El con­senso del mer­cado es­tima que el cambio se si­tuará en torno a 1,20 dó­lares

La fortaleza del euro pega un hachazo a las aspiraciones de las grandes del Ibex

Inditex, Grifols, Amadeus, Aena o CIE Automotive, las que es­ta­rían más afec­tadas

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Dólar frente a Euro.

El BCE ha des­ta­pado el tarro de las esen­cias, que en este mo­mento no es otro que el del avance hacia po­lí­ticas mo­ne­ta­rias más res­tric­ti­vas. Después de años in­yec­tando di­nero en el mer­cado, pa­rece que la re­ti­rada de los es­tí­mulos po­dría co­menzar en sep­tiem­bre. Algo que pro­voca de nuevo la subida del euro con res­pecto a las prin­ci­pales di­visas y que ejerce de efecto ne­ga­tivo para las em­presas es­pañolas con in­tereses en el ex­tran­jero.

Actualmente la institución monetaria europea realiza compra de bonos gubernamentales de 60.000 millones de euros. Una cantidad que, según las últimas declaraciones de Mario Draghi, presidente del organismo, podría ir reduciéndose paulatinamente hasta quedarse en cero. El llamado “tapering”. Sería el mismo procedimiento que hizo la Reserva Federal cuando los datos de inflación, de crecimiento económico y de creación de empleo empezaban a mostrar síntomas de consolidación.

Ahora en Europa resuenan los tambores de la normalización monetaria (al inicio de la retirada de estímulos le seguiría tiempo después la subida de tipos de interés) y es una variable que beneficia a las entidades financieras europeas, pero no a las compañías que beben bastante de las exportaciones y de la facturación fuera del Viejo Continente. He aquí donde hay empresas del Ibex 35 que pueden verse mermadas.

¿Por qué? Principalmente por un catalizador que, en este caso, con el descuento que supone el cambio en la hoja de ruta del BCE, juega absolutamente en contra: la fortaleza del euro. La divisa europea ya se encuentra superando los niveles de 1,15 con respecto a su homóloga estadounidense -recordemos que hace seis meses se encontraba en torno al 1,04 sobre el dólar-. Es decir, una losa para las firmas cuya gran parte de los ingresos procede de fuera.

Esto quiere decir que sus estimaciones podrían ajustarse de cara a tener un menor nivel de ventas del esperado. El consenso de mercado prevé que, incluso, el euro-dólar podría terminar el año sobre el 1,20 y quién sabe si más arriba. Ya nadie habla de paridad, sino más bien de lo contrario. Por tanto, la revalorización de la moneda única reduce cuantiosamente los pronósticos de grandes exportadoras. Caso de Inditex, Grifols o CIE Automotive.

La cuestión es hasta qué punto. Fuentes del mercado a las que ha tenido acceso Capital Madrid explican que “gracias a la debilidad previa del euro han conseguido expandirse con mucha fuerza”. El caso de estos tres nombres es bastante claro.

Sin embargo, una mayor fortaleza del euro, como ya se está viendo, “torpedea los números que tenían estimados y les obligará a cuadrar sus cuentas mediante otras herramientas”. Más aún cuando se trata de empresas que han realizado inversiones importantes en los últimos tiempos y que ahora tendrán que estar atentas a la facturación que puedan realizar. Además, “verían como sus productos se tornan menos competitivos”.

Margen de maniobra ante la mayor fortaleza

El euro, sobre los niveles actuales, ya supone un importante obstáculo para este tipo de compañías. Por el contrario, sus proyecciones aún más alcistas deben servir para que compañías como Telefónica, Aena o Amadeus, se pongan manos a la obra para que sus márgenes no queden tan castigados al disminuir en gran medida su competitividad.

En este sentido, según apuntan otras fuentes de mercado, los mercados domésticos juegan “el papel más importante de los últimos tiempos, porque de la facturación dentro del territorio europeo y del acierto en las inversiones acometidas, depende que la generación de caja trimestral junto con los datos de facturación sean lo esperado”.

Pero la compañía que más exporta del ámbito español, sin ninguna duda, es Inditex. Un repunte del euro supone que pueda haber una caída de la confianza del consumidor y que, por tanto, gran parte de su facturación se vea afectada.

En el caso de Grifols, en última instancia, la mayor parte de sus ingresos, en torno a la mitad de los mismos, procede de Estados Unidos. La debilidad del dólar le pesa. Y por ello debe empezar a moverse en otros terrenos. Además, teniendo en cuenta las fuertes inversiones, con los procesos de M&A que ha abierto en los últimos tiempos.

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