ANÁLISIS

La comisión de investigación de la crisis financiera descarta convocar a Ana Botín

El PP con­si­dera su­fi­ciente la pre­sencia de Ron y Saracho y la del con­se­jero del BdE, Fernando Eguidazu

Congreso de los diputados
Congreso de los Diputados.

La que se con­si­de­raba como la com­pa­re­cencia más me­diá­tica ante la Comisión de Investigación sobre la crisis fi­nan­ciera de España y el Programa de Asistencia Financiera -la de la pre­si­denta del Banco Santander, Ana Patricia Botín- no se ha in­cluido en la pri­mera tanda de com­pa­re­cen­cias pre­vis­tas. Debido al in­gente ar­senal de do­cu­mentos pe­di­dos, las com­pa­re­cen­cias se re­trasan hasta el mes de sep­tiem­bre.

La razón para desistir de pedir la comparecencia de Botín en el Congreso ha sido que en este momento el Partido Popular estima que son suficientes las declaraciones de los que han sido los dos últimos presidentes del Banco Popular, Ángel Ron y Emilio Saracho para conocer lo sucedido en esta entidad.

También están reconsiderando la conveniencia de pedir la comparecencia del consejero del Banco de España, Fernando Eguidazu, coordinador del informe sobre la crisis financiera que el emisor tiene previsto publicar este viernes. Hay un gran interés desde la bancada popular por analizar este trabajo que esperan sea relevante para la Comisión.

Con todo por esta comisión pasarán más de 100 personalidades del ámbito financiero, económico y académico. Entre la amplísima listas de personalidades figuran entre otos, estos nombres: Luis de Guindos, Pedro Solbes, Elena Salgado, Joaquín Almunia, Luis María Linde, Fernando Restoy, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, Isidro Fainé, José María Roldán, Francisco González, Ángel Ron, Emilio Saracho, José Ignacio Goirigolzarri, Rodrigo Rato, Miguel Blesa y Narcis Serra.

El PP es el partido que ha mostrado hasta ahora mayor interés por dar contenido y funcionalidad a esta Comisión para que se aclaren las causas de la crisis. Por ello han planteado un muy amplio programa de actuaciones pidiendo comparecencias de personalidades nacionales e internacionales así como una amplísima batería de documentación.

Ningún otro grupo parlamentario de los que ha pedido la creación de la Comisión se ha empleado a fondo. Parecen no querer conocer lo sucedido con ese nivel de detalle. Tras la sesión de trámite de la comparecencia del titular de Economía, Luis de Guindos, para explicar la intervención del Banco Popular, se extiende la creencia de que hay algunos partidos que preferirían que esta comisión pasara lo más inadvertida posible.

No parece que vaya a ser el caso una vez que algunos se han empeñado en que de una vez se tengan todos los elementos para saber qué es lo que pasó, al margen de las gravísimas cuestiones penales que se sustancian en la actualidad en los juzgados.

Quizás una de las excepciones sea el PP. El partido conservador explica con mucho detalle como en la Comisión tratarán de conocer, analizar y evaluar todas estas cuestiones: las políticas financieras del Grupo BFA-Bankia, su salida a bolsa y su posterior rescate y racionalización. Además quieren conocer analizar y evaluar las actuaciones de los organismos supervisores, los problemas institucionales de gobernanza de las cajas y las medidas que deban adoptarse para garantizar la máxima transparencia en la gestión de las entidades de crédito que han recibido ayudas del Estado para obtener el máximo retorno para el contribuyente y el uso eficiente de los recursos públicos.

La dirección de estos trabajos en la comisión se la ha encargado a uno de los hombres fuertes del partido en esta materia, Ramón Aguirre, quien durante los años de la crisis fue el portavoz más activo en la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados para tratar de actuar ante los problemas que acechaban al sector financiero español y que parecían no inquietar a los altos ejecutivos del consejo del Banco de España.

Por ello, entre los documentos que han pedido para estudiar la crisis están las comparecencias en las sesiones secretas de la Comisión del Frob de quienes fueran el Gobernador y Subgobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, y Javier Arístegui. Tratan de contrastar los testimonios que depusieron estos altos ejecutivos del supervisor ante los diputados y las advertencias que venían haciendo los inspectores de los riesgos que estaba afrontando el sector de bancos y cajas en nuestro país.

Las sesiones serán abiertas. Todos los convocados están obligados a acudir y a decir verdad. Será uno de los momentos claves para tratar de evitar la explicación posverdad de la crisis que se ha tratado de imponer durante demasiado tiempo. Aunque habrá que esperar.

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