DESDE EL PARQUET

Bayer, duda razonable

Muchas son las in­cer­ti­dum­bres que rondan al grupo quí­mico y far­ma­céu­tico Bayer des­pués de que a fi­nales de agosto la Comisión Europea de­ci­diera abrir una in­ves­ti­ga­ción por la compra de Montsanto.

Desde Bruselas se cuestiona si la operación cumple con la legislación comunitaria.

También preocupa el riesgo de reducción de la competencia en mercados como el de los pesticidas o las semillas con la integración de las dos empresas más grandes del mundo. En concreto, combinaría dos competidores con carteras líderes en herbicidas no selectivos, semillas y propiedades y agricultura digital.

Productos esenciales para agricultores y consumidores, que podrían quedar desprotegidos si no se toman medidas para garantizar la calidad, la innovación y los precios competitivos.

El Ejecutivo comunitario recuerda que esta adquisición se ha producido además en un sector ya de por sí muy concentrado a escala global tras las recientes fusiones entre Dow y Dupong y Syngenta y ChemChina.

La Comisión Europea tiene ahora de plazo hasta el 8 de enero del próximo ejercicio para tomar una decisión al respecto. El grupo químico farmacéutico ha presentado una serie de compromisos para garantizar la libre competencia, considerados hasta ahora insuficientes por el organismo europeo para garantizar el cumplimiento de la regulación europea. Esto obligará a Bayer a ofrecer propuestas más agresivas, probablemente mediante algunas desinversiones concretas en este mercado, para evitar el bloqueo de la operación.

En estos días, aunque no se incluye dentro de estos compromisos, el grupo ha anunciado la reducción de su participación en el fabricante de polímeros Covestro del 40,9% al 31,5% mediante un proceso de prospección acelerada. Después de sacar a Bolsa esta filial a finales de 2015, la intención del grupo es separarse totalmente de Covestro a medio plazo.

Con la venta de este paquete, la empresa alemana, que también cotiza en el mercado español, pasará a engordar su caja con unos 1.200 millones de euros. Una noticia que ha tenido una buena acogida en el mercado a la espera de conocer la decisión final sobre Monsanto que amenaza con mantener en vilo al grupo en los próximos meses.

Los títulos del grupo cotizan a poco más de 110 euros en la actualidad después de haber alcanzado máximos anuales en 124 euros a finales de junio. Pese a todo aún mantiene una rentabilidad en el ejercicio superior al 14%. De cara a la recta final del año, los expertos prevén un período de cierta inestabilidad y volatilidad mientras no se despejen las dudas en torno a sus grandes operaciones corporativas, por lo que no esperan grandes movimientos del valor respecto a los niveles actuales.

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