Pronostica para 2017 un precio medio de 57 dó­lares el ba­rril y 65 dó­lares en 2018

Brufau reclama la sustitución de los diésel antiguos para acabar con la contaminación

Denuncia que el vehículo eléc­trico re­cibe ele­vadas sub­ven­ciones que be­ne­fi­cian solo a co­lec­tivos con “alto poder ad­qui­si­tivo”

Antonio brufau con Josu Jon Imaz
Antonio Brufau, pte. de Repsol.

El pre­si­dente de Repsol, Antonio Brufau, se ha eri­gido como un gran aban­de­rado del cambio cli­má­tico y ha seña­lado a la pe­tro­lera como una de las com­pañías más com­pro­me­tidas en esta ta­rea. Todo ello lo ha hecho ante sus ac­cio­nis­tas. La com­pañía tiene com­pro­me­tidas unas in­ver­siones de 500 mi­llones hasta 2020 para re­ducir 4,3 mi­llones de to­ne­ladas de CO2 al año. Ha pe­dido la sus­ti­tu­ción de los vehículos diesel an­ti­guos para acabar con la con­ta­mi­na­ción.

El grupo petrolero forma parte de la organización Oil and Gas Climate Initiative (OGCI) liderada por los CEOs de 10 multinacionales de petróleo y gas y que ha comprometido 1.000 millones de dólares de inversión a mitigar el cambio climático. “No predicamos con palabras sino que actuamos”, señaló en la junta.

Brufau pronosticó para este año un precio medio de 57 dólares el barril de crudo y anunció que podría llegar hasta los 65 dólares en 2018. Todo dependerá de lo que haga la OPEP, es decir, que siga con la política de recortes de producción y que la demanda de crudo crezca 1,6 millones de barriles.

En la junta de accionistas de la petrolera, su consejero delegado, Josu Jon Imaz, anunció para el primer trimestre de 2018 una actualización del Plan Estratégico 2016-2020 ante el grado de ejecución del mismo, lo que permite a Repsol “estar más preparada para responder a los retos actuales y futuros del sector energético.

En 2017, la compañía prevé ahorrar 2.100 millones de euros gracias a las mejoras de eficiencia y las sinergias alcanzadas tras la integración plena de la canadiense Talisman. En 2016, logró unos 1.600 millones de ahorro. La petrolera tiene garantizada una producción del orden de 700.000 barriles diarios hasta 2025. El descubrimiento de Alaska fue el mayor hallazgo convencional de hidrocarburos logrado por la petrolera en los últimos 30 años en suelo estadounidense. Las inversiones realizadas alcanzaron los 3.500 millones de euros.

Imaz señaló que, gracias al plan, la petrolera es capaz de generar caja con el petróleo a 40 dólares el barril, lo que aporta una gran seguridad a la compañía en sus resultados. El plan de desinversiones -5.100 millones de euros hasta ahora- ha permitido reducir la deuda neta de 11.900 millones a 8.100 millones a 31 de diciembre de 2016, lo que supone un 32% menos.

Según el consejero delegado, la petrolera tiene una liquidez de 9.347 millones, con lo que cubre más de dos veces los vencimientos a corto plazo. En el primer trimestre del año, obtuvo un beneficio neto de 689 millones de euros lo que significa un crecimiento de un 59%.

Coche eléctrico: elevadas subvenciones

Brufau ha vuelto a resaltar en la junta de accionistas que el vehículo eléctrico depende, a día de hoy, de “elevadas subvenciones”, destinadas “solo a colectivos con alto poder adquisitivo” y, por el contrario, “genera igual o más partículas por su mayor peso”. El máximo ejecutivo dijo hace un año en el mismo enclave que “es rigurosamente falso que el coche eléctrico no emita CO2”.

En esa ocasión, aseguró que su empleo requiere un análisis del ciclo de vida completo, analizando en detalle que gran parte de la electricidad que consumen estos vehículos se genera con carbón, además de la reutilización o reciclaje que hay que hacer de las baterías.

“Con 500 millones de euros en Repsol vamos a eliminar 43 millones de toneladas de CO2 en diez años” cuando, según señaló, “para lograr eso, harían falta entre 4,5 y 6,5 millones de vehículos eléctricos”. En este sentido, subrayó que esos 500 millones van a llevar a unas consecuencias similares a tener circulando 5 o 6 millones de vehículos eléctricos. Comparado con las ayudas que reciben este tipo de vehículos, Brufau estima que Repsol estaría ahorrando al Estado unos 65.000 millones de euros en subvenciones.

Sustitución de los vehículo diésel antiguos, mejora de los motores, cambio del uso del carbón por el gas natural, un mayor incremento de las capacidades renovables y la energía nuclear, son algunas de las medidas que Brufau plantea para que el país mejore en la reducción de gases de efecto invernadero.

Y es que, el máximo ejecutivo dedicó la mayor parte de su discurso en la junta de accionistas a resaltar la importancia que supone el cambio climático y la contaminación urbana que, día a día, se genera y que invade el Planeta. El incremento de la urbanización de las ciudades, el actual parque de vehículos -especialmente los coches diésel antiguos- la calefacción doméstica con carbón o pellets, los automóviles pesados, son parte de las causas, según dijo, de la contaminación que padecemos.

La junta ha aprobado una retribución de 0,80 euros por acción, de los cuales se han pagado a cuenta 0,35 euros. Los títulos se revalorizaron e3n 2016 un 33%. Se ha aprobado también la incorporación como consejeros externos independientes de María Teresa Ballester Fornés, Isabel Torremocha Ferrezuela y Mariano Marzo Carpio.

Artículos relacionados