Desde el primer eje­cu­tivo al primer in­versor ins­ti­tu­cio­nal, todos han com­prado ac­ciones

La defensa a ultranza del núcleo duro de Liberbank deja en mal lugar a Popular

Muchos in­ver­sores de­ci­dieron com­prar a la vista del mo­vi­miento en bloque de con­se­jeros y ac­cio­nistas re­le­van­tes.

Manuel Menendez, Liberbank
Manuel Menendez, Liberbank

“Decidimos en­trar en el valor el pa­sado vier­nes, cuando la co­ti­za­ción se de­rrum­baba sin con­trol. Es verdad que nos pa­recía exa­ge­rada la caída (un 38% en tres se­sio­nes), pero lo que ver­da­de­ra­mente nos de­cidió a com­prar fue la su­ce­sión ver­ti­gi­nosa de com­pras de ac­ciones de Liberbank por parte de los con­se­jeros y los ac­cio­nistas más im­por­tan­tes. Ese mo­vi­miento fue el que más con­fianza nos dio”, ase­guran en una ges­tora me­diana que ha apos­tado por Liberbank en sus mo­mentos más crí­ticos en Bolsa.

Ha habido otros casos (por ejemplo las compras millonarias de consejeros y directivos de Banco Santander en febrero de 2016, cuando la acción caía por debajo de los 3,5 euros, o los de los primeros ejecutivos de IAG tras el desplome de la cotización posterior al Brexit el verano del año pasado), pero se pueden contar con los dedos de una mano los valores que han recibido un apoyo tan incontestable por parte de su núcleo duro de consejeros y accionistas.

Las compras comenzaron la semana pasada, en el transcurso de un movimiento bajista de enorme calado que provocó 10 caídas consecutivas de la cotización. Las cosas se pusieron especialmente difíciles a partir de miércoles, cuando tras el rescate de Banco Popular algunos inversores identificaron a Liberbank como el siguiente banco más débil del sector financiero español. La baja cobertura de sus activos problemáticos se convirtió en la principal excusa para una oleada de ventas que la cotización del banco no puso soportar.

La reacción del banco fue inmediata. A las reuniones con inversores y analistas para intentar explicar su versión sobre la realidad del banco se sumaron las compras masivas de acciones por parte de consejeros y accionistas de referencia del grupo. “Es casos de crisis como el de Liberbank, es difícil ver a todas las partes remando en la misma dirección. En este caso, los grandes nombres del capital han cerrado filas como pocas veces se ha visto antes”, señalan en un gran bróker.

Todos salieron al rescate, con el primer ejecutivo Manuel Ménendez encabezando el movimiento. Luego llegaron otros consejeros como Jesús María Alcalde, Felipe Hernández y Víctor Roza. Y el movimiento se completó con las adquisiciones de títulos por parte de los dos accionistas más importantes del grupo además de las cajas de ahorros. Tanto la familia Masaveu como Oceanwood aprovecharon los mínimos de la cotización (que llegó a hacer hasta los 0,5 euros por acción en plena debacle) para aumentar su participación.

El mercado valora muy especialmente las compras del fondo británico, que ha subido su participación desde el 10,5% hasta el 12%. Muchos estaban esperando el movimiento de este accionista, un ‘hedge fund’ muy agresivo en sus operaciones. Pero como el resto de los accionistas del grupo, ha considerado que la caída de la acción era una oportunidad y no una buena excusa para salir corriendo y provocar daños mayores en el precio.

Compras continuas

Las compras no han cesado ni siquiera tras la gran subida superior al 40% del lunes. La euforia se trasladó a la cotización de Liberbank después de la decisión de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CMMV) de suspender la operativa bajista sobre el banco. A pesar de que la prohibición ha llenado de plusvalías a los que compraron en los niveles más bajos de la semana pasada, las compras han continuado esta semana, en la que consejeros como Jorge Delclaux y Felipe Fernández han vuelto a engordar su cartera a precios de alrededor de 0,90 euros.

Esta acción en bloque no podía pasar desapercibida para los grandes inversores institucionales, que están haciendo comparaciones entre Liberbank y Banco Popular. La entidad rescatada se hundió sin remisión en bolsa sin que ninguno de sus consejeros y directivos mandase un mensaje de confianza al mercado en forma de compra de acciones. Los responsables de Liberbank sí han entendido el mensaje y se han convertido en pieza clave para frenar la mayor crisis bursátil en la historia del banco.

Artículos relacionados