Santander y Sabadell re­abren el mer­cado en un mo­mento geo­po­lí­tico com­plejo

La banca española seduce a los inversores con las emisiones de deuda

La de­manda por los tí­tulos de las en­ti­dades es­paño­las, que venden a pre­cios muy atrac­ti­vos, es muy ele­vada

Banco Santander
Banco Santander

La banca es­pañola está ha­ciendo una ex­hi­bi­ción de fuerza en el mer­cado de deuda in­me­dia­ta­mente des­pués de las fes­ti­vi­dades de Semana Santa. Justo antes de la ce­le­bra­ción de la pri­mera vuelta de las de­ci­sivas elec­ciones fran­ce­sas, los in­ver­sores in­ter­na­cio­nales se han qui­tado de las manos el papel que han puesto a la venta Banco Santander y Banco Sabadell, que han co­lo­cado con­jun­ta­mente 2.750 mi­llones de eu­ros.

Aunque Santander tuvo que reducir el pasado martes desde los 2.000 millones de euros previstos hasta los 750 millones su emisión de bonos convertibles contingentes (coCos) tras la convocatoria sorpresa de Theresa May de elecciones anticipadas en el Reino Unido, el banco tardó apenas dos días en volver a apelar al mercado para colocar otros 1.000 millones de euros en cédulas hipotecarias, esta vez a través de su filial portuguesa Santander Totta.

“La decisión de reducir el tamaño de la oferta de coCos hay que en enmarcarla en el objetivo de no encarecer el precio de la operación. No era tanto un problema de demanda como de precio, en un momento puntual de incertidumbre por la inesperada convocatoria de elecciones en las islas. Pero aun así Santander consiguió colocar los títulos (que se convierten en acciones si la solvencia del banco cae por debajo de un determinado nivel) a un precio muy competitivo” señalan fuentes del mercado.

Efectivamente, Santander pagará un cupón del 6,75%, muy por debajo del 8,75% que tuvo que abonar BBVA en abril del año pasado para colocar bonos convertibles por valor de 1.000 millones de euros. Fuentes del mercado aseguran que si no hay grandes sorpresas negativas en la primera ronda de las elecciones francesas Santander y el resto de bancos españoles podrá volver a emitir estos títulos a precios atractivos para las entidades.

El interés de los inversores internacionales por la banca española va en aumento. El duro ajuste que ha llevado a cabo el sector durante la crisis y las previsiones de subidas de tipos de interés en Europa el año que viene han cambiado las expectativas. Y no sólo para los dos grandes bancos españoles. Banco Sabadell también acaba de colocar después de la Semana Santa cédulas hipotecarias por valor de 1.000 millones de euros. Pero la demanda fue muy superior.

Concretamente, alcanzó los 2.400 millones de euros, lo que permitió a la entidad catalana rebajar sensiblemente el coste de la emisión. Frente a los 40 puntos básicos sobre el midswap barajados inicialmente, la colocación fue ejecuta con un diferencial de solo 33 puntos. “Hay un escenario ciertamente favorable para las emisiones ahora, lo que no deja de ser llamativo teniendo en cuenta las incertidumbres geopolíticas a nivel global”, señalan en la unidad de mercado de capitales de un gran banco internacional.

Para la banca española, la constatación de que hay demanda más que suficiente dispuesta a aceptar precios muy razonables es todo un alivio en pleno proceso de constitución del colchón anticrisis que exigen las nuevas normas de solvencia. Hasta el BCE ha mostrado públicamente su preocupación por las previsibles dificultades que puede encontrar el sector en el camino hacia su constitución. El objetivo final es que los bancos puedan absorber sus propias pérdidas en caso de quiebra sin que los contribuyentes tengan que asumir el coste de su rescate.

“De momento, los inversores no están poniendo pegas para adquirir la denominada como deuda senior non-preferred, que en términos de seguridad se sitúa entre los bonos senior tradicionales y la deuda subordinada y que paga una rentabilidad adicional por el riesgo de que el inversor asuma pérdida si la solvencia de la entidad se desploma”, aseguran fuentes del mercado, que explican que el nivel de confianza en el sector no deja de crecer.

En las últimas semanas, Santander ha colocado 2.500 millones de euros en estos títulos (con una demanda de más de 6.000 millones), Bankia ha batido todos los récords de demanda (10 veces la oferta) con una colocación de 500 millones y CaixaBank ha colocado otros 1.000 millones con el doble de demanda. De momento, las puertas del mercado de deuda siguen abiertas de par en par.

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