En el primer se­mestre el precio de los arren­da­mientos se dis­para más de un 6%

El alquiler turístico lleva a las viviendas a cotas prohibitivas

La so­lu­ción parte de la puesta en venta de la gran can­tidad de vi­viendas va­cías

Alquiler
Alquiler

Los al­qui­leres si­guen como un cohete. Los pre­cios no en­cuen­tran su techo en los úl­timos tiempos y el prin­cipal res­pon­sa­ble, además del des­ba­ra­juste entre oferta y de­manda, sigue siendo el mismo: la moda cada vez más ex­ten­dida de los al­qui­leres tu­rís­ti­cos. Los datos del úl­timo tri­mestre y del primer se­mestre del año son es­cla­re­ce­do­res. La res­puesta puede estar en los con­sis­to­rios de las prin­ci­pales ciu­dades y en las me­didas que puedan adoptar para frenar esta ten­dencia tan ver­ti­cal.

Cualquiera que viva en Madrid, Barcelona o en las Baleares sabe que la cota que han alcanzado los alquileres son casi de ciencia ficción. Su evolución meteórica hacia los máximos históricos son un aviso a navegantes. Aunque ya es una línea tendencial que se ha extendido a la mayoría de regiones de España. Una tónica habitual que realmente no termina de estar cohesionada con la evolución económica de nuestro país: son incrementos desproporcionados.

Así lo veo un gestor especialista en el sector inmobiliario que comenta a Capital Madrid que el nivel que han alcanzado los alquileres “son realmente altos” y por eso no es de extrañar el auge que han tenido las socimis en los últimos años en el mercado español. Hasta 36 cotizan ya en la bolsa española. Es la respuesta al sobrecalentamiento que se vive en las compañías que viven de los arrendamientos.

Pero es que atendiendo a los datos la preocupación es absolutamente mayúscula. En el segundo trimestre, según las cifras del índice de Fotocasa, el precio medio del alquiler avanzó un 2,3%, lo cual supone una variación interanual del 9,4%. El precio medio se situaría en los 8,11 euros por metro cuadrado en junio, por lo que los niveles alcanzados ya están por encima de todos los registros hasta ahora.

Estos números se mueven acorde con los publicados por pisos.com, que estima el crecimiento de los precios del alquiler en el 6,02% en el primer semestre del año, con una renta media mensual de 705 euros para una superficie base de 112 metros cuadrados. Estos datos, en base al promedio en el territorio nacional.

Sea como fuere el ritmo de crecimiento de los precios de los arrendamientos es imperial y a la vista incontrolables. Muchos inquilinos se están viendo obligados a dejar sus pisos por las renegociaciones de nuevos contratos y otros muchos no encuentran un espacio para vivir si no es en las afueras de las grandes ciudades. Además, con costes bastante elevados.

El rendimiento de los pisos turísticos

El avance del turismo en territorio español también se ha trasladado a las viviendas con la oferta de alquileres para turistas a precios más elevados. Ese es, para los expertos, el principal motivo del repunte tan abrupto de los arrendamientos tradicionales. Miguel Ángel Alemany, director general de pisos.com, señala que “el auge del alquiler turístico es el principal responsable”, de esta enorme revalorización.

No obstante, desde su punto de vista, "el alquiler por periodos cortos ejerce una importante influencia en el alquiler tradicional pero no es decisivo". Asimismo, explica que “mientras que el alquiler turístico se apoya en intermediarios que gestionan de forma integral la transacción, aportando garantías, el residencial no está lo suficientemente profesionalizado como para darle a los propietarios la seguridad jurídica que les haga sentirse cómodos”.

Otro de los motivos es que, según Alemany, “la falta de ahorro es un obstáculo a la hora de cubrir la parte no financiada por el banco, lo que provoca que muchos potenciales compradores pasen más tiempo del que quisieran como inquilinos, haciendo que esta demanda se incremente, presionando al alza las rentas de una oferta que en ciertos lugares está copada por el alquiler vacacional”.

Solución potencial

Especialistas en el sector inmobiliario comentan a este medio que hay dos posibles soluciones para intentar controlar esta escalada de los alquileres. Por un lado, está las ayudas “a la compra de vivienda”. Algo que ya ha comenzado a poner en marcha el gobierno actual, aunque algunos expertos dicen que eso provocaría la subida masiva del precio en la compra-venta de vivienda. Sin embargo, aumentarían los alquileres disponibles.

Por otro lado, y por esta vía se decantan la mayoría de las fuentes del sector entrevistadas, se encontraría la de dar facilidades en el alquiler “con una oferta de bajo coste de los parques de viviendas vacías que tienen las entidades bancarias y que no consiguen dar salida de compra”. A día de hoy la medida se cataloga como “utópica”, pero no deja de ser una solución a un problema al que nadie le pone una medida que lo solvente.

Artículos relacionados