Monitor de Latinoamérica

Moody’s in­dica que su­pone un freno al cre­ci­miento y des­es­ta­bi­li­za­ción po­lí­tica

El ‘caso Odebrecht’ pasa factura

Impacto ne­ga­tivo sobre las in­ver­siones en in­fra­es­truc­turas y energía en el área

Puerto de Santos, Brasil
Puerto de Santos, Brasil

El enorme es­cán­dalo de co­rrup­ción pro­ta­go­ni­zado por la mayor cons­truc­tora bra­si­leña, Odebrecht, ha sal­pi­cado a casi toda Latam y co­mienza a pasar fac­tura eco­nó­mica a mu­chos de sus paí­ses. Según la agencia de ca­li­fi­ca­ción de riesgo Moody’s, el caso Odebrecht está fre­nando el desa­rrollo de al­gunos grandes planes de in­fra­es­truc­tura y energía en el área y des­ace­le­rando el cre­ci­miento, además de afectar a va­rios go­bier­nos, em­presas y ban­cos.

La investigación muestra que los sobornos de la compañía se habían extendido por la región e involucrado a políticos y altos cargos de 12 países.

Ya hay notables retrasos y cancelaciones en proyectos de infraestructura, los más afectados. Según Moodys, “varias concesiones han sido interrumpidas y deberán ser relanzadas por el escándalo Odebrecht” y resolver los obstáculos legales y administrativos de estos proyectos quizá lleve entre 12 y 24 meses”.

Además de Brasil, epicentro del caso, los países más afectados son Perú, Colombia y Panamá, donde se han paralizado proyectos, pero también se investigan concesiones irregulares en México, Argentina, Ecuador., Chile, Dominicana y Venezuela. La constructora ha admitido que pagó 788 millones de dólares en sobornos a funcionarios en el área. Y la Justicia de EEUU ha impuesto a la firma la multa más alta en un caso de sobornos: 2.600 millones.

La paralización de proyectos en países como Colombia o Panamá, que van desde oleoductos y gasoductos a navegabilidad fluvial, ha sido clave para que Moody´s haya rebajado la proyección de crecimiento en varios países. “Esta desaceleración limitará el ritmo de reducción de la gran brecha de infraestructura de la región”, según Moody’s, para la que las compañías participantes en los proyectos sufren presiones de flujo de efectivo. Además, la investigación está elevando los riesgos de los activos para los bancos que proporcionaron financiación a concesiones y créditos a las firmas involucradas. La agencia destaca que incluso antes de que el escándalo saliese a la luz, la inversión en ese ámbito era insuficiente y las cancelaciones de proyectos se añaden a los problemas que ya afrontaban los impulsores de infraestructuras: crecimiento económico lento en parte del área, creciente presión fiscal que limita el desembolso de dinero público y riesgos de intereses y tipo de cambio. No obstante, Moody's juzga que la investigación del caso de corrupción hará que la región fortalezca los procesos de licitación y las medidas anticorrupción. "El escándalo ha arrojado luz sobre un reto mayúsculo y todos los proyectos de infraestructuras se beneficiarán una mayor transparencia futura”, augura.

El caso también ha dañado la confianza en las instituciones de varios países de la región, ya que salpicado a buen número de líderes políticos. Y es también quebradero de cabeza para las firmas españolas y de otros países que han concurrido y ganado licitaciones en alianza con el gigante brasileño. En el propio Brasil ha destruido la imagen del ex presidente Lula y se investiga a la ex mandataria Rousseff y al actual presidente Temer, así como a altos cargos de Petrobras. En el país, se habrían pagado sobornos por 349 millones. Perú es uno de los países más afectados. La Justicia ha dictado orden de arresto (y se ofrece recompensa) contra el ex presidente Alejandro Toledo, y el escándalo salpica al ex mandatario Ollanta Humala por presunto trato de favor en el Gasoducto del Sur. Y hasta el actual presidente, PPK, ha sido incluido en una investigación preliminar. En Colombia, crece la presión para que el presidente Santos se persone en el Consejo Nacional Electoral para dar su versión sobre sobornos supuestamente concedidos por la constructora a su candidatura presidencial de 2014 y ya se ha detenido a un ex congresista.

En Argentina la constructora habría destinado ilegalmente 35 millones para consolidar proyectos por 278 millones de dólares en el kirchnerismo, pero el escándalo afecta también al entorno del actual presidente. En México, Odebrecht dedicó 10,5 millones a sobornar a altos cargos de una empresa pública en 2012. Venezuela es donde Odebrecht habría destinado más dinero en sobornos tras Brasil. En Ecuador, altos funcionarios habrían recibido coimas y el Gobierno ha presentado en la Fiscalía una investigación a funcionarios vinculados con proyectos Odebrecht tras conocerse que ésta pagó en 2007-16 casi 33,5 millones en sobornos. La Fiscalía ha pedido ayuda a España para tomar declaración a Rodrigo Tecla, implicado en la trama y detenido en Madrid.

En Panamá, Odebrecht habría financiado la campaña de otro presidente, el conservador Ricardo Martinelli (2010-2014), hay una lista de 17 imputados por los sobornos y el Gobierno, además de impedir por ahora que la constructora participe en nuevas concesiones, busca cancelar un contrato de 1.000 millones para el desarrollo de la hidroeléctrica Chan II. En El Salvador, el escándalo salpica al ex presidente Mauricio Funes y, en Guatemala, los casos de corrupción se centran en 2013- 2015, cuando era presidente Otto Pérez Molina. El informe de Moody´s llega en un momento en el que el Banco Mundial ha llamado a Latam a redoblar sus esfuerzos para cubrir el enorme déficit que aún mantiene en infraestructuras pese a las inversiones de los últimos años y a la aprobación de leyes de participación público-privada. La entidad ha pedido más inversión y presencia del sector privado en infraestructuras y destacado que el área debe elevar el gasto en este sector, que representa el 2,8% anual del PIB.

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