Las cuentas del primer tri­mestre y su sa­lida de China agitan el mer­cado

DIA da una alegría a los bajistas, pero sólo por unas horas

El con­senso de ana­listas man­tiene pre­cios ob­je­tivo por en­cima de su co­ti­za­ción ac­tual

La plaza de Dia
La plaza de Dia

DIA ha vuelto a agitar el mer­cado con la pre­sen­ta­ción de re­sul­tados del primer tri­mestre del año. La caída del be­ne­fi­cio, la subida de la deuda neta y la cla­si­fi­ca­ción de su ne­gocio en China como ac­tivo puesto a la venta dieron alas du­rante unas horas a los ba­jis­tas. Los ana­listas y el con­senso si­guen apos­tando, sin em­bargo, por po­si­bles re­va­lo­ri­za­cio­nes. El pró­ximo 21 de junio el grupo ce­le­brará su tercer Capital Markets Day en Londres y será una buena opor­tu­nidad para ver algo más de cerca sus es­tra­te­gias y la reac­ción de los in­ver­so­res.

Las cuentas del grupo DIA del primer trimestre de 2017 contienen, como en el chiste, dos noticias: una buena y una mala.

La buena es que los mercados emergentes, y más en concreto Brasil, comienza a funcionarle bien y deja atrás años de tribulaciones. La mala es que esos mercados emergentes suben su peso en el negocio total y su rentabilidad es menor que la que registra en España y Portugal.

Sin embargo, hay analistas que piensan que esto es coyuntural, que las ventas en la Península Ibérica seguirán creciendo y que el despertar brasileño será una nueva contribución positiva.

Donde no hay matices, por el contrario, es en la experiencia china de DIA. La aventura comenzó en marzo de 2003, cuando el grupo, aún controlado por Carrefour Francia, firmó un acuerdo con la sociedad china Lianhua Supermarket para abrir entre 300 y 500 tiendas en las ciudades de Pekín y Shanghai. Las cosas no han ido como se esperaba y en 2013 DIA, ya totalmente española, cerraba la filial que sostenía el negocio en Pekín.

Ahora, las 379 tiendas que aún mantiene en Shanghai (60 propias y 319 franquiciadas), con un espacio comercial de casi 78.000 metros cuadrados, han sido catalogadas como activos puestos a la venta. Y es que el año pasado la aventura china ya le costó al grupo una provisión extraordinaria de casi 21 millones de euros por deterioro en la valoración del negocio en aquel país, que se sumaban a los 15 millones dotados en 2015.

Ataque bajista

Este anuncio de desconsolidación del negocio chino hecho a los analistas en la presentación de resultados, junto a la caída del beneficio trimestral, propiciaron que el pasado día 11 de mayo los apostantes a la baja ganaran durante horas una pequeña batalla. DIA llegó a caer un 6% en algunos momentos y cerró la sesión en 5,32 euros, tras dejarse un 4,31%. El volumen negociado fue desmesuradamente alto (llegó a 14,4 millones de acciones), que triplicó los volúmenes medios de las últimas semanas, lo cual pone de manifiesto la actividad de los bajistas. El precio llegó a caer en algunos momentos hasta 5,299 euros, pero también hubo quien apostaba ya por comprar.

Según los registros del sistema de interconexión bursátil, en esa sesión se movieron en operaciones normales de compra-venta 13,3 millones de acciones de DIA, entre las que se colaron 150.000 títulos procedentes de warrants. Y fuera del mercado se cerraron cinco operaciones de bloques, a precios pactados, que movieron en conjunto 1,07 millones de acciones a precios que oscilaron entre los 5,33 y los 5,44 euros por título, lo que indica que hubo quienes apostaron a que el valor iba a subir por encima de los que se marcaban en esa jornada.

