DESDE EL PARQUET

Los fondos, cada vez más responsables

La in­ver­sión res­pon­sable vive uno de sus me­jores mo­men­tos. Sus fondos captan ca­pital a un ritmo sin pre­ce­den­tes: con­ti­núan la ten­dencia po­si­tiva de 2016 y lo­gran atraer a los in­ver­sores hacia un mer­cado más pro­fundo.

Todo ello  a pesar de un entorno muy complicado marcado en general por un mayor interés por los fondos de renta variable más tradicionales.  

Este resurgir de los fondos socialmente responsables se debe, según los expertos de la firma francesa SAI de la Française, “a que a día de hoy existen muchos factores favorables, junto a una mayor concienciación social, que puede suponer un punto de inflexión para este tipo de activos”.

El importante debate sobre el cambio climático ha puesto sobre el tapete a dos tipos de jugadores no estatales: el financiero y el público en general que están prendiendo la mecha del interés sobre este tipo de activos.

El financiero ya había realizado algunos movimientos simbólicos al conseguir que los grandes fondos de pensiones se unieran voluntariamente a las iniciativas para reducir la huella de carbono. Un paso que se podría ver acelerado con las medidas del Consejo de Estabilidad Financiera para conseguir que el tema de las finanzas climáticas se convierta en una realidad.

El objetivo no es solo atraer el interés de los operadores hacia estos activos sino lograr también que puedan implicarse e influir en la toma de decisiones de las empresas en las que invierten para acelerar el proceso de implementación de políticas socialmente responsables.

Respecto al público en general, señalan en SAI, se pretende que el mundo financiero deje de ser visto como el chico malo de la película y la gente empiece a entender que las finanzas, en el sentido más amplio, dependen de todos y particularmente de las decisiones para rentabilizar los ahorros. En este sentido, según cálculos de Morningstar, se puede decir en términos generales que una inversión socialmente responsable no implica tener un coste más elevado y un menor retorno.

No en vano, kos fondos de inversión socialmente responsable están consiguiendo atraer a capital institucional gracias a demostrar su capacidad para logar altos rendimientos y no solo una vaga promesa de inversión tanto para el desarrollo social como el medioambiental. El gran reto para el definitivo despegue de la Inversión Socialmente Responsable pasa por la progresiva incorporación de las empresas a los índices internacionales de sostenibilidad.

Un déficit que se debe corregir especialmente en España. En 2016 solo tres sociedades españolas lograron aparecer en el ranking de las 100 empresas más sostenibles del mundo elaborado por la revista especializada en responsabilidad social corporativa “Corporate Knights”. Enagás ocupó el décimo lugar, Iberdrola el vigesimosexto, y Amadeus quedó en el puesto 87 en este listado que analiza un total de 14 indicadores que van desde la gestión de los recursos naturales, pasando por gestión financiera hasta la gestión de personas.

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