ANÁLISIS

El BCE defiende la unión bancaria antes de las fusiones transfronterizas

El eco­no­mista jefe del BCE, des­co­noce el nivel de mora de la banca es­pañola

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Ha sido muy es­cla­re­ce­dora para co­nocer las in­ten­ciones del Banco Central Europeo sobre las fu­siones la en­tre­vista que ha con­ce­dido al diario Expansión el Economista jefe del BCE y miembro de su Comité Ejecutivo, Peter Praet. Pese a que ha na­cido en Alemania, hijo de padre belga y madre ale­mana, Praet tiene na­cio­na­lidad belga y como tal re­pre­senta a su país en el Banco Central Europeo.

Destacan de sus recientes declaraciones, ahora que se insiste en la conveniencia de las fusiones transfronterizas, su propuesta de que antes de llevar a cabo este tipo de fusiones se consolide el proceso de Unión Bancaria Europea.

En las últimas semanas ya se habían manifestado partidarios de la necesidad de las fusiones transfronterizas tanto el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, como la presidenta del Consejo de supervisión del Banco Central Europeo, Danièle Nouy.

En cambio, para Praet, es necesario completar la unión bancaria para ayudar a los bancos “a completar su estrategia transfronteriza”. No tiene dudas de si deben hacerse o no, “sino en cómo y cuándo deben llevarse a cabo”. Bien es cierto que no alude a ningún caso concreto o que se tratara de una cuestión de urgencia como podría ser el caso de algún banco en Italia o España

Recuerda además sin mencionarla, la presión que ejerce Alemania para que se reduzcan los altos niveles de morosidad de la banca en algunos países antes de consumar la unión bancaria, para que cuando se produzca la misma no corran a cargo de sus cuentas los posibles futuros rescates del sector.

Praet echa en falta un horizonte claro, un compromiso político de que en el plazo fijo de cuatro o cinco años vaya a finalizar el proceso de Unión Bancaria y dar así un mensaje junto a un calendario definido para que el sector aplique sus estrategias transfronterizas. El economista belga también considera que en España queda espacio para una consolidación bancaria adicional. No hace referencia a ninguna entidad concreta, pero todo el mundo ha vuelto la mirada hacia el Popular.

En el sector en cambio han sorprendido de sus declaraciones la satisfacción que expresa por la caída de la morosidad de la banca española, morosidad que sitúa por debajo del 7 %, cuando los últimos datos ofrecidos por el Banco de España la elevan al 9,17 %.

Según los datos de principios de marzo del Banco de España, la morosidad del crédito concedido por las entidades que operan en España, bancos, cajas, cooperativas de crédito y entidades financieras, ha repuntado en enero hasta llegar al 9,17 % desde el 9,11 % del mes anterior. Estos niveles sitúan la morosidad en niveles próximos a los peores de mayo de 2012.

Curiosamente las declaraciones de Praet se producen después de que se haya producido el primer incremento de la tasa de morosidad del sector financiero desde el pasado mes de octubre. Aunque los datos del supervisor español son provisionales, las correcciones posteriores de los mismos suelen contabilizarse en centésimas o milésimas.

Con todo, conviene recordar también estas otras reflexiones sobre el sector financiero español y europeo. Del español considera que “si no hubiera tenido dos grandes bancos internacionales, si todo el sector hubiera estado expuesto únicamente al mercado español, la crisis hubiera sido muchísimo más dura”. Probablemente se hubiera dudado todavía más de él, como con tanto detalle refleja Juan María Nin en su reciente libro, ‘Por un crecimiento racional’.

Explica Nin en sus páginas como tuvo que convencer personalmente incluso a la Canciller alemana, Angela Merkel, de que el agujero de las cajas de ahorros españolas, era sólo de unas cuantas, que otras estaban saneadas y que este no superaba los 50.000 millones, aunque al final el rescate se firmara por 100.000 millones. Resulta imposible luchar contra las ideas recibidas.

Pero, como dice Praet, en Europa necesitamos bancos transfronterizos a nivel europeo. En una unión monetaria, mutualizar el riesgo del sector privado con bancos y mercados de capitales transfronterizos es esencial para amortiguar perturbaciones macroeconómicas asimétricas. El riesgo sistémico no aumentaría ya que el respaldo público en caso de quiebra bancaria no sería nacional sino europeo.

Para todo ello habrá que esperar todavía unos cinco años. Aunque para que se produzcan las primeras clarificaciones como las que pide el economista jefe del BCE habrá que esperar a que se celebren las elecciones alemanas del próximo 23 de septiembre.

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