Ratifica ob­je­tivos y el re­corte de su apa­lan­ca­miento va según lo pre­visto

A Telefónica ya solo le restan las provisiones por Prisa, Mediaset y Venezuela

Colocará fi­nal­mente en bolsa a O2 cuando las con­di­ciones del mer­cado sean fa­vo­ra­bles

NIcolás Maduro, presidente de Venezuela
NIcolás Maduro, presidente de Venezuela

La lle­gada a Telefónica de José María Álvarez-Pallete ha do­tado de op­ti­mismo a los ana­listas en cuanto a las pre­vi­siones que tiene en el ca­mino que falta por re­co­rrer, sobre todo tras la pu­bli­ca­ción de sus re­sul­ta­dos. Todavía sigue or­de­nando asuntos pen­dientes con el fin de al­canzar el sa­nea­miento que tanto es­peran los in­ver­so­res. Ha lo­grado limar sus ma­yores im­pactos ne­ga­tivos al mismo tiempo que su plan de desapa­lan­ca­miento sigue en fase de cum­pli­miento. Cada vez tiene más cerca el logro de sus ob­je­ti­vos.

No cabe duda que Telefónica avanza hacia el cambio de rumbo que le pueda llevar a gozar de más estabilidad de cara al futuro. Sobre todo, para no depender de financiación externa y que gran parte del gran volumen de ingresos que genera durante los ejercicios no vaya destinado al pago de la deuda que aún tiene. Esa es la razón por lo que el objetivo del equipo gestor, el número uno, se mantiene en el recorte del apalancamiento.

Los números que manejan cuadran por el momento. Y parece que las piedras que tenía en el camino hasta ahora van escaseando. De cara a este segundo semestre, a tenor de las cifras estimadas, ya tendría todas las provisiones más que cubiertas. En este sentido, sus resultados financieros solamente están impactados negativamente por las inversiones en Prisa, en Mediaset Digital y por su exposición a Venezuela.

Este tríptico es el único punto en el que ha mostrado fortaleza Telefónica durante el segundo trimestre del año. De hecho, se espera que haya provisionado en torno a los 150 millones de euros para paliar el efecto negativo derivado de estas tres variables. El resto, no pesa sobre su balance como antes. Al menos de momento.

Brasil ya no resta (de hecho, allí sus ingresos aumentaron en el primer semestre un 21,8%), puesto que el crecimiento de ingresos y de Ebitda del global derivan en su gran medida de la evolución favorable del país sudamericano y de una mayor dinámica de Latinoamérica sin incluir Venezuela. Es precisamente este país otro de los factores negativos que penalizan a la compañía española, dado que la enésima devaluación del bolívar afecta a los tipos de cambio y al global de su facturación.

El efecto divisa con Venezuela supone uno de sus principales riesgos y uno de los puntos a los que la empresa ha decidido provisionar. Pero ya no deja de ser algo residual. Fuentes del mercado consultadas por Capital Madrid apunta que “Telefónica seguirá con una evolución favorable durante el segundo semestre y con perspectivas de paliar los efectos negativos de los primeros compases del ejercicio”. Estos, estarían encabezados por esos tres factores, una vez se terminará dando salida a su filial británica.

A vueltas con O2

La empresa que preside Álvarez-Pallete tiene en su objetivo sacar a bolsa a O2, una vez su venta se ha vuelto una misión imposible. El catalizador adverso que siempre ha supuesto su filial en Reino Unido parece que está menguando y ahora solo falta por señalar una fecha correcta dentro del calendario. Algo que desde dentro de la compañía ya están meditando para llevarlo a cabo en el momento más propicios.

Distintos analistas de mercados explican a Capital Madrid que por lo menos Telefónica conseguiría captar, dependiendo del porcentaje que decida por colocar, pero una cantidad que al menos podría rondar “los 1.500 o 2.000 millones de euros”. Eso sería algo que al menos reduciría “la deuda, disminuiría la ratio de apalancamiento, y seguiría la línea llevada hasta ahora de mantener el compromiso con los inversores.

Recorte trimestral

La deuda de Telefónica se situó a cierre del mes de junio en 48.487 millones de euros, lo que presenta una disminución en términos interanuales de 3.706 millones de euros, 4.981 millones de euros si se incluye lo adquirido por la venta de su filial de infraestructuras Telxius. Comparado con el cierre del primer trimestre, la reducción del apalancamiento alcanzó los 279 millones de euros. Bastante acompasado con las proyecciones anuales.

Todo va según lo previsto y se debería descontar un menor importe de inversión en circulante en sus próximas citas con los inversores, unos 250 millones de euros, teniendo en cuenta un Capex de 1.786 millones de euros. La meta sigue siendo para la operadora tener una calificación crediticia alta y una mejora de la generación de caja ne

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