La ge­ne­ra­ción de caja para re­ducir deuda sigue siendo el prin­cipal ob­je­tivo

Telefónica cambia el chip con su oferta ampliada de nueva Fusión

La ope­ra­dora au­menta com­pe­ti­ti­vidad y ca­pa­cidad de ganar usua­rios con la nueva es­tra­tegia

Gilperez, Telefónica España
Gilperez, Telefónica España

La com­pañía que pre­side José María Álvarez-Pallete evo­lu­ciona hacia la trans­for­ma­ción y a un fu­turo que le pueda pro­por­cionar mayor cap­ta­ción de in­gre­sos. El paso más allá de aglu­tinar su oferta te­le­vi­siva a todos los pa­quetes te­le­fó­nicos es una de­cla­ra­ción de in­ten­ciones y una clara apuesta de "democratizar y uni­ver­sa­li­zar" la te­le­vi­sión de pago. Una clara apuesta por la mayor cap­ta­ción de usua­rios y una ge­ne­ra­ción de caja am­pliada con el prin­cipal ob­je­tivo de re­cortar la deuda.

La lucha frente a Orange y Vodafone, los otros dos grandes operadores españoles, continúa por parte de Telefónica. Ahora, la prioridad de la mayor teleco española es captar a una mayor cantidad de usuarios y hacer crecer el segmento televisivo, donde los últimos tiempos se ha demostrado que ha sido un nicho de una relevancia grande. Principalmente, por la aceptación de estas plataformas por parte del público en general.

El anuncio, que se produjo en un encuentro ante medios de comunicación, lo realizó Luis Miguel Gilpérez, presidente Telefónica España, al exponer que la compañía buscaba “universalizar y democratizar” la televisión de pago en España mediante contenidos de más calidad y proporcionando mejores funcionalidades que hasta ahora.

Por eso, detallaba que en la actualidad hay 4,5 millones de hogares que disponen del paquete Fusión, mientras que la compañía posee 5,5 millones de accesos de televisión de pago. De ellos, un 25%, únicamente, tiene el paquete completo, con lo que el objetivo es llegar a un mayor número a través de una oferta altamente competitiva y que no se oferta en otras empresas rivales. Asimismo, 3,2 millones de clientes de Fusión ya tiene fibra óptica, lo que supone más de un 50% de toda la banda ancha y una gran oportunidad.

Gipérez ahondó que el principal desafío en estos momentos es lograr que los dos de cada tres hogares que no cuentan ahora mismo con el pack completo -que incluye la televisión de pago en España- la contraten. Desde su punto de vista, sería posible que la penetración se duplicase desde el 35% de la actualidad hasta superar el 70%, e incluso el 80% en los próximos tres años. Eso sí, con una meta del 90% o el 100% en el futuro.

Estas dos nuevas ofertas serían Movistar Fusión #0, por 45 euros al mes con ADSL o 50 Mb de fibra, o por 57 euros en fibra de 300 Mb, línea fija, dos líneas móviles, televisión con descodificador con el canal #0 y los eSports, junto con más de 4.500 títulos de vídeo on demand. Por otra parte, Movistar Fusión Series estará en torno a los 60 y 72 euros, incluyendo ofertas Movistar Series y Movistar Series Extra y más de 8.000 títulos de vídeo on demand.

¿Qué gana Telefónica?

La cuestión es qué es lo que gana la firma de telecomunicaciones española con esta ofensiva y la respuesta que dan los expertos es su énfasis en la captación de más usuarios. Así lo ven fuentes del mercado consultadas por Capital Madrid que destacan que Telefónica “ganará más cantidad de usuarios seguro con esta propuesta, pese a que descenderán los ingresos medios por usuario (ARPU)”.

Este descenso no tendría una repercusión negativa en la cuenta de resultados, sino más bien lo contrario porque “se vería compensado por el fuerte incremento de los clientes, dado que a día de hoy esta exclusividad no es ofertada por ningún competidor”. De tal forma que, esos rivales, precisamente, “no tendrán más remedio que mover ficha, aunque lleguen tarde”.

De hecho, varias firmas de análisis a las que ha tenido acceso este medio han ido en la misma dirección. Consideran que Telefónica no ha entrado en un entorno de “guerra de precios”, sino que más bien la compañía buscaría “el reposicionamiento de su oferta frente a otros operadores Low Cost”. En definitiva, podría tener un impulso “en cuanto al nivel de altas netas”. Una “gran jugada”, según apunta un gestor español.

Objetivo: desapalancamiento

Pero el objetivo de fondo sigue siendo el mismo: reducir los intereses de la deuda y su alto porcentaje de apalancamiento. Fuentes del mercado cifran esta reducción en unos 8.000 millones de euros. Unas cantidades en las que ya están trabajando para poder cumplir en la mayor medida posible con sus objetivos.

Según datos del consenso de mercado casi el 70% de ese recorte planteado podría llegar a través de la colocación de activos híbridos (unos 5.500 millones de euros). Sin embargo, también mantendría la política de desinversiones con la venta de China Unicom y de BBVA, que de manera conjunta podrían proporcionar otros 800 millones de euros adicionales.

Y aquí es donde entra en juego la mayor generación de caja, que podría permitir un margen de actuación si llega a uno niveles de retorno aceptables. Tal y como explican los analistas de Citi, “desde un punto de vista de apalancamiento Telefónica tiene opciones suficientes para contrarrestar su impacto y mantener la calificación, incluso a pesar de que la deuda se mantenga por encima de la media del sector.

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