Se nu­trían de úl­timas uni­dades y pro­ductos reacon­di­cio­nados pro­ce­dentes de de­vo­lu­ciones

Los hipermercados franceses retiran sus ofertas tecnológicas de 'todo a cien'

Alcampo y Carrefour apro­ve­chan el fin de la crisis para poner fin a los pre­cios de ganga

Carrefour
Carrefour

Cambios im­por­tantes en la es­tra­tegia de re­bajas in­tem­po­rales de las grandes su­per­fi­cies en España, sobre todo las de ma­triz fran­cesa. El tirón del con­sumo ha lle­vado a las ca­denas de dis­tri­bu­ción a una re­vo­lu­ción en sus mo­delos de apro­xi­ma­ción a sus clien­tes. Las mo­di­fi­ca­ciones no se han li­mi­tado solo a la lo­ca­li­za­ción de las dis­tintas sec­ciones dentro de los grandes hi­per­mer­ca­dos. Algunos de estos cam­bios se han con­ver­tido en em­ble­má­ti­cos, como la re­ti­rada de las sec­ciones de oferta de li­qui­da­ción de pro­ductos tec­no­ló­gi­cos.

A lo largo de la crisis, las dos grandes cadenas de hipermercados francesas, Carrefour y Alcampo decidieron "calentar" determinadas zonas de sus hipermercados con ofertas de productos tecnológicos que eran auténticos chollos. La política era concentrar estas rebajas en determinadas áreas del hipermercado.

La estrategia de las cadenas de distribución galas convirtieron estas áreas en zonas de obligada peregrinación por parte de una tipología de cliente muy específica: hombres de edad comprendida entre los 30 y los 45 años amantes de la tecnología. La oferta de descuentos era realmente atractiva, que podían alcanzar el 50% o incluso más.

Esta tecnología "todo a cien" se nutría de dos clases de productos, los que contaban con muy pocas unidades y los denominados productos reacondicionados. Este tipo de artículos son artículos que han sido objetos de devolución y cuya caja puede estar deteriorada y el propio artículo puede contener alguna imperfección.

La política de estos establecimientos ha sido hasta ahora la de aceptar la mayoría de las devoluciones realizadas por parte de los clientes, a excepcion hecha de los teléfonos móviles. Estos productos procedentes del rechazo de los clientes se vuelven a sacar al mercado. Si la caja se encuentra en buen estado y el artículo no ha sufrido ningún deterioro pueden volver a situarse al precio normal, pero si no es así, se suelen poner a la venta con descuentos sobre el precio original.

Economía al alza

La decisión de Alcampo y Carrefour de retirar su espacio para las gangas tiene mucho que ver con el momento dulce que vive el comercio desde hace cuatro años. Una situación que ha ratificado la salida de la crisis por parte de la economía española. El pasado año, el consumo de las familias españolas creció a un ritmo del 3,2% y aunque en este ejercicio se espera que se modere al 2,6%, debido al efecto de la inflación, la situación es diametralmente opuesta a la que se ha vivido durante el último decenio. Para el próximo año se espera un crecimiento similar de la economía

Una vez que los hiper han constatado la salida de la crisis, estas zonas "calientes" de gangas han dejado de tener sentido. Ya han perdido la condición de reclamo para una parte del público que acudía a estos establecimientos.

Las sociedades que gestionan los hipermercados juegan con los espacios con el objetivo de mejorar la visibilidad de ciertas áreas y que atraer la atención del público. En casos como el descrito, estas zonas quedaban muy bien definidas, lo que constituía un foco de atención para determinados clientes. En gran parte de las ocasiones, además, la persona que se interesa por una determinada área arrastra a toda la familia cuando se dirige hacia esta zona.

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