El avance en Inteligencia Artificial po­dría ge­nerar una re­vo­lu­ción en el mer­cado textil

La irrupción de los robots complica el futuro de Inditex

Adidas sería la pri­mera en evo­lu­cionar me­diante el ahorro de costes por la ro­bo­ti­za­ción

Inditex
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La apa­ri­ción de la Inteligencia Artificial puede ser un gran desafío para las grandes com­pañías. Su evo­lu­ción está siendo ex­ce­si­va­mente rá­pida y los grupos de mayor di­men­sión solo pueden adap­tarse a la nueva realidad o su­frir por el avance de los mo­delos de pro­duc­ción. Es lo que su­cede dentro del sector tex­til, donde ya se está ges­tando una re­vo­lu­ción en este sen­tido. Algo que desde em­presas como Inditex están mo­no­to­ri­zando para ajus­tarse las ten­den­cias en los pró­ximos años.

Estamos ante una gran revolución y eso es incontestable. Si el avance de la industria a finales del Siglo XIX y la disrupción tecnológica del Siglo XX fueron auténticas oportunidades al mismo tiempo que una máquina de triturar compañías que se quedaron obsoletas, lo que está por venir tiene un gran paralelismo. En este caso, el camino nos lleva a la robotización, que puede cambiar las reglas del juego en términos de productividad.

El término ya comenzó a aplicarse en cadenas de montaje destruyendo gran cantidad de puestos de trabajo y generando una competitividad atroz. Pero ahora puede crecer a ritmos más rápidos con el surgimiento de la IA (Inteligencia Artificial) penetrando en más sectores que deben encontrar la fórmula para reinventarse o bien sufrir un sangrado lento a lo largo del futuro que está por venir.

En el caso de la industria textil, ya están apareciendo robots capaces de producir prendas para vestir. Un hecho que preocupa a grandes cadenas, como el caso de Inditex en España. Y es que hasta ahora la confección solo se contemplaba a través de la mediación de trabajadores. Coser y cortar son tareas para las que se necesita precisión. Pero eso podría cambiar más pronto que tarde con la trasformación a futuro de las grandes marcas.

¿Cómo? Sin ir más lejos Softwear es una de las empresas que ha entrado en escena con el fin de marcar un antes y un después dentro de la industria textil. Recientemente realizó el anuncio de un acuerdo con Tianyuan Garments, uno de los proveedores de camisetas de la alemana Adidas.

Esa empresa adquirió una suma de robots para desarrollar 21 líneas de producción y fabricar una prenda cada 22 segundas. Una capacidad de producción que hasta ahora no se había visto ni tan siquiera por las grandes fábricas en las que operan compañías como Inditex o H&M, auténticos líderes del sector.

Sin embargo, la capacidad productiva se une a una reducción de costes mayúscula, puesto que la fabricación se puede realizar a 28 céntimos de euros. Es decir, este tipo de tecnología permitiría una reducción aún más severa de los costes por producción, lo cual podría servir de trampolín a las compañías, pero igualmente de obstáculo para aquellos que se sumen al carro de manera tardía. Además de lidiar con luchas sindicales y la opinión pública.

El gran reto

Sin lugar a dudas, Inditex es una de las que se encuentra dentro del ojo del huracán al ser la mayor empresa dentro del sector. En esta línea, estos robots de Softwear, a los que probablemente se unirán otros en los próximos años, cuentan con un sistema de brazos mecánicos. También de agujas y cámaras con las que tienen la disposición de cortar y coser la tela en tan solo cuatro minutos.

Por eso, los fundadores de esta compañía que pretende poner esta primera piedra para intentar ser el germen de las nuevas mecánicas en la confección consideran que poseen un nivel de precisión mayor que el que cualquier trabajador cualificado tiene. De hecho, todas las prendas podrían quedar exactamente iguales.

De esta manera, puede ser el gran reto para la firma fundada por Amancio Ortega. Hasta la fecha se ha movido con mucha celeridad y se ha situado siempre por delante de sus rivales más directos. No obstante, un paso en falso en la adaptación de sus procesos a la robótica podría poner en cuestión la tendencia alcista que hasta ahora ha seguido.

Fuentes especializadas en Inteligencia Artificial de una conocida gestora española explican que “no adaptarse a la nueva revolución tecnológica que ya está en marcha puede ser altamente dañino para las compañías que no lo hagan”. De tal forma que el que “se quede rezagado puede pagarlo en su crecimiento de facturación, ebitda y generación de caja”. Algo que debe tener “muy presente Inditex y que debe asustarle de no seguir el camino correcto”.

Lo que se conoce de esta tecnología es que A un ritmo de trabajo que no conoce de días festivos ni descansos, Tianyuan Garments estima que puede desarrollar hasta 800.000 camisetas al día, o lo que es lo mismo, 24 millones cada mes. Una auténtica locura que a día de hoy se encuentra en vías de implantación (caso de Adidas). El tiempo dirá quién se queda rezagado por no reconvertirse a tiempo.

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