ANÁLISIS

La resolución del Popular abre nuevas fisuras entre De Guindos y Linde

La su­ce­sión de la vi­ce­pre­si­dencia del BCE airea sus­cep­ti­bi­li­dades en el PP y los cuerpos del Estado

Banco-Espana-Linde-Restoy-UE_ ...
Luis Linde, gobernador del BdE.

La re­so­lu­ción y venta del Banco Popular por la vía de ur­gencia ha agu­di­zado las di­fe­ren­cias de cri­terio entre el go­ber­nador del Banco de España, Luis María Linde, y el mi­nistro de Economía Luis de Guindos, sobre como de­bería ha­berse afron­tado la re­so­lu­ción de la crisis fi­nan­ciera es­pañola y evitar el ele­vado coste que está te­niendo para los es­paño­les.

El Banco de España cifra en 60.613 millones de euros el coste estimado de la crisis. Luis de Guindos no solo no ha admitido la cifra, ha puesto sobre la mesa en la sesión de control al Gobierno otras cifras que el Banco de España no habría tenido en cuenta.

Quizás por ello, pese a que algunos inspectores del Banco de España consideran irrelevante el informe sobre la crisis financiera dirigido por el consejero de la entidad y ex alto cargo del Gobierno, Fernando Eguidazu, lo único que consideran significativo del mismo es su crítica de los decretos Guindos I y II. Estos decretos no habrían conseguido aislar los activos tóxicos en manos de las entidades financieras, causa fundamental del hundimiento final del Banco Popular.

Pero las diferencias que el ministro tiene con destacados funcionarios no solo le enfrentan al gobernador del Banco de España. También encuentra reticencias entre quienes hubieran querido que hubiera sido más activo para recuperar parte de los altos puestos ejecutivos que España ha perdido en las Instituciones comunitarias y que no habría hecho.

Sus aspiraciones para hacerse con la presidencia del Eurogrupo o con la vicepresidencia del Banco Central Europeo, dos puestos para los que tiene muy serias posibilidades, podrían haber provocado el olvido del resto de cargos que están en juego. Uno de los puestos para los que España contaría con el apoyo implícito de Alemania es para las más altas responsabilidades del Banco Europeo de Inversiones (BEI).

De hecho, De Guindos se niega, al parecer, a presentar un candidato español a la presidencia del BEI, puesto que tiene que abandonar el actual ocupante, de nacionalidad alemana, y que la canciller Angela Merkel rechaza renovar. Pero, para preservar sus propias ambiciones, hasta que no se clarifique el futuro en el BCE o en el Eurogrupo, las aspiraciones de los demás candidatos españoles parecen congeladas.

Diferencias de opinión

En cuanto a las diferencias de criterio entre el Banco de España y la política desarrollada por el Ministro de Economía para resolver la crisis financiera viene de largo. Discrepó con Miguel Ángel Fernández Ordóñez y tampoco está de acuerdo con el equipo actual. El exconsejero Ángel Luis López Roa ha sido muy gráfico al describir estas enormes diferencias de criterio pese a tratarse de dos compañeros de carrera.

El fallo principal de los decretos Guindos I y II puestos en evidencia por el Informe sobre la crisis es que no han servido para aislar los activos tóxicos de las entidades que los tenían.

De haber creado un verdadero banco malo con el conjunto de los activos tóxicos de las cajas de ahorros y de los bancos, ambos tipos de entidades hubieran podido sobrevivir sin el coste social y económico tan elevado que han supuesto.

Conviene recordar que las sucursales se han reducido casi a la mitad, pasando de 56.662 en el 2008 a 30.921 en el 2015, con la merma de servicio público que supone. En cuanto a los empleados el recorte es todavía superior. Se han pasado de los 270.855 de 2008 a 197.825 en el 2015.

A ello hay que sumar las ingentes cantidades destinadas a saneamientos. Los bancos han acumulado unas provisiones de 298.541 millones de euros desde el 2008 hasta finales del 2015, según los datos del informe sobre la crisis del Banco de España.

Pero el dato que más le cuesta admitir al ministro de Economía es el de los 60.613 millones de euros que previsiblemente cueste al erario público, a los contribuyentes, el rescate de la banca. Estos cálculos del Banco de España que todavía no ha admitido el ministro de Economía que no se vayan a recuperar serán la parte más polémica de la comisión de investigación de la Comisión de Investigación creada en el Congreso de los Diputados.

El primero que acudirá a la misma ya no será el ministro, sino el Gobernador. De Guindos siempre tendrá la última palabra. Aunque no siempre tenga la razón.

Artículos relacionados