La com­pe­ti­ti­vidad fa­vo­rece al usua­rio, pero puede ser pe­li­groso para ge­nerar be­ne­fi­cios

Las operadoras españolas entran en un conflicto masivo de reducción de tarifas

Vodafone inicia la ba­ta­lla, mien­tras Telefónica, Orange y MásMóvil reac­cionan

Vodafone
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El campo de ba­talla entre las com­pañías de te­le­co­mu­ni­ca­ciones en España es cada vez más es­peso. La cap­ta­ción de un mayor vo­lumen de clientes para au­mentar in­gresos re­cu­rrentes es una de las prin­ci­pales ob­se­sio­nes. Por eso, en las úl­timas fe­chas han to­mado la de­ci­sión de se­guir ali­ge­rando el peso de los costes a los usua­rios para ir ga­nando te­rreno a los ri­va­les. En juego están las áreas de te­le­fo­nía, mó­vil, in­ternet y tam­bién la te­le­vi­sión. La con­cen­tra­ción de las ofertas es la clave.

El operador británico Vodafone es el último que ha añadido pimienta a un escenario de por sí convulso en cuanto a la rebaja de costes para los usuarios residentes en España. Dar cobertura a la mayor cantidad de personas posible dentro del ámbito español se ha convertido en la prioridad de las compañías del sector, que a medida que pasa el tiempo se ven enfrascadas en una guerra de precios que parece no tener fin.

La entrada de MásMóvil como el cuarto operador y con ofertas “low cost” muy competitivas fue el germen de lo que hoy está sucediendo. Porque ya nadie se queda en su compañía sin ninguna razón si es que el coste de su paquete es absolutamente prohibitivo, sino que se busca a los rivales y lo que pueden ofrecer. Por eso, cada uno con sus armas, todos se han puesto manos a la obra para dar cobertura de un producto que resulte atractivo.

En el caso de Vodafone lo ha hecho mediante Lowi, que es su operador de bajo coste. La británica ha salido a la palestra reduciendo su oferta hasta en 3 euros de sus tarifas convergentes, con el fin de captar al consumidor de Pepephone o Yoigo, marcas del grupo MásMóvil.

La oferta de Lowi consta de fibra de 50 Mbps, además de una línea de móvil con entre 2 Gb y 8 Gb de datos por un coste de 37 hasta 45 euros al mes. Antes del término del mes pasado, la empresa sumó también una tarifa de conexión de fibra óptica por 30 euros al mes, además de anunciar descuentos de hasta el 37% en tarifas móviles. Un movimiento agresivo que ha desatado la reacción de los competidores.

Acción y reacción

Este aumento de la competitividad para la generación de más clientela está viendo, en efecto, respuesta. Cada operador juega con sus puntos fuertes, pero en definitiva la tónica que impera es la de la reducción de los costes para llamar la atención de los consumidores que son clientes de otras operadoras o que necesitan darse por primera vez.

En este sentido, Orange ha mostrado su intención de no quedarse rezagado. Desde hace un tiempo lanzó de nuevo Amena y es precisamente desde este operador de bajo coste desde el que ha lanzado su última “ganga” para los usuarios que así lo precisen: fibra óptica de hasta 50 Mbps, línea móvil con entre 3 y 8Gb de datos y línea fija con llamadas ilimitadas. ¿El importe total? Se puede adquirir por 40,95 euros al mes, como mínimo.

Lo que está claro es que los movimientos van destinados a llamar la atención del consumidor, que siempre busca el mayor ahorro posible dentro de sus gastos fijos mensuales. Por eso, Yoigo, que también pertenece a MásMóvil, lanzó otra oferta que constaba en un 50% de descuento en líneas móviles adicionales, fibra ópitca de 20 Mbps y teléfono fijo por 59 euros al mes.

En el caso de Telefónica, ya vimos hace unos meses cómo tuvo que reducir sus dos paquetes de fusión para ser más competitivos. Pero el grupo que dirige José María Álvarez-Pallete está también poniendo el énfasis en la generación de caja seduciendo al consumidor con una oferta televisiva llamativa, de calidad y amplia.

Los expertos consultados comentan respecto a este conflicto entre operadoras que esta “guerra” favorece al usuario, pero puede perjudicar a las compañías en el medio plazo “porque su línea de ingresos puede verse cortada y no amortizada con la cantidad de nuevos clientes añadidos”. Un arma de doble filo.

La televisión como campo de juego

Es otra de las ramas que va a marcar, sin lugar a dudas, el devenir de las operadoras. Y es que la irrupción de plataformas como Netflix o HBO desatan aún más la rivalidad entre las empresas de telecomunicaciones. Aquí, Telefónica se movió de manera muy rápido con la comercialización de sus dos nuevos paquetes de fusión, de 45 a 72 euros en función del paquete contratado.

El equipo gestor de la operadora sabe el cambio del hábito de los consumidores y el éxito que están teniendo los servicios de streaming. Esa es la razón por la que ya están trabajando en producciones propias y en tener ofertas muy llamativas para los consumidores de series, cada vez más numerosos. El primero que lleve la delantera en este aspecto, dentro del sector, obtendrá números más elevados de suscriptores.

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