12 de 14 in­formes de ana­listas re­co­miendan man­tener o com­prar sus ac­ciones

Por qué Liberbank tiene dos meses más de blindaje en Bolsa

El banco ha visto con­fir­madas sus pre­vi­siones por tres ex­pertos in­de­pen­dientes

Pedro Rivero, Liberbank
Pedro Rivero, Liberbank

Si nada se tuerce hasta en­ton­ces, el pró­ximo 27 de este mes de julio Liberbank pre­sen­tará sus re­sul­tados se­mes­trales con unos ni­veles de co­ti­za­ción muy pa­re­cidos a los que tenía antes de la crisis pro­vo­cada por la in­ter­ven­ción y venta del Popular al Santander. Por aquel en­tonces (primera se­mana de ju­nio), el precio de Liberbank en Bolsa se si­tuaba entre 1,1 y 1,2 euros por ac­ción y ha ce­rrado la pri­mera quin­cena de julio en 1 euro justo.

Esto da la razón a la CNMV que ha blindado por dos meses más al banco ante las posiciones cortas al seguir sin ver elementos negativos en sus cuentas.

Tras esta prórroga, habrá que esperar a los días previos al 12 de septiembre para ver cómo reaccionan los inversores (y los especuladores) ante la previsible vuelta a la normalidad de Liberbank en Bolsa.

En su primer mes de prohibición de posiciones cortas, la única novedad en el mercado, aparte de la subida de su cotización, ha sido la comunicación efectuada por el fondo británico Oceanwood de un incremento de la participación en el banco, que ha pasado del 10,601% al 12,088% y cuyo documento informativo fue registrado en la CNMV precisamente el día 12 de junio, fecha en la que comenzaba la prohibición de las posiciones cortas.

Ocenwood aprovechó el hecho de que el 9 de mayo de este año había aumentado el número de acciones en circulación de Liberbank por la conversión de un tramo de obligaciones convertibles para comunicar que había aumentado el número de títulos comprados a través de sus filiales situadas en las Islas Caimán y había disminuido ligeramente el número de derechos adquiridos a través de contratos de Swap. Este fondo de inversión se ha mostrado especialmente activo en los últimos años en sociedades cotizadas en las que se especula con posibles OPAs o fusiones.

Analistas, a favor

En el caso de Liberbank, después de que en 2016 terminara el Esquema de Protección de Activos (EPA) que evitaba pérdidas sobrevenidas en los heredados de Caja de Castilla-La Mancha (CCM) a través de la Caja de Asturias, siempre ha habido comentarios acerca de la salud de su balance, pero lo cierto es que de los 14 analistas internacionales que han emitido informes sobre el banco en lo que va de 2017, un total de cinco (Alantra, Santander, Kepler Cheuvreux, Deutsche Bank y Société Generale) recomiendan mantener sus acciones en la cartera de inversión.

Otros siete (BBVA Research, JP CapitalMarkets, Fidentiis, CaixaBank, Ahoro Corporación, Citi y BPI) recomiendan comprar acciones de Liberbank y sólo dos (Kee Bruyette & Woods y Sabadell) recomendaban vender entre enero y febrero pasado.

Informe de expertos

De todos estos informes, los cinco últimos han sido redactados después de la adjudicación del Banco Popular al Santander, operación que desató la caja de los truenos en la cotización de Liberbank, y todos ellos son positivos: dos recomiendan comprar y tres mantener. Probablemente todo ello tenga que ver con el informe independiente que el banco encargó sobre la valoración de los activos y riesgos cubiertos por el EPA de CCM, y que fue elaborado por expertos independientes de Ernest and Young, Price WaterhouseCooper y Analistas Financieros Internacionales (AFI), por recomendación del Fondo de Garantía de Depósitos.

Los informes –señalaba el banco el pasado 8 de junio- recogen que el valor neto contable de los activos es acorde a las cifras de cierre de las cuentas de 2016 de Liberbank y, “en consecuencia, confirman la previsión de los administradores de Liberbank reflejada en su informe anual del ejercicio 2016”.

Tras este espaldarazo a sus cuentas, Liberbank señala que “confirma sus objetivo de reducción del ratio de mora por debajo del 7% en 2018 (frente al 13% a 31 de marzo de 2017 y el 19,5% de un año antes, al cierre del primer trimestre de 2016) y de salidas de deuda bruta de adjudicados por alquileres y ventas (estimadas en 410 millones de euros en 2017, más 625 millones en 2018 y 850 millones de euros en 2019), consolidando la evolución de los últimos trimestres de reducción de activos no rentables”.

De hecho, el volumen de la cartera de activos dudosos registró una disminución en el primer trimestre de 2017 de 254 millones de euros (el 7,9%), y de 1.830 millones de euros en comparación con marzo de 2016, tras una reducción del 38,3%, que es de las más altas del sector. Este primer trimestre de 2017 supuso también para Liberbank un cambio de tendencia en su actividad comercial y gracias a ello las nuevas formalizaciones de contratos de hipotecas aumentaron un 89,4% respecto del mismo período de 2016, y un 62% de estos nuevos contratos fueron firmados a tipo fijo.

Con ello, y por primera vez desde la crisis, el banco ha registrado un saldo neto positivo en el crédito hipotecario a particulares. El nuevo crédito al consumo también mantuvo un elevado ritmo de formalizaciones, con un crecimiento del 14%.

Reconversión y capital

Entre 2010 y 2016 Liberbank ha reducido el número de oficinas desde 1.379 a 896, lo que, junto a las sinergias de las fusiones de las cajas de Asturias, Extremadura y Cantabria, ha propiciado también una caída del número de empleados desde 6.536 a 3.395. Con ello, los costes generales han pasado de 798 a 428 millones de euros anuales. El banco concentra gran parte de su actividad en Extremadura, Asturias y Cantabria, donde tiene cuotas de mercado en créditos de entre el 16% y el 28%.

En marzo pasado, el banco colocó 300 millones de euros en deuda subordinada a diez años en una operación dirigida a inversores cualificados, que recibió peticiones por algo más de 1.000 millones, y que tiene un cupón anual inicial del 6,875%. La emisión tenía como fin reforzar y diversificar la base de capital de la entidad, y supuso un incremento de la ratio de capital total de 162 puntos básicos.

Con todos estos números en la mano, la CNMV decidió el pasado 12 de junio que la caída de casi el 40% en la cotización de Liberbank en tan solo cinco sesiones tras la venta del Popular al Santander no tenía una justificación lógica en las cuentas ni en el futuro previsible y por ello decretó un mes de prohibición de posiciones cortas, que ahora ha sido prorrogada dos meses más.

Artículos relacionados