DESDE EL PARQUET

Solaria, proyección internacional

La energía solar en España, fo­to­vol­táica y tér­mica, re­pre­senta el 7% de la po­tencia ins­ta­lada en España. Es de­cir, de toda la energía que se pro­ducir en con­di­ciones idea­les.

Según REE, esta potencia instalada generó un total de 13.026 GWh de energía en 2016, lo que representó el 5,1% de toda la generación eléctrica de ese año.

La energía fotovoltaica comenzó a despuntar en el año 2000, cuando se alcanzó 1 GW instalado, el crecimiento ha sido continuado hasta alcanzar en el año 2008 su cifra récord de crecimiento, año en el que se instalaron 2.733 MW nuevos de potencia gracias a las primas concedidas a la instalación de nuevas renovables.

Desde entonces, se ha mantenido un crecimiento en cuanto a nuevas instalaciones hasta el año 2012, con una media de 250 MW nuevos cada año. Un crecimiento que se ha parado en seco entre 2013 y 2016, tras la desaparición de las primas a las renovables. Prácticamente ya no se han vuelto a instalar más potencia en energía fotovoltaica.

Pese a todo, al tratarse de una energía renovable, las empresas del sector siguen estando de moda. Entre las cotizadas españolas destaca Solaria, tanto por su presencia en España como por su expansión internacional. Las acciones de la compañía han multiplicado casi por tres su valor desde junio del año pasado al desarrollar un impresionante canal alcista. Solo en lo que va de año el valor acumula una revalorización de más del 90%.

Pero más allá de la subida, los accionistas se muestran muy satisfechos de la evolución del negocio en los últimos meses. El grupo está centrado en una nueva fase de crecimiento basada en nuevos activos de generación destinados a consolidar su perímetro. Un proceso que se está viendo reflejado en la evolución de sus cuentas, reforzadas además por la optimización de costes.

Todo ello está despertando el interés de los inversores institucionales. El último de ellos ha sido BlackRock Real Assets que ha entrado como inversor en el proyecto solar fotovoltaico Magacela Solar 1 mediante la adquisición de deuda para financiar la planta, adquirida por Solaria Energía y Medio Ambiente a finales del pasado mes de julio,

Una operación muy positiva para ambas partes. Para el fondo supone una serie de beneficios para los clientes institucionales, incluyendo flujos de caja estables y a largo plazo con una rentabilidad atractiva, respaldada por una planta totalmente operativa y con un historial de generación sólido. Además supone una oportunidad para el fondo de ampliar sus inversiones en el sector solar español con un socio experimentado y a un precio atractivo.

Para Solaria, por su parte, supone la reestructuración y extensión de la duración de una gran parte de su deuda, lo que le permitirá mejorar la estructura financiera de la sociedad para acometer nuevos proyectos. El grupo de energía fotovoltaica dispone de un pipeline de más de 860 MW de proyectos potencialmente desarrollados y distribuidos a nivel global. Factores que confirman el optimismo de los accionistas.

Desde el punto de vista técnico cabe destacar además la fortaleza del canal alcista desarrollado en el último año y medio, superando con enorme consistencia dos momentos especialmente delicados. En ambos casos, el valor salió notablemente reforzado. Los expertos esperan ahora una continuidad del proceso alcista al menos hasta las inmediaciones de los 1,8 euros por acción, máximo del valor en 2014.

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