Las cuentas

Para terminar con el problema de China, DIA tendrá que informar en su momento de cuánto le han pagado por el negocio en Shanghai, así como sobre las correspondientes plusvalías o minusvalías logradas. Todo parece indicar que tras las últimas provisiones efectuadas por deterioro del valor de sus filiales en el país asiático la salida no debería reportar pérdidas contables. Y en cuanto al negocio, de acuerdo con las cifras finales de 2016, la facturación de las 379 tiendas chinas supone el 2,2% del total del grupo, con lo que su efecto será muy limitado en las ventas.

Pero, aparte del efecto chino, ¿qué es lo que asustó a algunos inversores de los resultados de DIA del primer trimestre? El beneficio neto cayó hasta los 39 millones de euros en el período (un 5,9% de descenso) y la deuda subió hasta los 1.050 millones de euros desde los 878 millones con los que cerró 2016. Este incremento de 172 millones de euros se justifica, según la compañía, por el factor estacional, ya que en los primeros trimestres siempre sube la deuda circulante (a corto plazo) que después se corrige.

Es verdad que este año el ascenso ha estado ligeramente por encima de la media de los últimos ejercicios, pero también es cierto que el grupo ha estado inmerso en un plan de cierres de tiendas no rentables en España que tienen un impacto inmediato negativo por la caída de la caja que generaban, pero que después incrementarán los márgenes de beneficio.

De momento, los consensos del mercado fijan precios objetivo para DIA por encima de la cotización actual. El que realiza Noesis le da 7,3 euros por título y el de Facset le otorga 6 euros por acción. Las recomendaciones de venta son muy escasas (Facset recoge cuatro de entre 27 opiniones de analistas y Noesis no recoge ninguna) y los primeros análisis tras la presentación de las cifras tampoco son especialmente negativos.

Uno de ellos, realizado el día 12 de mayo, 24 horas después de presentar resultados, es el de los broker de Bankinter. Según estos analistas, el crecimiento de ventas del trimestre ha estado soportado por la mejora en los tipos de cambio, ya que, en su opinión, se ha producido una “desaceleración en el negocio subyacente”.

Esto tiene una explicación en los cierres realizados en España que llevan a una reducción del 3,5% de la superficie comercial en el trimestre tras haber clausurado 47 tiendas. Sin embargo, el impacto positivo de tipos de cambio gracias a la recuperación del real brasileño explica buena parte del crecimiento de las ventas. Y esto lleva a una ligera caída del beneficio bruto de explotación (Ebitda).

Reestructuración del negocio

En opinión de los bróker de Bankinter, el margen medido por el Ebitda sobre ventas del grupo se reduce ligeramente, del 5,9% al 5,8%, por el mayor peso en ventas de emergentes, donde los márgenes son menores (2,9% frente al 7,6% en Iberia). Además, los emergentes representan ahora un 37% de las ventas frente al 33% del primer trimestre de 2016. Tras este análisis, fijan el precio objetivo de DIA en 5,6 euros por acción frente a los 5,8 euros que tenían antes de la presentación de resultados.

De cara al futuro inmediato, los dos grandes hitos financieros del grupo son la celebración del Capital Markets Day, previsto para el 21 de junio en Londres y que suele dar muchas pistas a los inversores, así como el pago del dividendo de 21 céntimos por acción que tendrá lugar a mediados de julio (casi con toda seguridad el día 14). Ese dividendo, a los precios actuales de la acción, supone una rentabilidad que roza el 4%, cifra que no está nada mal para los tiempos que corren.

DIA se ha marcado como objetivos generar 750 millones de euros de caja disponible por operaciones en el período 2016-2018, con un crecimiento medio del 7% en las ventas comparables en el periodo. De momento tiene fijadas reuniones con analistas (road show) hasta el día 31 de mayo, y por este orden, en Londres, Bruselas, Holanda y Madrid. Luego vendrá el Capital Markets Day y a finales de julio presentará los resultados semestrales. Todos ellos serán buenos momentos para seguir analizando las cifras del grupo.

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