DESDE EL PARQUET

Viscofán enfría el mono

En el mer­cado preo­cupan las malas vi­bra­ciones que está ofre­ciendo Viscofán des­pués de ser uno de los va­lores pro­ta­go­nistas del mer­cado en la pri­mera recta del año.

Si bien la recuperación de Brasil, el impacto favorable de los tipos de cambio y la adquisición de Vector han impulsado tanto sus resultados del primer semestre como su cotización, ahora los inversores exigen nuevos catalizadores para mantener su confianza en el valor.

Los grandes gestores consideran que todas estas noticias ya están sobradamente recogidas en el precio y ahora piden algo más. De este modo, se da la paradoja de que mientras la compañía lo esté haciendo bien desde el punto de vista de la gestión, por la que no deja de recibir opiniones favorables, su cotización se está viendo penalizada por el mercado.

En los informes de las casas de análisis se destaca sobre todo la positiva aportación de Vector, adquirida en octubre de 2016 y que ya está empezando a generar valor para la compañía.

Sin embargo, el aspecto más favorable, según los expertos de Bankinter, sigue siendo sus bajos niveles de apalancamiento y su capacidad de generar caja. A finales de junio, la deuda financiera neta del grupo de envolturas de celulosa se situaba en poco más de cinco millones de euros, lo que representa un descenso del 40% respecto a diciembre del pasado ejercicio. Siguiendo por este camino, la firma espera que Viscofán cierre el ejercicio con caja neta.

Situación que ha acentuado las especulaciones en el parquet sobre posibles operaciones corporativas por parte del grupo. La solidez financiera le aporta la flexibilidad necesaria para acometer posibles adquisiciones con suficiente agilidad como fue en el caso de Vector.

De momento, sin embargo, la compañía no parece haber planteado ninguna operación pues su estrategia se encuentra focalizada ahora en el crecimiento orgánico mediante la actualización de sus plantas de producción y la mejora del I+D.

Esta apuesta, señalan los analistas de Bankinter, augura un ritmo de mejora bastante más moderado. Y ese puede ser uno de los grandes lastres que estaría frenando su cotización. Otro de los factores que podría estar pesando en su evolución en Bolsa sería la rebaja de las estimaciones de rentabilidad por dividendo para este año del 3% al 2,6%.

Sea como fuere, el hecho es que la cotización de Viscofán ha roto claramente a la baja el canal alcista que venía desarrollando desde finales del pasado mes de noviembre, dando paso a un perfil técnico bastante turbio. Teniendo en cuenta la fortaleza de fondo del grupo, que hace difícil pensar en serios ajustes, los expertos se decantan por un largo y pesado proceso lateral antes de volver a tomar fuerzas para poner rumbo de nuevo hacía los máximos sobre los 56 euros registrados en 2015.

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