Reclaman a Rajoy pro­yectos de sa­ni­dad, aguas, medio am­biente y agri­cul­tura

Las constructoras recelan del nuevo plan de carreteras de 5.000 millones del Gobierno

Consideran que la in­ver­sión está su­pe­di­tada a la ini­cia­tiva pri­vada sin ga­rantía al­guna

Mantenimiento de carreteras
Mantenimiento de carreteras

El nuevo plan de in­fra­es­truc­turas que acaba de aprobar el Gobierno con­vence a me­dias a las grandes em­presas cons­truc­toras que ven en el mismo una falta de con­cre­ción en cuanto al di­nero que el Estado va a com­pro­meter y, prác­ti­ca­mente, todo lo deja en manos de la ini­cia­tiva pri­vada. El sector ca­li­fica de buena la in­ten­cio­na­lidad del Ejecutivo porque co­mienza a ha­blarse de nuevos pro­yectos de obras pero duda de la fi­nan­cia­ción pri­vada.

El Plan de Inversión en Carreteras (PIC) aprobado el viernes pasado en Consejo de Ministros supone en sí un paso adelante y un compromiso del presidente Mariano Rajoy de mirar hacia un sector que, durante la crisis, ha estado olvidado. Para muestra un botón: la licitación de obras en 2016 fue una de las más bajas que se recuerdan, con tan solo 9.323 millones de euros.

Además, en lo que va de ejercicio, el Ministerio de Fomento ha sacado a concurso obras por valor de 424 millones, lo que supone una caída del 73% -un recorte de 1.183 millones- debido, en gran parte, al descenso de obras del AVE y las escasa obras en carreteras.

El presidente de la patronal de la construcción, Julián Núñez, se ha quejado en los últimos tiempos de que la mejora económica que España vive desde 2014, con crecimientos del 3,3% previstos para este año y del 2,8% para 2018, según BBVA Research. “En vez de propiciar una recuperación gradual de nuestra inversión presupuestaria en infraestructuras está restringiéndola cada vez más, para atender otras prioridades”, subraya.

Plan de 50.000 millones en Francia

Todo lo contrario de lo que ocurre España, sucede en Francia. El Gobierno del presidente Emmanuel Macron acaba de anunciar un plan de inversiones de 50.000 millones de euros para los próximos cinco años, dirigidos especialmente a impulsar las nuevas tecnologías, la sanidad, el transporte, la agricultura y la modernización del Estado. Macron cumple así con su promesa electoral de poner en marcha un plan de inversiones con deuda pública aprovechando los bajos tipos de interés.

Hay que subrayar que la situación del Estado español es distinta por el déficit que arrastra y las exigencias de Bruselas de reducirlo. España debe cerrar 2017 con un déficit público del 3,1% y un 2,2% del PIB en 2018, lo que obliga al Gobierno de Mariano Rajoy a realizar un exigente control del gasto público. De ahí que el objetivo del nuevo plan del Ejecutivo es que no afecte básicamente al déficit.

Se estima que el pago aplazado que el Estado deberá afrontar supondrá a las arcas públicas unos 350 millones de euros al año, una vez se vayan poniendo en servicio las autovías que se construyan a partir de 2020.

Reactivar la obra pública

Seopan y la patronal de medianas constructoras Anci señalan que el nuevo plan de carreteras “señala el camino a seguir para no perder el tren del desarrollo y la competitividad”. El Ejecutivo pondrá en marcha en los próximos meses un Pal de Inversión Extraordinaria en Carreteras con obras de construcción y mantenimiento sobre unos 2.000 kilómetros de autovías, con una inversión de 5.000 millones que financiará el capital privado.

El objetivo es reactivar la obra pública empleando un nuevo sistema de financiación para no afectar al déficit público. El proyecto supondrá la creación de hasta 189.200 empleos, unos 150.000 puestos de trabajo, entre directos, indirectos e inducidos, y otros 39.200 durante el posterior mantenimiento de las carreteras y autovías. Fuentes del sector consideran que el Gobierno debe ser más ambicioso y abrir la mano también a otros proyectos también muy necesarios como la sanidad, aguas, medio ambiente y agricultura.

La patronal de la construcción Seopan ha sido la más exigente y la más dura con el Gobierno en los últimos años por la fuerte caída que ha sufrido el presupuesto del Ministerio de Fomento y la obra pública. Seopan ha presentado en los dos últimos ejercicios sendos documentos donde asegura que España necesita hacer un esfuerzo por invertir en obra pública y en proyectos de infraestructuras porque se está quedando a la cola de Europa. En el primero, estimaba que se necesitaban destinar entre 38.000 y 54.000 millones de euros anuales a proyectos de acuerdo al volumen de población.

La patronal ha elaborado otro informe donde identifica más de 800 proyectos en carreteras, aguas, medio ambiente, centros sanitarios…, que serían necesarios acometer, tras mantener reuniones con todas las comunidades autónomas. La inversión estimada ascendería a unos 100.000 millones de euros. Concretamente, en este segundo informe aparecen obras en carreteras por valor de 30.000 millones de euros.

Inversión público-privada

La idea y el objetivo de la patronal de la construcción con estas dos iniciativas no ha sido otro que intentar movilizar a las comunidades autónomas para que presionen al Gobierno a que incentive la inversión público-privada. Según Seopan, este plan permitiría la creación de cerca de un millón de empleos, tendría un impacto inducido de 79.000 millones y generaría 51.000 millones de ingresos fiscales para el Estado.

Y es que, la patronal califica la situación actual de “agravamiento sin precedentes de la recesión en el sector de la obra pública”. El ejercicio pasado la licitación pública ascendió a 9.323 millones de euros, de los cuales 3.268 millones se destinaron a edificación y 6.066 millones a obra civil.

La patronal considera que se ha producido un “agravamiento de la recesión en el volumen de contratación de la obra pública” y una “inexistencia del modelo concesional en la contratación de nuevos proyectos”. Seopan no culpa solo al Estado sino también a las comunidades autónomas con caídas en máximos históricos.

Núñez destaca que la inversión pública en España tiene un déficit de un 60% respecto a la media de los cuatro mayores economías europeas como Alemania, Francia, Reino Unido e Italia. Es más, nuestro país no figura entre el top ten de los diez mayores países del mundo que más invierten en infraestructuras.

Reino Unido a la cabeza

Reino Unido es el primer país con 122.000 millones de dólares; le siguen Canadá con 63.390 millones y Estados Unidos con 45.200 millones. A continuación, están Indonesia con 41.700 millones, China (41.118 millones), Japón (37.000 millones), Singapur (28.300 millones), Francia (28.050 millones), Australia (25.400 millones) e India (23.454 millones).

Según la consultora norteamericana CG-LA Infraestructure, actualmente hay localizados en todo el mundo grandes proyectos de inversión por valor de 701.300 millones de dólares. La única obra prevista que aparece relacionada con España es el Corredor del Mediterráneo, con 5.000 millones de dólares presupuestados. Ahora habrá que añadir los 5.000 millones que el Ejecutivo ha presupuestado para autovías y carreteras.

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