DESDE EL PARQUET

Aperam, la fuerza del acero

Rebuscando en el baúl de los re­cuerdos de las mu­chas com­pañías que mejor pueden be­ne­fi­ciarse del ciclo al­cista del con­sumo en el mer­cado es­pañol, al­gunos ope­ra­dores han en­con­trado una po­sible joya en bruto en Aperam.

Se trata de un operador mundial del sector de acero inoxidable, aceros eléctricos y aceros especiales con presencia internacional en más de 30 países.

Esta compañía nació en 2011, año en el que también empezó a cotizar en Bolsa. Tras escindirse de su matriz Arcelor Mittal, Aperam se quedó con el nicho del acero inoxidable, de alto valor añadido del gigante acerero.

Con sede en Luxemburgo, las acciones de la compañía, que capitaliza algo más de 3.200 millones de euros –según datos de Infobolsa– operan principalmente en Bolsas de París, Amsterdam, Luxemburgo, y en Nueva York mediante ADR, y también se puede contratar desde la Bolsa española.

Aperam es un valor muy dependiente de los precios del hierro y del níquel, por lo que la compañía podría verse beneficiada de los posibles descensos de precios de estas materias primas previstos para este año. En este sentido, las últimas cifras arrojan un exceso de sobreoferta de hierro en China que estaría presionando su cotización a la baja.

A ello se suma la mejora en la demanda del acero inoxidable gracias a la creciente confianza de los consumidores en la recuperación económica. Circunstancia que ha impulsado el beneficio operativo (Ebitda) del grupo en el primer semestre del ejercicio hasta los 340 millones de euros frente a los 235 del mismo período del pasado ejercicio.

Tras acometer además un importante proceso de reestructuración en los últimos años a través de una fuerte reducción de los costes en la cadena de suministro, Aperam se estaría beneficiando significativamente de la expansión de los márgenes. Aun así, según los expertos, se encuentra entre los valores más baratos del sector.

A pesar de revalorizarse un 65% desde su salida a Bolsa, sus acciones cotizan en la actualidad a algo menos de 47 euros por acción. Un precio, que a juicio de estos bolsistas, sigue ofreciendo un notable descuento respecto a sus comparables. Algo, que en principio, puede suponer una buena oportunidad de negocio si se cumplen las previsiones alcistas de los analistas con relación al sector del acero.

Un optimismo compartido por los expertos técnicos. Después de tocar máximos absolutos a cerca de 50 euros por acción a principios de año, el valor se ha desinflado cerca de un 15% pero sin poner en peligro en ningún momento el canal alcista que viene desarrollando desde 2013. Eso supone una señal de extrema fortaleza que permite confiar de nuevo en un rebote hacia sus máximos antes de acabar el año.

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