Monitor de Latinoamérica

La Unión Europea y EEUU si­guen siendo los prin­ci­pales in­ver­sores en el área

Latam sumará tres años de contracción de la IED en 2017

Retrocederá el 5% este ejer­cicio tras la caída del 7,9% en 2016, según la Cepal

  Juan Alberto Fuentes, Cepal
Juan Alberto Fuentes, Cepal

La in­ver­sión ex­te­rior en Latam no le­van­tará ca­beza en 2017 y su­mará tres años se­guidos de re­tro­ceso, pese a que la re­gión de­jará atrás dos ejer­ci­cios de re­ce­sión eco­nó­mica con un avance del 1,1%. La lle­gada de IED al área caerá este año el 5% tras un des­censo del 7,9% en 2016 (a 167.043 mi­llones de dó­la­res) y una caída del 9,1% en 2015, que la situó en el menor nivel en cinco años (183.144 mi­llo­nes), según los úl­timos datos de Cepal.

El deterioro del año pasado fue del 17% desde el máximo de captación de capital extranjero de 2011 (206.935 millones). Brasil y Argentina representaron en 2016 los extremos opuestos en cuanto a atracción de IED.

El deterioro se debió a los bajos precios de las materias primas y su impacto en la inversión dirigida a recursos naturales; al lento crecimiento económico en países como Brasil y México y al escenario global de sofisticación tecnológica y expansión de la economía digital que tiende hacia una concentración de las inversiones transnacionales en los países desarrollados, según el informe ‘La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2017’.

El año pasado, Latam recibió el 10% de la IED mundial, cifra similar a la de 2015, pero inferior a la media del 14% de 2011-14. Con todo, la IED representa el 3,6% del PIB regional, frente a la media mundial del 2,5%, lo que muestra la relevancia de estos flujos de capital para el área. En 2016 la inversión en recursos naturales cayó 13%, mientras que el peso de las manufacturas y servicios subió al 40% y al 47%. La nueva inversión se centró en renovables, telecos y automóvil. Los proyectos en renovables representaron un 18%, lo que situó al segmento como el más dinámico, especialmente en Chile y México.

“Las elevadas brechas de productividad que persisten y los nuevos escenarios tecnológicos que plantea la cuarta revolución industrial exigen nuevas políticas para aprovechar los beneficios de la IED en el apoyo de un desarrollo sostenible”, según la Cepal, para la que estas inversiones son palanca de crecimiento relevante en Latam y su caída es una mala noticia para la economía regional. En 2016, de los 17 países iberoamericanos analizados (todos menos Venezuela y Cuba), la IED cayó en once y subió en seis.

Pese al bajo rendimiento de la economía, en Brasil creció el 5,7% la llegada de IED en 2016 y el país se mantuvo como principal receptor en la región (78.929 millones de dólares), el 47% del total, apoyado en la llegada de capitales chinos: el gigante recibió la mitad de la inversión regional procedente de Pekín.

En México, la incertidumbre generada por la llegada de Trump a la Presidencia de EEUU y la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) pospuso decisiones de inversión exterior. Pese a ello y a que la llegada de capital retrocedió el 7,9%, México continuó como segundo país en recepción de IED, con 32.113 millones (19% del total). México sigue siendo además, el país que más capital recibe en el sector manufacturero.

Colombia ocupó el tercer lugar, con 13.593 millones (+15,9% y el 8,1% del total), por encima de Chile, que solo absorbió 12.225 millones (7% del total), con un retroceso de la IED del 40,3%. En Argentina, la IED cayó el 64% en el primer año de Administración Macri, a 4.229 millones. En Perú, la IED bajó el 17%, a 6.863 millones y representó el 3,5% del PIB. El país no ha logrado recuperar el nivel máximo que registró en 2012, cuando ingresó 12.000 millones gracias al atractivo minero. En Bolivia, cayó el 26% (410 millones); en Ecuador lo hizo el 43,7%, a 744 millones y en Uruguay bajó el 25,5%, a 953 millones. Por contra, Paraguay anotó un alza del 5,1%, a 274 millones. No hay datos de Venezuela, pero se estima que en 2016 la IED retrocedió con fuerza.

Panamá concentró el 44% de los flujos en Centroamérica y Costa Rica atrajo el 27%. La IED subió el 16% en el primer país, a 5.200 millones y el 1,1% en el segundo, a 3.180 millones. En Honduras bajó el 16,7% (1.000 millones); en El Salvador retrocedió el 6,2% (374 millones); en Nicaragua mermó el 6,5% (888 millones) y en Guatemala bajó el 3,3% (1.181 millones). Dentro del Caribe, Dominicana recibió el 49% de la IED de la subregión y vio aumentar la IED el 9,2%, a 2.400 millones. Por regiones, la IED cayó el 9,3% en Sudamérica, a 118.220 millones, mientras que creció el 3,7% en Centroamérica, a 11.833 millones y en el 3,3% en el Caribe (a 4.878 millones).

*Grandes inversores

Los grandes inversores en el área siguieron siendo básicamente los mismos, ya que el 73% de los flujos procedieron de Europa y EEUU. La UE es el principal inversor, con el 53% de la IED recibida por la región el año pasado, por encima del 20% procedente de EEUU. China solo fue responsable de 1,1% de la IED, si bien la Cepal espera que esta cifra aumente al finalizar el año, dadas las grandes operaciones que ha realizado China en el primer semestre de 2017. El organismo añade, no obstante, que la cifra parece subestimar la presencia de capital chino: de hecho, si se observa el valor de las fusiones y adquisiciones en 2016, el gigante asiático fue el cuarto origen de la inversión.

Según los datos de la Cepal, España fue en 2016 el primer origen de IED para Chile y Bolivia; el segundo proveedor en México, Perú, Argentina y Ecuador; el tercero en Colombia y República Dominicana; el cuarto en Guatemala; el quinto en Brasil, Nicaragua y Paraguay y el sexto en Colombia, Panamá y Costa Rica. Por otro lado, el informe también da cuenta de que 2016 también fue un año débil para las multinacionales latinoamericanas, las translatinas: las salidas de IED desde los países Latam bajaron el 50%, a 24.609 millones de dólares.

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