La irrup­ción de las pla­ta­formas de strea­ming, el prin­cipal pro­blema para sus be­ne­fi­cios

Mediaset y Atresmedia temen a los crecientes y agresivos competidores digitales

La au­diencia por in­ternet cada vez es más alta y su­pone un mayor riesgo

Mediaset
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Los grandes me­dios es­pañoles llevan atra­ve­sando una au­tén­tica luna de miel desde que co­men­zará a reac­ti­varse el mer­cado pu­bli­ci­tario y desde que lo peor de la crisis fi­nan­ciera que­dase atrás. Sin em­bargo, pre­ci­sa­mente ese em­pujón su­pone que el re­co­rrido sea cada vez más es­trecho y el tirón de las pla­ta­formas de strea­ming como HBO o Netflix están con­si­guiendo limar seg­mentos del mer­cado que hasta ahora le re­sul­taban ab­so­lu­ta­mente in­to­ca­bles.

Televisiones de pago, plataformas digitales… La mayor diversidad hace también que las televisiones tengan la obligación de reinventarse para seguir generando la misma capacidad de caja que hasta ahora. El camino de rosas se está volviendo algo más sinuoso ahora que avanza el tiempo debido al incremento de la competitividad. Todo ello, aunque su presente más inmediato sigue bastante saneado.

Las audiencias muestran salud. Un factor que les da un respiro teniendo en cuenta lo cada vez más diversificado que se encuentra el espectro de los medios de comunicación. En el mes de junio Mediaset avanzó un 0,6% en prime time y un 1,1% en el resto de franjas con respecto a mayo; mientras que Atresmedia se quedó igual en el horario de mayores visionados y un 0,3% menos en relación al resto de horarios.

La consolidación existe, aunque los riesgos aparecen cuando se observa que es un mercado que cada vez se encuentra ante un mayor grado de madurez. Los vientos favorables seguirán viniendo a través de la facturación publicitaria, pero el avance de otros actores, puede ejercer como obstáculo para los próximos meses que están por venir. Sobre todo, en el semestre que acaba de arrancar hace escasas fechas.

Cierto es que la televisión de pago se ha pegado un respiro a tenor de los últimos datos de audiencia, pero las operadoras siguen intentando ganar cuota de mercado gracias al negocio televisivo. Algo que han conseguido bastante bien los últimos tiempos. Los analistas de Renta 4, ven como el principal riesgo para el sector “una desaceleración del consumo que repercuta en la inversión en televisión y un avance de la cuota de pantalla de la televisión de pago”, con tendencia a aumentar. El énfasis de compañías como Telefónica, Vodafone y Orange ha estado puesto en los últimos tiempos en el aumento de su presencia en el plano televisivo. La mayor aceptación por parte de los clientes y la demanda de paquetes que incluyen una amplia gama de canales disponibles, así lo constata.

“Las televisiones, Mediaset y Atresmedia fundamentalmente, ven como cada vez resulta más complicado ganar estabilidad en su audiencia por las televisiones de pago y por el surgimiento de las plataformas de straming, que han tenido una gran aceptación en el ámbito nacional”, comentan fuentes del mercado a Capital Madrid.

La nueva competencia

Esos nuevos competidores han llegado además desde el otro lado del Atlántico. Netflix y HBO, principalmente, desembarcaron con el objeto de captar más usuarios ofertando contenido propio, además de una amplia gama de series y películas.

Para ejemplificar este ascenso y lo mucho que puede repercutir al sector de los medios, Netflix supera el medio millón de suscriptores en España, lo que supone un 3,4% de los hogares españoles con acceso a internet. Una tendencia que parece imparable y que llega para amenazar a las teles tradicionales.

Si se toma como referencia el último EGM, la televisión tenía una penetración del 89,1% en 2012 y en 2016 ha caído hasta el 87,8%. El entorno digital lo está cambiando todo. Observamos el fenómeno de manera inversa en internet en el mismo periodo pasó desde el 46,7% de penetración hasta el 71,9%. En estos cinco años sumó dos puntos de la tarta de inversión institucional, mientras que la televisión logró diez puntos a pesar de perder penetración. Con todo, las amenazas se mantienen presentes.

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