DESDE EL PARQUET

Gestamp pierde la sonrisa

Huracán fuerza cinco en Gestamp. Después de estar en una nube gra­cias a la buena aco­gida del mer­cado en su sa­lida a Bolsa, el grupo ha te­nido que poner los pies en el suelo con­forme los bol­sis­tas, que es­pe­raban algo más, han em­pe­zado a darle la es­palda.

Las acciones del fabricante de componentes para el automóvil han pasado así de los máximos en julio a cerca de 6,3 euros a poco más de 5,2 euros, situándose de nuevo por debajo del precio de colocación. Y es que los inversores empiezan a recelar de la solidez financiera del grupo tras anunciar un recorte de previsiones, precisamente en un momento de dulce para el sector automovilístico con cifras de crecimiento casi de récord.

Al respecto, Gestamp ha moderado sus objetivos de beneficio operativo (Ebitda) para 2017. La previsión anterior cifrada entre el 9% y el 11% en relación con el año pasado ha quedado ahora en una horquilla entre el 5% y el 8% a tipo de cambio constante. El fabricante de componentes para el automóvil achaca este cambio de objetivos al incremento de los gastos no recurrentes de lanzamiento de algunos proyectos que viene desarrollando de forma simultánea en Norteamérica.

Un área donde el grupo ha conseguido importantes adjudicaciones en los últimos años. Esta intensa actividad permite al grupo a reafirmar sus previsiones a medio plazo, y confirmar, al tiempo, la previsión de crecimiento de sus ingresos en este ejercicio de entre el 7% y el 9%

Gestamp mantiene además su previsión a medio plazo para el período hasta 2019, dado que los costes de lanzamiento no recurrentes no afectan a la solidez de los nuevos proyectos logrados en la región, mientras que el crecimiento en el resto de zonas donde está presente sigue siendo positivo.

Este optimismo, sin embargo, no parece suficiente para tranquilizar al mercado ante el temor a una alerta más seria sobre sus beneficios. Hay dos importantes factores que justifican este recelo.

Por un lado, las dudas sobre la actualización de las operaciones en el NAFTA con las políticas proteccionistas que quiere imponer la nueva administración Trump. Por otro lado, se encuentra la gran volatilidad en los tipos de cambio y el fortalecimiento del euro que seguramente tendrá un potencial impacto negativo en sus resultados.

Para contrarrestar estos posibles efectos, Gestamp ha reiterado sus esfuerzos por seguir avanzando en sus objetivos de mejora de su posicionamiento. Entre ellos destaca una fuerte apuesta por el vehículo eléctrico, la mejora tecnológica orientada a reducir el peso de los vehículos y el aumento de la seguridad. Todo ello sin olvidar una mayor diversificación geográfica y de clientes.

Pese a todo, los accionistas han optado por una salida preventiva del valor en las últimas sesiones. Tras conocerse el recorte de previsiones, las acciones de Gestamp se han desplomado de forma abrupta hasta zona de mínimos absolutos, ligeramente por encima de los 5 euros. Una situación que complica sustancialmente el perfil técnico de la compañía. De perder este nivel, podría entrar en barrena hasta al menos los 4,5 euros por título, lo que supondría una caída adicional de más del 10%

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