ANÁLISIS

Ignacio González, el cazador cazado, debió ser investigado mucho antes

El ex pre­si­dente pre­sentó y perdió un de­manda contra el autor y www.­ca­pi­tal­ma­drid.com por pu­blicar datos que ahora se le imputan

Esperanza Aguirre y Miguel Blesa
Esperanza Aguirre y Miguel Blesa.

La impu­tación a Ignacio González de los pre­suntos de­litos de pre­va­ri­ca­ción, or­ga­ni­za­ción cri­mi­nal, mal­ver­sa­ción, cohe­cho, blan­queo, fraude, fal­si­fi­ca­ción do­cu­mental y co­rrup­ción en los ne­go­cios por el juez Eloy Velasco era es­pe­rada desde hace tiempo. Lo ha­bían aler­tado al­gunos me­dios con mucho de­ta­lle, como ha sido el caso de ca­pi­ta­la­ma­drid.­com.

A esta imputación de la Audiencia Nacional contra Ignacio González se suma la investigación por la adquisición de un ático en una urbanización de lujo en Guadalmina (Andalucía) de la que la Justicia tiene la sospecha de que fue un pago encubierto. La investigación está abierta desde hace años, ¿cómo puede decir Esperanza Aguirre que no se esperaba esto?

Las denuncias de los medios de comunicación por presuntas actividades fraudulentas del expresidente de la Comunidad de Madrid y del Canal de Isabel II se remontan sobre todo a los años 2007 y 2008.

Este mismo diario publicó una decena de artículos en aquellos años alertando de presuntas actuaciones irregularidades en la gestión del Canal de Isabel II. Por uno de ellos me llevó a los tribunales por el que la Audiencia Provincial me absolvió definitivamente tras haber declarado previamente el ‘archivo definitivo’ el juzgado de instrucción nº 17 de Madrid.

(González, que demandó y utilizó en beneficio propio los servicios jurídicos que correspondían a la Comunidad de Madrid, exigía una suma millonaria aal autor de los artículos, José Hervás, y al editor fundador de www.capitaladrid.com, Alberto Valverde, en concepto de responsabilidad solidaria.)

El Tribunal consideró que actuamos “previa comprobación de las circunstancias que permitían afirmar la veracidad de la información y, en consecuencia, amparando en la libertad de información y, en base a ella, realizó sus críticas en el legítimo ejercicio de la libertad de expresión”.

No fue un caso único. González llevó a algunos de los periodistas que denunciaron la presunta corrupción de algunas decisiones utilizando los servicios Jurídicos de la Comunidad de Madrid que entonces presidía Esperanza Aguirre. En ellos, colegas de la Cadena Ser y otros medios, con el aparente objetivo de intimidación y de cercenar el ejercicio de la libertad de prensa.

Estas denuncias por parte de algunos de los medios de difusión nacional, con directores de gran prestigio, fueron difundidas por la prensa nacional, por lo que cuesta creer que la ex presidenta de la Comunidad no fuera conocedora de las mismas.

Por ello las lágrimas de la ex presidenta del PP de Madrid, ex presidenta de la Comunidad y todavía portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, Esperanza Aguirre, llegan demasiado tarde. Aunque ha repetido que de 1.200 nombramientos de altos cargos solo dos le han salido rana, no es exacto.

En la actualidad hay más de 50 ex altos cargos de su partido en la Comunidad denunciados por presunta corrupción en los tribunales. Y los que están por llegar. No puede decir que no le habían advertido de ello. A los consejeros que se lo dijeron, como fue el caso de Alfredo Prada, los defenestró.

¿A cuántos no han llevado a los tribunales su equipo utilizando los servicios jurídicos de la Comunidad por denunciar algunos de los supuestos casos de corrupción que primero la obligaron a dimitir como presidenta del partido y ahora están forzando su abandono definitivo de la vida política?

Junto a las repetidas denuncias en periódicos, algunas emisoras de radio y de televisión, el libro de Alfredo Grimaldos, ‘La lideresa’, ya adelantaba en el 2009 con mucho detalle gran parte de lo que estaba pasando.

Es lógico que mantenga que no sabía nada. De admitirlo automáticamente tendría que se imputada. No puede hacerse de nuevas de lo que ocurría.

Gracias debe dar a Dios de que la presidencia de la Comunidad y la supervisión de las empresas públicas de la Comunidad no hayan pasado a manos de la oposición. A la decisión tardía de Esperanza Aguirre de dimitir, que obligó moralmente al Partido Socialista a dar la alcaldía de Madrid a Manuel Carmena, debe sumarse su dimisión inmediata con portavoz en el ayuntamiento y quedar a la espera de lo que suceda en la investigación sobre el imputado y su mano derecha, Ignacio González.

El informe de un empleado del propio Canal de Isabel II enviado a la actual presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y que ha servido para iniciar las actuales investigaciones del Juez Velasco sobre presuntas corruptelas ya existía en su tiempo. O al menos uno similar.

Posiblemente podría haberse hecho con él si lo hubiera pedido. O haber leído a los medios que le alertaron que algo podía estar pasando en el Canal que ella debería haber vigilado como empresa pública que era. Tendrá que explicar antes de irse por qué no lo hizo. Los fiscales, el juez y la acusación particular se lo debería exigir.

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