La am­plia­ción de Liberbank y la pró­xima sa­lida a bolsa de Vía Célere dis­paran las ex­pec­ta­tivas

La banca de inversión se frota las manos tras una vuelta del verano hiperactiva

Los ex­pertos con­si­deran que el sector in­mo­bi­liario es el nuevo filón cor­po­ra­tivo

Socimis en Bolsa.
Socimis en Bolsa.

“Hemos em­pe­zado el mes de sep­tiembre a toda ve­lo­ci­dad. Nuestros equipos han tra­ba­jado este mes de agosto más de lo ha­bi­tual en este pe­ríodo porque sa­bíamos que el úl­timo tercio del año iba a ser de mucha ac­ti­vi­dad. La am­plia­ción de ca­pital de 500 mi­llones de Liberbank y el pis­to­le­tazo de sa­lida a la co­lo­ca­ción en bolsa de Vía Célere no hacen sino con­firmar lo que es­pe­rá­ba­mos: vamos a tener unos meses lo­cos”, ase­gura el res­pon­sable de un banco de in­ver­sión na­cio­nal.

Los cuarteles generales de los grandes bancos de inversión nacionales e internacionales que operan en España están trabajando a destajo en las últimas semanas ante el aluvión de operaciones que viene. Liberbank ha encendido la traca con una ampliación de capital que ya ha sido pre asegurada por Deutsche Bank y por Citi, y hay varias salidas a bolsa en la rampa de lanzamiento para elevar la cifra de 3.000 millones que las empresas ya han demandado este año a los inversores en la bolsa española.

Credit Suisse, Jefferies-Arcano y CaixaBank son las entidades que ha elegido el fondo estadounidense Värde Partners para el desembarco de Vía Célere en el mercado bursátil. La operación, que podría valorar a la promotora en más de 1.000 millones de euros, puede dejar unas comisiones tan jugosas como las que metió Neinor –la primera promotora de viviendas que ha irrumpido en bolsa desde el gran pinchazo de la burbuja inmobiliaria- en el bolsillo de Citi y de Credit Suisse, coordinadores de la operación.

La salida a bolsa podría ser un hecho en la primavera del año que viene, donde también apuntan otros candidatos como la también inmobiliaria Aeda Homes. “El ladrillo va a ser el gran generador de negocio a medio plazo. Hay hambre por el papel de las promotoras españolas. No hay empresas importantes en Bolsa especializadas en promoción de vivienda y son muchos los inversores extranjeros que quieren ampliar sus tentáculos en España más allá de las socimi, especializadas en el negocio del arrendamiento de inmuebles”, señalan fuentes bursátiles. La coyuntura no puede ser más propicia. En julio, las ventas de viviendas alcanzaron el mejor registro en dicho mes en los últimos siete años. Se vendieron cerca de 39.000 casas, casi un 17% más en la comparación interanual. Las operaciones han subido en 17 de los 18 últimos meses y los expertos creen que la mejora continuará por el triángulo que forman la reactivación progresiva de la economía española, la recuperación de la confianza de los consumidores y el aumento de la oferta crediticia por parte de la banca española.

En este marco muy favorable, la banca de inversión internacional y nacional quiere seguir engordando los ingresos de un área con el mayor nivel actividad en la zona euro. En el caso de los bancos españoles, el negocio de ‘corporate finance’ está compensando en parte la pérdida de ingresos que suponen los tipos de interés cero en Europa. Por ejemplo, los ingresos globales del área de banca de inversión de Banco Santander han crecido cerca de un 25% en los seis primeros meses de año hasta llevar el resultado neto por encima de los 1.000 millones de euros.

A pesar de las dudas que suscita la situación geopolítica y también las dudas de los grandes bancos centrales sobre la dirección inmediata de la política monetaria, el futuro inmediato es muy prometedor. A la espera de novedades sobre la gran macrooperación que supondría una OPA sobre Abertis (la compañía vale en bolsa casi 17.000 millones de euros), otras operaciones como las salidas a bolsa de Maxam o Voletea esperan su turno.

Como los bancos de inversión, dispuestos a poner el broche de oro al que puede ser su mejor año desde el comienzo de la crisis. Las últimas operaciones de 2017 y las que quedarán encauzadas para la primavera de 2018 prometen una catarata de comisiones que permitiría olvidar la larga travesía del desierto de la banca de inversión, que desde 2008 ha sido sometida a un profundo proceso de reestructuración que ahora parece tocar a su fin.

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