El precio por ac­ción aún dista más de 1,5 euros del valor al que se vendió en 2014, antes del con­tras­plit

Los bajistas frustran una nueva venta del Estado en Bankia

Tanto el mi­nistro Guindos como los ges­tores con­fían en una opor­tu­nidad para vender

Junta de Accionistas de Bankia
Junta de Accionistas de Bankia

La re­so­lu­ción del Popular y la prohi­bi­ción de ope­ra­ciones a corto sobre Liberbank de­cre­tada hasta sep­tiembre por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), han con­ver­tido a Bankia en la pieza más an­siada por los ba­jis­tas. Esa pre­sión im­pide, al menos por el mo­mento, una re­cu­pe­ra­ción bur­sátil de la en­tidad na­cio­na­li­zada que per­mita al Estado a aco­meter una se­gunda des­in­ver­sión a unos pre­cios si­mi­lares a los que se hizo la única, a fi­nales de fe­brero de 2014.

Las acciones de Bankia parecen incapaces de hacer "su agosto" durante este mes veraniego y recuperar buena parte del valor, tras el contrasplit realizado hace algunas semanas, para que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) pueda acometer una segunda venta parcial de su participación en el banco nacionalizado y que ya supera el 67% del capital.

Algunas circunstancias exógenas al grupo presidido por José Ignacio Goirigolzarri pueden ser las causantes de su actual evolución bursátil. Mientras que el resto de los principales bancos evolucionan de manera positiva, Bankia logra una revalorización desde primeros del año de casi el 13,6%, pero aún insuficiente.

Justo en los primeros compases de agosto, el fondo especulativo AQR Capital ha sobrepasado el 1% del capital de Bankia con sus posiciones bajistas, aún a cierta distancia de la posición que mantiene Viking Global Investors (1,13%). Otros de los bajistas más conocidos en el mercado español, Marshall Wace, también ha elevado su apuesta bajista hasta el 0,9%.

Con los movimientos de esos fondos, y algunos otros con porcentajes menos significativos, casi el 3% del capital de Bankia estaría en manos de los bajistas que impiden un cierto repunte de la acción tras la presentación de sus resultados semestrales y sus planes para integrar a BMN, el otro banco bajo control estatal.

Esa operación de fusión se aprobará a mediados de septiembre, fecha para la que ambos grupos han convocado sus respectivas juntas de accionistas para la aprobación de su integración que pueda generar una mayor recuperación de las ayudas públicas recibidas (más de 30.000 millones de euros) en el momento de su nacionalización.

La acción de Bankia parece haberse anclado en torno a los 4,5 euros por título, un precio que dista muy mucho del que sería conveniente para una segunda venta por parte del Estado a niveles similares a los que se produjo la primera y única venta, justo en los últimos días de febrero de 2014.

Todos, interesados

En aquellos momentos, las acciones de Bankia tenían un precio de 1,51 euros por título. Tras el reciente contrasplit ejecutado, un valor similar debería superar los seis euros por acción, un objetivo que se presume complejo de alcanzar en un horizonte cercano. Tal vez, tras la celebración de las respectivas juntas de accionistas, los títulos de Bankia logren despegar hasta unos niveles similares a los que se produjo la primera desinversión por parte del Estado.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, insiste desde hace semanas en la posibilidad de que se acometa una segunda venta en la segunda mitad de este ejercicio, similar al 7,5% vendido en 2014, siempre que las condiciones del mercado acompañen para ejecutar dicha operación.

Los gestores de Bankia aplauden que su principal accionista, el Estado, baraje la oportunidad para una nueva venta. Así se han manifestado tanto su presidente, José Ignacio Goirgolzarri, como su propio consejero delegado, José Sevilla. "Es bueno retomar el proceso de privatización", reconocía el propio Sevilla durante la presentación de los resultados semestrales del grupo bancario nacionalizado.

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