MONITOR DE LATINOAMÉRICA

Pekín pisa fuerte con sus ini­cia­tivas de aso­cia­ción in­te­gral en la re­gión

China diversifica inversiones y deja atrás la etapa de ‘solo commodities’

La in­ver­sión del gi­gante oriental creció en 2016, con prio­ridad en in­fra­es­truc­tura

Inversión en China
Billetes en China.

Mientras EEUU, con Trump en la Casa Blanca, es­ce­ni­fica po­lí­ticas pro­tec­cio­nistas hacia Latam, aban­dona pactos como el Acuerdo Transpacífico (TPP) y re­ne­gocia el TLCAN con México, China saca pe­cho, de­fiende el libre co­mercio y está dis­puesta a be­ne­fi­ciarse de la in­cer­ti­dumbre ge­ne­rada por Washington entre sus so­cios ‘latinos’. Según Pekín, la in­ver­sión di­recta no fi­nan­ciera de China en Latam re­gistró en 2016 un avance del 39%, a 29.800 mi­llones de dó­la­res.

Aunque lejos del récord anual puntual de 31.700 millones de 2010, en 2016 además de crecer en volumen, China acrecentó su diversificación en nuevos sectores, con las infraestructuras como protagonistas.

La IED acumulada de China en Latam alcanzó 113.662 millones en 2016. Un paso de gigante si se tiene en cuenta que en 2001 el stock era de 500 millones. China es ya segundo socio comercial, tercer mayor inversor y principal prestamista, mientras que Latam es el séptimo socio comercial de Pekín y el segundo destino más importante de la inversión china en el exterior tras Asia.

Pese a su enfriamiento, China pisa fuerte en Latam y ha dejado atrás la etapa de mera compra de materias primas. Pekín tiene ya un enfoque más estratégico tras variar en los últimos cinco años su relaciónyorientarla a la diversificación en sectores con potencial de crecimiento, si bien aún el 50% del flujo va a ‘commodities’. Hoy Latam recibe capital del gigante en energía, minería, infraestructura y agricultura, pero también en manufacturas, telecos, TIC, automóvil, sector financiero, e-commerce, renovables y transporte aéreo. China compite ya con EEUU (primer inversor del área) y socios tradicionales como España. Y no sólo en economía, donde a Pekín le interesan recursos naturales y un nuevo mercado para sus productos, sino en el plano político.

*Comercio y financiación

Primero a través del comercio, luego con financiación y más tarde con inversión directa, China ha consolidado su presencia y los expertos prevén que estará en condiciones de ocupar a largo la posición de influencia de EEUU. Su capital es especialmente bienvenido en construcción, energía y telecos en una Latam que quiere más in¬ver¬sión china en in¬fra¬es¬truc¬turas (donde arrastra un elevado déficit) y te¬jido in¬dus¬trial. Varias firmas chinas participan ya en proyectos público-privados en Colombia y Ecuador y Pekín tiene ya constructoras e ingenierías que compiten a nivel global. Ya en 2015 la inversión china en planes de infraestructura (vías, energía, transporte) sumaba 74.000 millones.

Además, Pekín, que quiere consolidar su presencia en Latam, ha diseñado una nueva política dirigida a fijar asociaciones integrales con los países de la región en etapas similares de desarrollo, para establecer una mayor compatibilidad económica. El Gobierno chino pretende que ya en 2019 su relación con el área en todos los ámbitos esté completamente fortalecida y se ha fijado un modelo de tres ejes que apunta a reforzar logística energética e informática, mejorar la interacción empresas-sociedad-Gobierno y ampliar canales de financiación.

Entre sus últimas iniciativas destacan el foro ‘Un cinturón, un camino’ (‘Ruta de la Seda del siglo XXI’), la Asociación Regional Económica Integral (el mega-TLC chino) y el impulso al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII). Pero también otros mecanismos como la Comisión Binacional Permanente que mantiene con Argentina, Brasil, México, Chile y Venezuela, sus grandes socios, junto a Ecuador, con el que mantiene una asociación estratégica integral. Asimismo, se han creado plataformas como el Foro China-Celac, a través del que Pekín ha otorgado apoyo financiero. En 2015 China se comprometió a elevar la inversión en Latam hasta 250.000 millones en 10 años.

Si la IED china en 2001-16 fue mayoritariamente a Brasil (48% del total); Perú (12%); Argentina (10,5%); Cuba (6%) y con porcentajes del 3% a Chile y México, en los últimos años México, Brasil y Perú se han convertido en los principales receptores, con protagonismo también para Ecuador, Venezuela y Costa Rica. Las firmas chinas que invierten en Latam tienen un marcado perfil:: empresas públicas y vinculadas a las materias primas o infraestructuras. Sólo nueve, Sinopec, MMG, CNPC, Sinochem, China Three Gorges, CNOOC, State Grid Corporation, Wisco y BCEG suman la mitad de la inversión china en los 16 últimos años, inversión que ha generado 254.000 empleos en la región. Las compañías chinas significaron más del 10% de la IED en 2016, frente a menos del 2% una década atrás. Brasil representa más de la mitad de las inversiones orientales en Latam con 61.000 millones, seguido por Perú y México.

También en intercambios la relación se ha reforzado. China es el principal socio comercial de Brasil, Chile y Perú; el segundo de México, Argentina y Venezuela y el tercero de Ecuador. Si en 2000 el comercio China-Latam era de 10.000 millones, en 2016 ya rebasó los 240.000 millones. El peso del comercio exterior chino en Latam ha pasado del 2,7% al 6% del total. Y la tipología ha cambiado: Latinoamérica exporta menos ‘commodities’ y más productos de valor agregado y China vende productos electrónicos de mayor nivel. Los expertos creen que esta relación irá a más, extendiéndose a aspectos culturales, científicos y tecnológicos. El BID acaba de elogiar la iniciativa china de ir más allá de comercio e infraestructuras e impulsar planes de sostenibilidad e inclusión social, Y ha firmado un memorando de entendimiento con el BAII para cofinanciación de proyectos, notablemente en infraestructuras.

China es además uno de los mayores proveedores de crédito al área. En 2015 prestó 29.000 millones, el doble de los préstamos ofrecidos por el BM y el BID. Y ha anunciado tres nuevas plataformas de financiación por 35.000 millones: el Fondo China-LAC de Inversión en Cooperación Industrial, con 10.000 millones; el Plan de Préstamos Especiales para Infraestructura, con 20.000 millones y 5.000 millones para el ya establecido Fondo de Cooperación China-Latam.

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