ANÁLISIS

La multa a Google abre la puerta a nuevas tensiones con Trump

Bruselas reitera que no libra una guerra co­mer­cial contra las em­presas tec­no­ló­gicas de EEUU

Donald Trump
Donald Trump

España es uno de los países donde menos ha pro­gre­sado el ne­gocio de Google Shoping, muy por de­trás de Reino Unido o Alemania, pero con todo se ha mul­ti­pli­cado su ac­ti­vidad por 17 du­rante los siete años in­ves­ti­gados por la Comisión Europea con el con­si­guiente per­juicio para las em­presas de la com­pe­ten­cia.

Después de siete años de negociaciones entre la Comisión Europea y Google sin llegar a un acuerdo, el Ejecutivo comunitario ha decidido imponer la multa más alta jamás impuesta a una sola empresa de 2.424 millones de euros. Como muestra de la voluntad de que se cumpla la sanción y pese a que existe la posibilidad de recurrir, Bruselas exige previamente a Google que deposite la sanción.

Fuentes de la Comisión han asegurado que descartan que se abra otro frente con la nueva administración de Donald Trump por este motivo. La propia comisaria de competencia, la danesa Margrethe Vestager, ha insistido en que lo que ha emprendido Europa ha sido una lucha contra que cualquier empresa que tenga una posición de liderazgo pueda explotar esta ventaja en detrimento de sus competidores.

Google que ha emitido un breve comunicado inicialmente, mantiene que la decisión de Bruselas es un error claro tanto en el ámbito legal como en el económico. Ya lo manifestó así hace unos meses cuando respondió con un documento de 100 páginas ante la primera sugerencia de la Comisión de que impondría una multa significativa. Esta ha superada las expectativas de los expertos que cifraban la penalización en unos 1.000 millones de euros.

Bruselas no quiere que se produzca una interpretación equivocada con lo sucedido. Insiste en explicar que no se trata de ir contra las empresas de EEUU ni de una represalia por algún mal entendido con la administración Trump.

Recuerda por ejemplo que hace poco menos de un año, en julio del 2016 declararon que MAN, Volvo / Renault, Daimler, Iveco y DAF habían roto las reglas antimonopolio al pactar precios y les impuso una multa de 2.900 millones de euros.

Añade que si han iniciado estas acciones contra el gigante norteamericano de los buscadores de Internet se debe sencillamente a la posición de dominio que ha acaparado en el sector de los buscadores lo que va en contra de la competencia y de los consumidores.

El abuso se produce al promocionar su propio servicio, degradando a los competidores, según la Comisaria Europea de competencia. Por ello Google habría cometido una infracción constitutiva de abuso de posición de dominio contraria al artículo 102 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

Además ha negado a otras compañías la oportunidad de competir en igualdad de condiciones e innovar. A los consumidores les ha privado del beneficio de la libre elección de servicios y de los beneficios de la innovación.

Para que no haya error recuerda que su actuación se inició a partir de la queja de una treintena de empresas, varias de ellas norteamericanas como Oracle y Yelp, lo que dejaría bien a las claras que lo hecho no se debe al origen americano de Google.

A partir de ahora se deberán conocer también las decisiones que adopte el Ejecutivo comunitario por la posición de dominio en el ámbito de la publicidad de Google y por su exigencia de que los fabricantes de móviles y tabletas tengan que preinstalar aplicaciones para utilizar el sistema operativo Android.

¿Apoyarán los supervisores norteamericanos, otrora tan en contra de la posición de dominio y el beneficio del consumidor, la decisión de la Comisión Europea? La solución en las próximas horas.

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