El grupo man­tiene su plan de in­ver­siones in­tacto y cumple pre­vi­siones

La ACS post Florentino Pérez fija la retribución al accionista como objetivo

La po­lí­tica de la com­pañía per­sigue la cap­ta­ción de in­ver­sores y di­vi­dendos cre­cientes

Fernández Verdes, ACS
Fernández Verdes, ACS

Ha pa­sado poco más de un mes desde que Marcelino Fernández Verdes co­men­zara a ejercer como má­ximo res­pon­sable de la cons­truc­tora es­pañola. Desde en­ton­ces, el grupo ha se­guido a lo suyo, en­fras­cado en su ex­pan­sión en te­rri­torio in­ter­na­cio­nal, es­pe­cial­mente en el mundo an­glo­sa­jón, y man­te­niendo unas in­ver­siones con las que prevé ob­tener unos re­tornos a fu­turo que le per­mitan crecer a los múl­ti­plos pre­vis­tos. Para ello, la con­fianza in­ver­sora se man­tiene como factor fun­da­men­tal.

El recién estrenado CEO de la empresa y el equipo gestor tienen las líneas muy claras. El plan estratégico se debe cumplir, pero si se consigue batir el mensaje trasladado sería aún más contundente. De ahí a que el esfuerzo por captar nuevos contratos sea aún mayor y que su avance en la presencia internacional sea uno de los pilares en los que pretende sustentarse en los próximos años.

Tan solo hay que ver el último ejemplo, con la adjudicación en Australia, mediante un consorcio, de la segunda fase del metro de Sídney. Un proyecto en el que se incluye la construcción de un túnel bajo el puerto de la ciudad y que está cifrado en unos 1.911 millones de euros. Una captación mil millonaria que justifica aún más si cabe la guía que tiene sobre la mesa.

Y es que el negocio de la construcción de ACS sigue representando el 75% de su volumen de negocio, con un excedente de financiación -2.521 millones de euros, según los datos reflejados a final del año pasado. El segmento de servicios, por su parte, asciende hasta el 20% de sus ingresos, por lo que su principal interés sigue estando en la pata del ladrillo, pese a todo, y en Estados Unidos en particular, donde el plan de infraestructuras aún se hace esperar.

Así pues, los flujos de capitales que el grupo destina a la inversión resultan positivos, dado que después de tener cubiertas las necesidades de Capex, logra generar dinero a través de desinversiones, deshaciéndose de inmovilizado y de filiales que no son estratégicas. Con ello, esquiva el saldo negativo en los datos de flujos de inversión. Absolutamente vitales para seguir generando retorno en caja.

Con estos mimbres, la inversión es un factor fundamental en la estrategia de ACS. La captación de más inversión está ligada al éxito, según apuntan los expertos. Fuentes del sector a las que ha tenido acceso este medio afirman que la constructora “tiene la necesidad captar más inversores, para seguir generando credibilidad al mercado y lograr de esa manera seguir alcanzando sus metas en materia de crecimiento, de mayor facturación y reducción de deuda”.

Para lograr ese mayor apetito inversor hay un punto que sigue resultando clave y que le ha dado buenos resultados hasta el momento: la apuesta por el dividendo y por el cobro flexible (o bien en efectivo, en acciones, o una combinación de ambas). Es el método usado hasta ahora y con el que, prevé, captará más financiación a mejores condiciones.

Una muestra de ello es que ACS repartirá el próximo mes de julio un dividendo de 0,751 euros brutos por acción, complementario al pagado a cuenta en febrero, y que se abonará mediante la mencionada fórmula de 'scrip dividend', según anunció la compañía.

La apuesta por este mecanismo es significativa si se observa que arroja un incremento del 6,2% respecto al de 0,707 euros pagado en julio de 2016 por la constructora también como pago complementario a sus accionistas.

De hecho, en el presente ejercicio, los 0,751 euros que la empresa abonará en julio se suman a los 0,445 euros abonados en febrero, lo cual eleva el dividendo total que pagará este año con cargo a los resultados de 2016 a los 1,196 euros. Una cantidad un 3,8% superior al del ejercicio pasado y una declaración de intenciones de ACS de cara al futuro.

Fuentes del mercado explican a Capital Madrid que ACS quiere ganarse el favor de ganar más número de inversiones para “poder llegar a la mayor cantidad de proyectos posibles” y por eso, “qué mejor manera de seguir apostando por la retribución al accionista creciente”. Una herramienta con la que lanzan un mensaje de “mayor estabilidad y consolidación”.

Por otro lado, tras la salida de Corporación Financiera Alba y Miguel Fluxá del capital de ACS, en la actualidad, los dos socios de referencia de la compañía son su presidente, Florentino Pérez, con un 12,3% del capital, y los empresarios Alberto Cortina y Alberto Alcocer, que ostentan un 6,3% conjuntamente.

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