ANÁLISIS

El Gobierno no las tiene todas consigo en la OPA de Indra sobre Tecnocom

Al menos dos mi­nis­te­rios ma­ni­fes­taron rer­servas a la SEPI sobre la bondad de la ope­ra­ción

Tecnocom
Tecnocom

No está su­fi­cien­te­mente ex­pli­cada, si es que se puede, la his­toria in­terna de la ope­ra­ción por la que la tec­no­ló­gica Indra -participada por el Gobierno en el en­torno del 20%- se hi­ciera con la tam­bién com­pañía tec­no­ló­gica Tecnocom, en los tér­minos en los que se ha he­cho. El Gobierno, socio de re­fe­rencia de Indra a través de la SEPI, tras con­cluir la OPA sobre Tecnocom ha visto re­du­cida su par­ti­ci­pa­ción a menos del 18 %.

Muestra del poder del Ejecutivo sobre Indra es que fue Hacienda quien diseñó la destitución de su anterior presidente y fundador, Javier Monzón, y que ha sido de nuevo Hacienda quien ha autorizado esta operación que no a todos los miembros del Ejecutivo les ha parecido tan razonable.

La primera de las cuestiones que evidencia las diferencias internas existentes entre distintos departamentos del Ejecutivo es que desde las filas populares se preguntan por qué se ha diseñado y ejecutado la misma cuando la presidencia del accionista principal, la SEPI, estaba en funciones. Pero las dudas fundamentales sobre la idoneidad de la operación se centran en las condiciones del intercambio de acciones.

El Gobierno adquirió a Bankia en agosto de 2013 el 20,14% de INDRA por 337 Millones de euros consecuencia de las condiciones que impuso Bruselas para el rescate de la antigua Caja Madrid y el resto de las seis cajas de ahorros englobadas en este proceso.

Desde 2013 hasta el año 2016 INDRA ha llevado a cabo una intensa operación de ajuste de su balance que ha llevado a la compañía a reconocer fuertes ajustes, trimestre a trimestre, durante los tres últimos años.

Durante estos años la cotización de la acción ha experimentado una fuerte volatilidad con un rango que oscila entre los 7,57 euros por acción hasta más de 14 euros. Rango este último en el que aspira el Gobierno ver situada la acción de cara a realizar alguna futura operación corporativa con la sociedad.

No parece que este objetivo de poder situar la acción en ese rango para poderla colocar en beneficios y poderse desprender de ella con ganancias resulte sencillo pese al buen conocimiento con que cuenta el actual presidente de Indra de los bancos de inversión y de sus operaciones de apoyo en los mercados.

Es más. La depreciación de las acciones compradas a la rescatada Bankia en agosto de 2013 ha supuesto registrar minusvalías para el Estado. Solo al año siguiente de su compra, en 2014, la cotización de la tecnológica cayó un 33,6% frente a una subida del 3,66% del Ibex 35. Indra se ha visto obligada a no repartir dividendo desde el 2014.

Para tratar de arreglar las cuentas y la estructura de la sociedad, el Gobierno optó por Fernando Abril que entre sus más recientes decisiones está el anuncio de que en el último trimestre del año pasado tenía cerrado un acuerdo de adquisición de acciones con un grupo de accionistas de TECNOCOM representativos de un 52,7% del capital. Adicionalmente a dicho acuerdo INDRA lanzó una OPA sobre el total de la sociedad.

Este jueves Indra ha concluido la operación de venta forzosa de las acciones de Tecnocom que no acudieron a la oferta pública de adquisición. Así INDRA ya controla la totalidad del capital de Tecnocom, según ha comunicado a la CNMV. La sociedad ha caído hoy el 2,16 %.

Dudas sobre la operación

Las primera dudas surgieron por el precio que se fijó a TECNOCOM para su compra: 4,25 €/acción pagaderos un 60% en efectivo y un 40% en acciones de INDRA, valoradas a 9,8461 €/acción. Porque hay que recordar que TECNOCOM cotizaba hace un año a 0,975 €/acción. Bien es cierto que tras el inicio de las negociaciones con INDRA se ha disparado hasta los 4,3 euros.

Admitiendo que en el futuro se obtengan las sinergias de 40 M€ que argumenta INDRA, el precio equivalente de TECNOCOM sería de 3,72 €/acción, claramente por encima de la cotización del mes de febrero de 2016 (0,975 €/acción).

Observando los valores históricos de una y otra sociedad, el precio pagado a los accionistas de TECNOCOM ha supuesto para algunos ejecutivos del equipo de Gobierno de Mariano Rajoy o una sobrevaloración de esta última o una valoración muy baja de INDRA.

Más teniendo en cuenta, conviene no olvidarlo, que TECNOCOM no ha repartido dividendos entre el 2001 y el 2016. Sus resultados el pasado ejercicio ofrecieron un ridículo beneficio neto atribuible de 365.000 euros. ¿Cuántas veces ha pagado Indra el beneficio neto de TECNOCOM para hacerse con ella?

Se deba añadir que el Estado ha visto diluida su participación en más de un punto y medio porcentual. Para las fuentes populares consultadas por capitalmadrid.com que han estudiado con detalle la operación, esta decisión exige preguntar cual es la estrategia del Gobierno con su participación en INDRA y como valora la propia operación.

También plantean que el Gobierno debería valorar la evolución de la cotización de TECNOCOM desde febrero del año pasado por si la misma pudiera ser consecuencia en algún caso consecuencia del conocimiento previo por parte de algunos accionistas de la OPA que les lanzaría más tarde INDRA.

Dada la evidente dilución de la presencia del Gobierno en la sociedad también cabe preguntarse si la estrategia del Ejecutivo es diluir su participación mediante operaciones corporativas que han hecho millonarios a los opados y empobrecido a los que han lanado la operación de rescate.

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