Las más in­ter­na­cio­na­les, como Inditex, pueden verse pe­na­li­zadas por el efecto di­visa

El sector textil encarrila un final de año dulce para su crecimiento

La ma­yoría de em­presas con­fían que su fac­tu­ra­ción siga al alza hasta acabar 2017

Tienda Mango
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Europa en­ca­rrila un cre­ci­miento as­cen­dente y muestra de ello es la pre­dis­po­si­ción del BCE de cam­biar su po­lí­tica mo­ne­ta­ria. El ciclo se ex­pande y se nota en las ci­fras de mayor ca­lado en tér­minos ma­cro­eco­nó­mi­cos. Los sec­tores con ex­po­si­ción al ci­clo, los re­la­cio­nados con el con­sumo, se están viendo be­ne­fi­cia­dos. Es el caso del textil cuyos nú­meros han ido en pro­greso este año. Pero las es­ti­ma­ciones mues­tran que su ‘momentum’ va a pro­se­guir.

En España solo basta con echar un vistazo a las cifras de confianza de los consumidores. En agosto, su última lectura, alcanzó un nuevo máximo histórico con 108,8 puntos, según datos del CIS. La explicación se debe estrictamente a una mejor valoración de la situación actual, que aumentó dos puntos este mes, que compensó el descenso de un punto en el índice de las expectativas.

Esto se ha trasladado a muchos campos. Por ejemplo, el sector del gran consumo español avanzó en territorio español un 2,9% en el primer semestre. Es decir, una subida de ocho décimas con respecto al mismo período del año anterior, según el informe Growth Reporter elaborado por la consultora Nielsen.

La evolución favorable ha llegado a muchas capas, entre las que se encuentra, por supuesto, la industria textil española. El negocio de la moda ha avanzado a buen ritmo en lo que transcurre de ejercicio, pero aún podría ir mejor si nos atenemos a las previsiones que tenemos ahora mismo sobre el tablero. Y es que un barómetro realizado por moda.es y patrocinado por vente-privee.com, señala que el 74% de estas compañías espera que sus ingresos aumenten hasta final de año.

Las domésticas, las más beneficiadas

Pero no a todas las empresas les sienta igual de bien esta mejora, dentro de que hay un optimismo fuerte en el sector. Son las firmas de moda del ámbito doméstico las que pueden salir mejor paradas, debido a este impulso consumista en España y porque no dependen de las exportaciones al exterior ni juegan con los tipos de cambio como sí hacen los grupos más grandes.

En aras de adquirir una competitividad mayor, las firmas de la industria textil han caminado hacia la digitalización y la innovación, después de que se haya consolidado la recuperación. De hecho, el 64% de las empresas asegura que su desempeño económico mejoró el año pasado. Muy revelador de la tendencia que se ha generado en los últimos tiempos.

El 93% de las empresas del sector incrementó la inversión en el área digital o en nuevas tecnologías durante el ejercicio pasado. El 34% de los grupos se centró en el diseño y operación de la tienda 'online'. El 29% restante optó por reforzarse en el área de marketing y comunicación.

Los negocios de la moda están reinventándose constantemente con el fin de adaptarse a los nuevos tiempos y a los nuevos hábitos de consumo. Por ello, están trabajando en crear unas nuevas normas que se puedan aplicar y que sirvan de base para obtener una mayor facturación a futuro. Pero no está siendo fácil.

Estas firmas, cuyas exportaciones son inferiores a las de los grandes contendientes, tienen como puntos a favor que viven de una economía que avanza a buen ritmo desde hace un par de años. Además, tienen una mayor capacidad de mejora, puesto que esa innovación que ya han comenzado aún se encuentra en ciernes, por lo que la posibilidad de un crecimiento exponencial es más grande.

Las más internacionales, pendientes del efecto divisa

Aunque todo el sector acabará el final de temporada de manera dulce, máxime cuando queda por delante la campaña navideña, no todo es un optimismo desbordante. Los grandes grupos, como es el caso de Inditex, pueden verse algo penalizados al depender altamente de sus exportaciones por el llamado efecto divisa.

El euro se ha revalorizado fuertemente con respecto al dólar y eso, a una empresa como la que dirige Pablo, que vende más de la mitad de sus prendas lejos de nuestras fronteras, le perjudica en gran medida. El impulso de su negocio es fuerte y meteórico, pero puede ajustarse en esa relación generación de caja y devaluación de divisas.

Así, aunque el consenso de mercado estima que la empresa tiene capacidad de crecer -hasta un 20% más llevado al terreno bursátil-, casa de análisis como Citigroup recortar un 3% sus estimaciones de beneficio por acción precisamente por el juego en contra que le puede hacer la depreciación del dólar y la libra. Con todo, seguirá en aumento.

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