositivos se ha reducido de manera sustancial en los últimos tiempos frente al incremento exponencial de los terminales en punto de venta.

En la actualidad, las tarjetas de crédito o débito ya han dejado de ser lo más utilizado por los clientes bancarios, según el último estudio anual de Visa sobre pagos digitales. La utilización de los teléfonos móviles crece en protagonismo y de manera acusada entre los españoles. Tan sólo basta comprobar cómo la gente deambula con su dispositivo en la mano por todas las localidades.

Según el citado estudio, el 77% de los españoles utilizan dichos dispositivos para controlar sus finanzas y realizar los pagos más cotidianos, desde los recibos hasta las salidas de ocio. La media en los países del Oeste de Europa se sitúa en estos casos en el 72%, aunque las ofertas de los bancos españoles para su relación por el móvil se inició hace tan sólo unos pocos años.

Los españoles se sitúan casi a la par que el resto de europeos en su relación bancaria por el móvil para la consulta del saldo o algunos otros servicios (63%). La imparable tendencia de este uso se comprueba al compararse esa cifra con el 29% de los clientes que disponían de una aplicación móvil en 2015.

Eso sí, la diferencia se acrecienta en el uso de las denominadas carteras digitales o de pago por móvil, con un 83% de uso por parte de los españoles frente al 48% de media que reflejan los países de nuestro entorno.

Más seguridad

Una de las mayores reticencias ante esta nueva modalidad de pago mediante el teléfono móvil, un aparato que se ha convertido en un nuevo apéndice en algunas franjas generacionales (como los conocidos 'millennials', a los que se ha dirigido CaixaBank con su aplicación imaginBank hace un par de años), era la seguridad.

Según el estudio anual de Visa, los consumidores se sienten cada vez más seguros cuando realizan sus transacciones mediante sus dispositivos móviles. En este caso, los españoles (52%) superan también a los europeos (48%) en su confianza, mientras que disminuyen las operaciones mediante ordenadores de sobremesa o portátiles.

La directora general de Visa España, Carmen Alonso, se muestra muy satisfecha con estos resultados ya que "ponen de manifiesto la confianza y entusiasmo que los consumidores muestran por el uso de las nuevas formas de pago", que tanto han alentado compañías como la suya así como un buen número de bancos.

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