Su pre­si­dente des­taca que son un re­fe­rente en la banca di­gital en España

CaixaBank aspira en 2018 a una rentabilidad (ROTE) del 11%

Jordi Gual des­taca tanto el com­pro­miso so­cial como su apuesta por Portugal con BPI

Jordi Gual y Gonzalo Gortázar, CaixaBank.
Jordi Gual y Gonzalo Gortázar, CaixaBank.

El pre­si­dente de CaixaBank, Jordi Gual, se ha com­pro­me­tido en su pri­mera Junta de Accionistas a que el grupo al­cance una ren­ta­bi­lidad (ROTE) de hasta el 11% en el pró­ximo ejer­ci­cio, tras haber ce­rrado esta ratio en 5,6% en 2016. Durante su dis­curso, Gual ha des­ta­cado el papel de li­de­razgo de CaixaBank en la banca di­gi­tal, con un total de 43,1% de clientes con­si­de­rados di­gi­ta­les. Con re­co­no­ci­mientos a fi­guras como Salvador Gabarró e Isidro Fainé, el pre­si­dente de CaixaBank ha sub­ra­yado el com­pro­miso so­cial de su grupo y su apuesta por Portugal.

Jordi Gual ha encarado como presidente de CaixaBank su primera junta de accionistas tras "un año complejo para el sector bancario", como fue 2016. Eso sí, ha reafirmado sus objetivos del plan estratégico hasta 2018, entre ellos el de lograr una rentabilidad (ROTE) entre el 9% y el 11% y un coste del riesgo inferior en 40 puntos básicos. La rentabilidad al cierre de 2016 se situó en el 5,6%.

Con la meta de diversificar aún más los ingresos, el presidente de CaixaBank se ha comprometido al pago de un dividendo (payout) en torno al 50%, un compromiso que considera "primordial" ya que también permite cumplir con la tradicional labor de la obra social de la Fundación La Caixa, la mayor en España con más de 500 millones de euros anuales.

Junto a ese compromiso, Jordi Gual ha destacado la apuesta internacional de su grupo al hacerse con el control del portugués BPI, algo que les confiere "el liderazgo en el mercado ibérico". El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, también se ha centrado durante la junta de accionistas en esta adquisición, que les aporta un volumen de negocio de 564.000 millones de euros.

El primer ejecutivo de CaixaBank ha destacado el gran conocimiento que su entidad tiene de BPI, tras 20 años como socio significativo, y ha reconocido que todavía tienen "un potencial de crecimiento" en el mercado financiero luso, con un compromiso de incrementar la concesión de créditos, en contra de lo que se había rumoreado en el momento de su toma de control.

Líder digital

Tanto el presidente como el consejero delegado de CaixaBank han destacado el papel de liderazgo de su grupo en la banca digital. Jordi Gual ha destacado que el 43,1% de sus clientes son digitales, mientras que Gortázar ha destacado que ImaginBank, su banco tan sólo por el móvil, ya suma 150.000 clientes, lo que permite cumplir con el objetivo de contar con medio millón a finales de este año.

El consejero delegado también ha abordado la reputación perdida de la banca en general, pero ha resaltado sus buenas prácticas aunque "se hayan podido cometer algunos errores". Por su parte, el presidente de CaixaBank, Jordi Gual, dedicó sus primeras palabras al recién fallecido Salvador Gabarró, presidente de honor de Gas Natural Fenosa, y al actual presidente de la energética, Isidro Fainé, presidente del banco con sede en Barcelona hasta junio de 2016.

Fainé también fue objeto de agradecimientos por parte del consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, en la parte final de su discurso y también guardó un recuerdo a Salvador Gabarró, siempre ligado a La Caixa.

Turno intervenciones

Tras la intervención de una docena de accionistas, que se centraron desde las polémicas cláusulas suelo hasta la situación laboral de la plantilla por parte de los representantes sindicales, el presidente de Caixabank ha mostrado su "compromiso con la plantilla", algo subrayado por el propio consejero delegado.

Gonzalo Gortázar, además, ha indicado que la entidad ya ha comenzado "a pagar con retroactividad" por las cláusulas suelos heredadas por distintas adquisiciones y que el grupo ya ha provisionado 625 millones de euros para hacer frente a todas las posibles reclamaciones. "Tenemos que pagar a quien debemos hacerlo", ha recalcado Gortázar en este sentido.

Sobre el nombramiento como consejero de Ignacio Garralda, presidente de Mutua Madrileña, Jordi Gual ha defendido que forme parte del consejo de administración tras la toma del 2,5% del capital, aunque no haya un acuerdo accionarial entre las dos entidades más allá de la alianza en el negocio de bancaseguros.

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