DESDE EL PARQUET

Coca Cola, no todo es marketing

La co­ti­za­ción del em­bo­te­llador eu­ropeo de la mul­ti­na­cional Coca Cola (CCEP) ha en­trado en una pro­funda de­pre­sión en las úl­timas se­manas desde que anun­ciara en agosto unas mag­ní­ficas cuentas se­mes­tra­les.

El beneficio de la compañía se multiplicó por más de dos entre enero y junio al alcanzar los 445 millones de euros gracias a la incorporación al balance de Alemania, Iberia e Islandia. No obstante, en términos comparables el crecimiento fue del 18%, hasta 478 millones de euros.

Unas cifras que reflejan el positivo impacto de la estrategia de venta y “marketing”, así como de un clima favorable durante el último trimestre que han permitido al grupo impulsar de forma notable las ventas. Los ingresos crecieron un 53,5%, hasta alcanzar los 5.436 millones de euros.

La primera reacción del mercado a estas cuentas fue excelente, llevando la cotización a máximos absolutos por encima de los 37 euros por acción. A partir de ese momento, sin embargo, el valor ha entrado en una profunda depresión que le ha llevado a romper la tendencia alcista desarrollada desde finales del pasado ejercicio. Su precio se ha situado de nuevo incluso por debajo de la colocación en Bolsa de hace poco más de un año a 35,58 euros por acción.

La situación se ha enturbiado además en las últimas sesiones con una caída adicional de más del 6% desde la presentación en Londres de sus objetivos para el final del ejercicio. En ella el grupo ha confirmado sus expectativas de crecimiento de un dígito en sus ingresos y en su beneficio de explotación, apoyado en un sólido flujo de caja.

Pese a confirmar las proyecciones de cara al futuro, centradas en la mejora en la evolución del negocio mediante la ampliación de la cartera y la creación de valor, algunos expertos se han mostrado preocupados por el posible efecto negativo del tipo de cambio en sus resultados. Calculan que el impacto por este concepto podría diluir la ganancia por acción en aproximadamente un 2% a final de año.

Esta posible dilución ha sembrado algunos recelos respecto al valor que ha llegado a perder en estos días el nivel de los 35 euros. Por debajo de este nivel encuentra un importante suelo donde los expertos técnicos esperan que se frene el proceso correctivo. En este escenario tampoco cabría confiar en un rebote demasiado intenso sino más bien la entrada en un prolongado proceso lateral.

Es más, en caso de perder el soporte que encuentra en torno a los 34,5 euros, podría producirse un ajuste adicional de entre el 3 y el 5%. En este contexto, los expertos aconsejan no tomar nuevas posiciones en el valor, pero mantenerlo en cartela si se tiene para seguir aprovechando su buena rentabilidad por dividendo del 2,8% a la espera de una nueva reacción.

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