En el primer tri­mestre au­mentó en 1.000 mi­llones y es uno de sus prin­ci­pales riesgos

La deuda neta de ArcelorMittal reduce la flexibilidad de las inversiones

Las dudas en cuanto al apa­lan­ca­miento de China lastra sus fu­turas as­pi­ra­ciones

ArcelorMittal
ArcelorMittal

El sen­ti­miento de mer­cado ha cam­biado. Los datos macro y las pre­vi­siones es­pe­radas para el pre­sente ejer­cicio lo co­rro­bo­ran. Muestra de ello es la evo­lu­ción del sector de re­cursos bá­si­cos, que, tras su­frir una gran de­pre­sión en los años pos­te­riores a la cri­sis, ahora han ex­pe­ri­men­tado una ful­gu­rante re­cu­pe­ra­ción. ArcelorMittal es un ejem­plo. Sin em­bargo, la ex­pan­sión de su ne­gocio con más in­ver­siones va de li­gado a su deuda y a la es­ta­bi­lidad de los países emer­gen­tes.

El rally bursátil de ArcelorMittal no ha sido casualidad. Las acciones de la compañía pasaron de los menos de 8 euros por acción hasta superar la barrera de los 26 euros como respuesta al avance del mineral del hierro y a la mayor tranquilidad de las economías productoras de las materias primas. También, a la evolución creciente de su negocio, tanto en ventas como en beneficios.

Los resultados del primer trimestre mostraron un beneficio neto 1.002 millones de dólares (921,7 millones de euros), en comparación con las pérdidas de 416 millones que registró en el mismo periodo del pasado año, debido a la recuperación de los ingresos y a la evolución favorable del mineral de acero. Asimismo, los ingresos del avanzaron un 20% respecto al primer trimestre de 2016, hasta 16.086 millones de euros, y un 13,9% respecto al último trimestre del año anterior.

Las cuentas fueron recibidas con interés por parte de todos los agentes del mercado e incluso la agencia de calificación crediticia, S&P, mejoró el rating de la entidad de BB a BB+ por su “sólido desempeño” y por unas estimaciones sobre el fortalecimiento de su balance “de continuidad de tendencia”. Sin embargo, la piedra en el camino para la firma cotizada dentro del Ibex 35 puede venir por su deuda.

Los expertos así lo señalan. En la última actualización de su balance se pudo observar como su apalancamiento neto pasó de los 11.059 millones de dólares hasta los 12.097 millones de dólares. Casi 1.000 millones de euros más con respecto a los números registrados hace un año, después de que el ejercicio anterior consiguiera limar la deuda neta en más de 6.000 millones.

La deuda, el escollo

En este sentido, los expertos de Citi señalan como principal riesgo para que la compañía no mantenga esta línea ascendente en todas las áreas de negocio que “el avance de la deuda neta reduzca la flexibilidad de las inversiones” que pueda acometer la compañía en los próximos meses. Y es que unos niveles más altos de endeudamiento podrían frenar en seco la capacidad de inversión del grupo.

Así lo justifican también fuentes del mercado consultadas por Capital Madrid, que argumentan que “el sobrecalentamiento de ArcelorMittal puede verse frenado si vuelve a los errores del pasado y aumenta los costes junto con un incremento notable de su deuda neta”. Además, si desde los órganos de gestión se prevé unos niveles de los precios de las materias primas crecientes. Un factor en el que los expertos difieren.

Según los analistas de la entidad financiera norteamericana, para que la compañía pueda seguir constatando un futuro sólido en el largo plazo debe mantener una política de renegociación de contratos estable, pero también seguir teniendo “capacidad para invertir”, en aras de poder hacer una generación de caja progresiva.

Así pues, ArcelorMittal tiene altos costes fijos, por lo que la deuda neta superpone la financiación a la ya alta capacidad operativa del ciclo. Además, si las medidas proteccionistas de la Unión Europea son capaces de amortiguarse o si los precios del acero disminuyen más de lo previsto, podrían representar un riesgo suculento para la compañía.

Tormenta emergente

A esa dificultad que la compañía puede tener para flexibilizar todas sus inversiones se une el terremoto que puede llegar de parte de los mercados emergentes, ahora en calma. Un gestor español comenta a Capital Madrid que “la volatilidad volverá a llegar de mano de los emergentes y probablemente mucho más agresiva que la que vimos en el verano del 2015”.

El sistema financiero chino está en entredicho y el estallido de lo que muchos expertos llaman como la burbuja inmobiliaria del gigante asiático, por la enorme expansión del crédito y el endeudamiento, terminaría causando un efecto dominó que colapsaría de nuevo el mercado de las materias primas. Esto es algo que a día de hoy “el mercado no está descontando” y que puede generar una ola de ventas repentina. Por ello, la industria acerera debe seguir “siendo cauta”.

De momento el escenario actual no invita a pensar que vaya a suceder en el corto y en el medio plazo, aunque sí habría que considerarlo como un riesgo añadido que puede emerger en los próximos años. Las estimaciones del consenso de mercado están establecidas sobre una operativa en rango y la oferta/demanda puede desequilibrarse ante cualquier catalizador adverso generando descensos a los metales industriales.

Artículos relacionados